FC BARCELONA – REAL MADRID | LOS CONVOCADOS de MOURINHO – KHEDIRA | ALINEACIÓN y PREVIA
Llega la siguiente jornada de Liga y llega con ella el primer Clásico de la temporada. José Mourinho ya ha hecho pública su lista de convocados para el partido del Camp Nou, y las quinielas sobre el once no han tardado en multiplicarse. Esta es la previa completa, con la lista, el contexto del momento y la alineación que se espera, según la lectura de un analista madridista que no esconde sus apuestas.
La convocatoria del técnico portugués incluye a tres porteros: Thibaut Courtois, Andriy Lunin y Sergio Mestre. En defensa figuran Eder Militão, Dean Huijsen, Trent Alexander-Arnold, Ibrahima Konaté, Marc Cucurella, Álvaro Carreras, Antonio Rüdiger, Denzel Dumfries y Ferland Mendy. En el centro del campo están Jude Bellingham, Eduardo Camavinga, Fede Valverde, Aurélien Tchouaméni, Arda Güler, Bernardo Silva y Tiago Pitarch. Y arriba, Endrick, Kylian Mbappé, Carlos Espi, Brahim Díaz y Diomande.
El partido, subraya el analista, es de los que marcan la temporada. Su tesis es directa: si el Madrid quiere pelear por la Liga, tiene que ganar los dos Clásicos. A su juicio, el Barça «prácticamente no falla» en el campeonato, y a eso suma la cuestión arbitral y cómo, según él, se mide de forma distinta a unos y a otros.
La cifra que condiciona la lectura son los seis puntos que separan a ambos equipos. Para el analista, esa distancia convierte la visita en una ocasión para lanzar un mensaje. Un tropiezo, en cambio, supondría casi perder la Liga, o al menos dejar que el Barça se escape, con un Atlético de Madrid sumando puntos al fondo. Ganar, resume, no deja alternativas.
El momento del rival también alimenta el debate. El Barça llega tras perder ante el Paris Saint-Germain, lo que rompe la inercia de un inicio de curso en el que ni siquiera había empatado. El analista matiza que se trata del bicampeón de Europa y, seguramente, del rival más duro del continente en este momento. Pero considera que la derrota está muy fresca y puede sembrar dudas, justo cuando el Barça ha comprobado que no es el mejor equipo de Europa.
Eso no significa, aclara, que el Barça llegue peor, ni mucho menos. Tras la derrota, el equipo azulgrana sigue «volando» en la Liga, y por eso el Clásico le parece imprescindible. Para el rival, la baja más relevante es la de Dani Olmo, lesionado ante el PSG. Según el analista, no hay otras ausencias importantes: Lamine Yamal, Ferran y Raphinha están disponibles.
El Madrid, por su parte, llega en una dinámica que él describe como favorable al menos en las sensaciones. Ha marcado doce goles en tres partidos: cuatro a la Roma, cuatro al Sevilla y cuatro al Leipzig. Atribuye esa mejora a los cambios de Mourinho, entre ellos apostar más por Diomande en la izquierda y por Endrick, retrasar a Valverde como lateral derecho y colocar a Güler en la base del juego. A eso suma el regreso de Militão, con lo que el equipo recupera efectivos.
La colocación de Güler como mediocentro tiene, según el analista, una explicación práctica. Como no llegó un pivote defensivo puro, la plantilla tiene que «malabarear» con lo que hay, y las opciones son Güler o Bernardo Silva. Con todo, reconoce que el equipo no llega en un momento malo, aunque eso no garantiza nada. Sigue siendo, afirma, el partido más complicado del calendario liguero.
En cuanto a la alineación, el analista advierte de que ha apostado por un nombre que casi nadie menciona, convencido de que Mourinho puede dar una sorpresa. Su once sería este: Courtois en portería; Valverde de lateral derecho y Cucurella de lateral izquierdo, con Konaté y Huijsen de centrales; Güler y Tchouaméni en el doble pivote; Bellingham de mediapunta; Diomande por la izquierda, Brahim Díaz por la derecha y Mbappé como delantero centro.
La defensa le parece la parte más clara. Cree que el Madrid ha mejorado mucho con Valverde de lateral y que la pareja Konaté-Huijsen está bastante definida. Admite que Mourinho podría dejar en el banquillo a Huijsen para dar entrada a Rüdiger por su experiencia, pero hoy por hoy no lo ve. Cucurella, que fue suplente ante el Leipzig, debería volver al once tras descansar.

El doble pivote también le parece indiscutible, con Güler en la base junto a Tchouaméni. Lo considera, de hecho, el mejor centro del campo posible. Aunque reconoce que Camavinga está rindiendo muy bien, hasta el punto de gustarle más que Tchouaméni, la duda se plantea en otro lugar. En ataque, en cambio, no tiene ninguna: Diomande a la izquierda, Bellingham por detrás y Mbappé arriba.
