¡FLORENTINO NO FICHARÁ EN INVIERNO! LA LISTA DE FIFPRO ENCIENDE LA POLÉMICA Y EL MADRID VUELVE A CERRAR LA PUERTA DEL MERCADO
Si algo caracteriza a Florentino Pérez, es que resulta enormemente predecible. Ahora que el equipo funciona, sorpresa: ya se anuncia que el Real Madrid no entrará en el mercado de invierno. Según la ironía de uno de los comentaristas más activos del madridismo, a este paso habrá que perder a propósito para que el presidente despierte.
La frase es, evidentemente, una exageración con intención. Pero resume un sentir que se repite cada diciembre en parte de la afición blanca: cuando el Madrid gana, Florentino se queda quieto, y cuando el Madrid pierde, se mueve, para bien o para mal, pero se mueve. Cuatro o cinco victorias seguidas han bastado, según esta lectura, para que el club concluya que no hace falta tocar nada.
Antes de entrar en ese debate, conviene repasar otra noticia que ha ocupado la jornada: la lista de nominados de FIFPro para el once ideal del año, que ha llegado con bastantes polémicas incluidas. Los premios, a diferencia del Balón de Oro, no los decide un jurado de periodistas, sino que votan los propios futbolistas.
La organización hizo pública este lunes una relación de 26 candidatos al mejor once del año. España domina la lista, con seis nombres: David Raya, Cubarsí, Cucurella, Rodri, Pedri y Lamine Yamal. Seis campeones del mundo, como señalan algunos medios, en una relación que ha dejado fuera a otros que también destacaron.
Las ausencias más comentadas son las de Unai Simón, Fabián Ruiz o Ferran Torres. Aunque, como bromea el analista, que falte Ferran no es precisamente una sorpresa. Todos ellos fueron reconocidos entre los mejores del año en el Balón de Oro, y su ausencia ahora ha chocado a muchos.
Tampoco está Ousmane Dembélé, que fue séptimo en el último Balón de Oro, ni otros nombres del Paris Saint-Germain como João Neves, Pacho o Marquinhos. Hay incluso quien se pregunta quién vota a los nominados, porque, aunque se sabe quién elige al ganador y al once final, el proceso previo resulta menos claro.
En sentido contrario, la inclusión de Cristiano Ronaldo o de Enzo Fernández ha causado sorpresa, ya que ninguno de los dos figuraba en la mayoría de las listas de los mejores de la última temporada. Respecto al once ganador de 2025, solo Donnarumma, Cole Palmer y el propio Dembélé no repiten opciones.
Por posiciones, entre los porteros aparecen David Raya y Courtois. Para el analista, la ausencia de Unai Simón es llamativa: fue el portero menos goleado, ganó el Mundial y mantuvo su portería a cero en casi todos los partidos. No es un guardameta de otro planeta, admite, pero merecía estar. Courtois, a su juicio, sigue siendo el mejor del mundo, y Raya es comprensible tras una gran temporada con el Arsenal.
En defensa figuran Cubarsí, Cucurella, Van Dijk, Gabriel Magalhães, Hakimi, Nuno Mendes, Saliba y Upamecano. Aquí es donde más protesta el autor, que habría incluido a Pacho en lugar de Saliba o de Van Dijk. Considera que Saliba, cuando está en su mejor versión, es el mejor central del mundo, pero que no ha estado a ese nivel, y que Gabriel ha rendido mejor.
En cuanto a Pacho, recuerda que el Mundial no fue su mejor momento, pero con el PSG, asegura, no ha visto un central mejor la temporada pasada. Es una opinión, claro, y quienes defienden las nominaciones de Saliba y Van Dijk recuerdan que ambos acumulan temporadas de regularidad y peso en sus selecciones.
En el centro del campo, los candidatos son Pedri, Rodri, Bellingham, Enzo, Bruno Fernandes, Declan Rice y Vitinha. De Bruno, el analista reconoce que firmó un récord de asistencias en la Premier y un gran año con el United. Pero habría cambiado a Enzo por Fabián, titular tanto en la España campeona del mundo como en el PSG que ganó la Champions.
El ataque lo componen Lamine Yamal, Haaland, Harry Kane, Kvaratskhelia, Mbappé, Messi, Olise y Cristiano. Aquí habría preferido a Dembélé antes que al portugués, aunque admite que, al final, solo saldrán once de ese grupo y ya se verá qué ocurre.
Lo más llamativo, a su juicio, es que la lista la hayan decidido 19.806 futbolistas profesionales de todo el mundo, consultados uno a uno. Que no hayan votado a Fabián, a Dembélé o a João Neves antes que a Enzo Fernández le resulta sorprendente. El once ganador se conocerá el 9 de noviembre, dentro de una semana.
El autor llega a plantear una comparación incómoda: Bellingham tuvo un buen Mundial y João Neves no, pero lo que el portugués hizo con el PSG no lo hizo el inglés con el Madrid el curso pasado. Una tesis discutible, y los partidarios del centrocampista blanco responderán que su impacto en el equipo y su regularidad individual lo justifican de sobra.
También sugiere que los votantes quizá no quisieron cargar demasiado la lista de jugadores del PSG, aunque se corrige a sí mismo enseguida: Hakimi y Nuno Mendes sí están, y Vitinha también. Parece que la lista, en el fondo, no tiene una explicación única, y queda el consuelo de que los entrenadores quizá participen en la votación final.
Pasemos ahora a la noticia que ocupa la portada de la prensa madridista. Según lo publicado por José Félix Díaz, un periodista que, según el analista, está mejor informado sobre el Madrid desde que Jorge Mendes entró en el club, el Real Madrid no mira el mercado de invierno con ganas.
Según esa información, el equipo blanco no recurrirá a la ventana que se abre dentro de 60 días. La convicción en el club y en Valdebebas, presente durante toda la temporada, es que la plantilla está capacitada para devolver al club al camino del éxito.
No hay intención de realizar incorporaciones, aunque sí podrían producirse salidas, si algún jugador lo desea y Mourinho abre la puerta, algo que ahora mismo no parece sencillo. Las lesiones y las oportunidades de mercado no parecen motivo suficiente para alterar el orden natural de la última década en el club.
El comentarista, con cierta ironía, apunta que la noticia habla de un año y medio de sequía, cuando en realidad, según él, son dos años y medio, porque no cuenta la Intercontinental ni la Supercopa de Europa, aunque el club sí las incluye. Es otro punto de debate entre quienes valoran esos títulos y quienes los consideran menores.
La información recuerda que Mourinho fue el último entrenador en pedir refuerzos y ser atendido en enero, con Adebayor y Diego López. Es verdad que Brahim Díaz llegó en el invierno de 2019, pero fue por una oportunidad contractual ante el final de su contrato con el City. Es decir, la última vez que un técnico pidió y le trajeron jugadores en invierno, fue él.
Tampoco eran fichajes extraordinarios, matiza el analista, aunque Adebayor dio bastantes goles aquella temporada y Diego López acabó siendo titular por delante de Casillas. Un precedente que, para algunos, demuestra que el invierno puede ser útil, y para otros, que fue una excepción de otra época.

En los últimos días han surgido rumores sobre el posible regreso de Jacobo Ramón o incluso de Nico Paz de cara a la próxima temporada, o quizá al mercado de invierno de 2027, junto con otros de los futbolistas que el club tiene repartidos por medio mundo. La directiva no ha decidido nada sobre el futuro de quienes tienen opción de recompra, y no se espera que lo haga hasta la primavera.
Lo que parece claro es que Jacobo es visto como un recambio para Rüdiger, pero la decisión llegará más adelante. Para el analista, José Félix ha lanzado aquí una apuesta arriesgada: si entra, entra, y si no, no pasa nada. No ha oído en ningún sitio que algo así pudiera ocurrir este invierno.
El seguimiento de todos ellos es absoluto y está claro que los dos canteranos fuerzan que se hable de su vuelta, pero ahora mismo no hay una decisión firme. No creen que sea la fase adecuada de la temporada para tomar esas decisiones, porque el estado deportivo y mental de un jugador puede cambiar, como ocurrió con Nico Paz el curso pasado, que pasó de una segunda mitad de temporada a querer quedarse a toda costa.
Se menciona también a Rafa Marín y a Víctor Muñoz como jugadores que siguen en el radar. Aquí el analista matiza: en el caso de Víctor Muñoz, a su juicio, el Madrid ya no tiene una opción de recompra, solo un derecho de tanteo. Es decir, si el Liverpool lo vende y llega una oferta, por ejemplo de 80 millones, el Madrid puede igualarla y llevarse al jugador por ese precio. Con Rafa Marín, dice, no se atreve a asegurar nada, aunque cree que será algo parecido.
Según el texto, los rumores apuntaban a una necesidad urgente de reforzar la plantilla de Mourinho en invierno, sobre todo el centro del campo. Al releerlo, el analista se da cuenta de que la noticia está mal redactada y que lo que dice es lo contrario. La respuesta del equipo en el Camp Nou, con Bernardo Silva y el gol de cabeza, parece haberles dado la razón.
Por delante quedan unos meses que servirán para determinar o reforzar el papel de algunos jugadores dentro del grupo de Mourinho, sin que haya habido dudas sobre él en ningún momento. Y cuando llegue el verano, se volverá a sacudir el árbol, como ocurrió el pasado. El fútbol pondrá a cada uno en su sitio.
Para el comentarista, esto encaja a la perfección con la forma de ser de Florentino. Cuando se ganaban Champions, él criticaba que el equipo no jugaba bien y que hacían falta refuerzos, pero como se ganaba, todos callaban y aplaudían. Ahora que no se gana nada, todo el mundo se indigna. Y es verdad que no se ha ganado nada.
Cuatro, cinco o seis victorias seguidas hacen que algunos dentro del club, y quizá también parte de la afición, piensen que no hace falta nada más. De hecho, el autor ya dijo en un vídeo anterior que el equipo sigue siendo competitivo sin Vinicius y que puede aspirar a todo. Pero advierte de que, si el camino se cruza con rivales de peso, lo mandarán a casa enseguida.
Ganar al Barça en el clásico no significa que se vaya a ganar al Bayern, al Arsenal o al PSG, y menos a este último, que hoy es, según él, el equipo más fuerte del mundo. No se trata de fichar por fichar, aclara: si puedes ficharte a un centrocampista del Leipzig, no tienes por qué hacerlo necesariamente. Pero hay que mirar el mercado, y un mediocentro hace falta.
Si se quiere competir por los tres títulos, opina, acudir al mercado debería ser obligatorio, aunque sea en invierno. Salvo, matiza, en un escenario: que el club sepa que el City va a ser sancionado y que sus jugadores quedarán disponibles en verano. En ese caso, la decisión de esperar tendría sentido. Es una hipótesis del autor, no un dato confirmado.
Además, el mercado de invierno es un terreno complicado para los grandes objetivos. Si el Madrid fuera ahora a por Tchouaméni, por ejemplo, el club no se lo vendería, y esa opción, a su juicio, se perdió en verano. Lo mismo ocurre con cualquier centrocampista importante en cualquier equipo: en invierno no lo sueltan.
Aquí el analista aprovecha para insistir en algo que repite en cada vídeo: la diferencia entre un pivote y un creador. Un creador puede ser Bernardo, Güler reconvertido, Mac Allister o Pedri, que puede hacer ambas cosas pero acaba siendo más creador, sobre todo ahora que ha llegado Rodri, que es un pivote, como Vitinha o Mac Allister.
En el Madrid, sostiene, quien organiza es el creador, que es Bernardo Silva, porque Tchouaméni, a su juicio, no es un organizador sino un destructor. Si tuvieras a un pivote organizador y a un creador, tu equipo controlaría el partido como quisiera. Pone el ejemplo de lo ocurrido ante el Racing: con Mac Allister y Bernardo, esa segunda parte no habría sido tan irregular, aun saliendo relajados.
Tchouaméni tiene sus defensores, claro. Quienes le valoran recuerdan su fortaleza defensiva, su capacidad de recuperación y que Mourinho siempre ha preferido contar con un perfil defensivo en los partidos exigentes. De hecho, el propio analista reconoce que el técnico querrá mantener a Tchouaméni en la rotación con el pivote que llegue.
Por eso, el autor plantea dos escenarios. El primero: que el club espere que el City sea sancionado y vaya a por Anderson o Enzo el próximo verano. El segundo: que quiera a Mac Allister, pero sepa que el Brighton no lo soltará hasta el verano, o que prefiera que gane experiencia en la Premier, donde el Brighton es tercero y está firmando una temporada tremenda.
Si se ficha ahora, por ejemplo, a Zubimendi, que todavía cuenta poco para Arteta, el coste sería de al menos 60 millones, lo que pagó el Arsenal. Y tener a un centrocampista de 60 millones en el banquillo porque en verano se ficha a Elliot Anderson no tendría demasiado sentido. Otra cosa sería fichar a Zubimendi y a Mac Allister en verano y que compitieran por un puesto.
Aún así, el único motivo por el que el Madrid no ficharía en invierno es que en verano se plantea incorporar a alguien que su club no soltaría ahora. Pero, añade, son ya tantos inviernos pensando en que se hará algo en verano, que han pasado tres veranos sin fichar a un centrocampista.
Si Mourinho pide algo, se lo traerán. La cuestión es qué pedir. Para el autor, las opciones más viables son Zubimendi y Wharton. Este último no es un pivote puro, aunque puede jugar de ello: es una mezcla, como Enzo o Pedri, y muy vertical. Recibe y busca el pase hacia el delantero o el extremo, sin circular en horizontal ni controlar los tiempos. Le gusta, pero no es el pivote puro que, en su opinión, necesita el equipo.
Como creador, el Madrid ya puede tener a Bernardo y convertir a Güler para que el próximo curso llegue Javi, como ya dijo en un vídeo anterior. En cualquier caso, todo apunta a que no habrá fichajes de invierno.
Y el comentarista insiste en un matiz importante: esto sucede porque se está ganando. Si el equipo pierde los tres próximos partidos, algo que no cree que ocurra, se volvería a hablar de fichajes y también del futuro de Mourinho, y de muchas otras cosas. Eso es el Madrid, guste o no, para bien y para mal.
Cuando gana, todos son los mejores del mundo. Si gana cuatro partidos seguidos, es el mejor del planeta, y si pierde dos o tres, es el peor. No hay término medio. Para el autor, es uno de los grandes problemas históricos del entorno: cuando las cosas van bien, no se ven las carencias que habría que corregir para mejorar, y cuando van mal, no se valora lo positivo. Todo es un desastre y todos tienen que irse.
Como dice el refrán, ni tan calvo ni con dos pelucas: ni todos son tan buenos ni todos tan malos. Y aquí, dice, se puede aplicar a la perfección.
Su pronóstico es claro. Si el equipo sigue ganando hasta el mercado de invierno, no habrá fichajes. Quizá haya salidas, como la de Arnold, la de Brahim si alguien lo quisiera, o la de Endrick, por ejemplo cedido. Pero si se pierden algunos partidos y el equipo no está fino, podría llegar un refuerzo, porque Mourinho lo ha pedido en el pasado y se le ha concedido.
En su opinión, si lo vuelve a pedir y no es una opción muy cara, podría concederse, pero todo depende de los resultados. El tiempo dirá si el Madrid de Florentino vuelve a confirmar su costumbre o si, esta vez, el invierno trae alguna sorpresa.