La gran pregunta es la banda derecha. Según el diario AS, Mourinho estaría valorando un sistema de doble lateral con Valverde y Dumfries. El analista lo considera posible: Dumfries ya jugó de extremo en la pretemporada, y Valverde ha demostrado que puede hacerlo, como ocurrió con Carlo Ancelotti, cuando anotó diez u once goles en una temporada. Pero aclara que ese esquema supondría reforzar el bloque defensivo y no es su apuesta.
Lo que casi nadie plantea, observa, es la titularidad de Trent. Hoy por hoy, lamenta, es el tercer lateral de la plantilla, algo que le parece llamativo: un fichaje pensado para suceder a Carvajal que queda por detrás de Valverde y de Dumfries, llegado este último como petición de Mourinho y, entre comillas, para el corto plazo.
Por eso su apuesta es Brahim Díaz. Lo defiende como un jugador que trabaja, presiona, da equilibrio y suele rendir en partidos de este tipo. Recuerda su buen papel ante el City en la Champions de la temporada pasada, y aclara que no espera que marque el gol de la victoria, sino que equilibre al equipo. Es, resume, un futbolista que está ahí de forma discreta y que, cuando sale en una cita así, cumple.
También deja alternativas para la derecha. En la segunda parte, cree, Endrick no sería mala opción, y hay otras variantes, como mover a Diomande a esa banda y poner a Mbappé a la izquierda. Dumfries, Valverde o incluso Trent, en el mejor de los casos, podrían completar el abanico. Reconoce que empezar con Endrick no estaría fuera de lugar, aunque en su criterio, si el equipo necesita marcar, será el brasileño quien entre y no Brahim.
Otro nombre que ha entrado en la conversación es el de Camavinga. Según Marca, sería la sorpresa que prepara Mourinho, pero el analista no la ve. Si el doble pivote fuese Tchouaméni y Camavinga, no le encaja. La razón es que, a su juicio, el equipo no puede volver a un mediocampo como el de Valverde y Tchouaméni, al que califica de «soporifero» y sin fútbol, y que, según él, Mourinho tardó en corregir.
Su argumento es que, aunque Camavinga tiene mejor salida de balón que Tchouaméni e incluso que Valverde, está muy lejos de lo que aportan Güler o Bernardo con el balón. La prensa, añade, también ha comentado que Mourinho considera esencial que uno de los dos esté en el medio, algo que él lleva tiempo repitiendo en su canal. A su lado, dice, puede jugar Tchouaméni, Camavinga, Valverde o quien se quiera, pero tiene que haber un organizador.
Para Güler, admite, es una pena. Es un futbolista cómodo cerca del área, con buen disparo y buen pase final, pero la plantilla no deja otra opción: o Güler, o Tchouaméni con Valverde, o quizá Ceballos, y entonces el banquillo queda vacío. Recuerda además que no es la primera vez que se le prueba en la base del juego, porque ya lo intentó Ancelotti, con resultados aceptables, y también Xabi Alonso. En lo que va de curso, añade, ha acumulado minutos en esa posición ante el Sevilla y ante el Leipzig.
Sobre Camavinga, el analista ofrece una valoración que combina elogio y cautela. Considera que su temporada está siendo muy buena en el papel de revulsivo, que cumplió con la selección francesa de Deschamps y que ha ganado en concentración, con menos de esos despistes que antes le llevaban a perder un balón o a hacer un pase indebido. Le gustó especialmente ante el Leipzig, donde lo vio seguro y cómodo.
Pero el matiz llega enseguida. Para este analista, Camavinga es mejor que Tchouaméni con el balón y el equipo mejoraría con él en posesión. Tchouaméni, en cambio, es más físico, mejor en defensa y más regular, y si hay que cerrar un resultado incluso podría jugar de central. A Camavinga lo describe como un jugador que rompe líneas y que, si se le da espacio, crea mucho, con un aire a Kovacic. Pero admite que no sabe cómo rendiría en un Clásico fuera de casa.
Sobre el resto del once hay poco más que decir. Su lectura es que Rüdiger podría desplazar a Huijsen por veteranía, pero lo considera improbable: Huijsen ofrece mejor salida de balón, capacidad para conducir y seguridad en el juego aéreo. Reconoce que tiene defectos, porque es muy joven, pero considera que ha hecho un buen arranque de curso, salvo un par de detalles. La única gran duda, insiste, está en la derecha: Brahim, Endrick, Dumfries, Valverde o ese doble lateral que menciona la prensa.
El análisis pasa luego al banquillo, y ahí el reparto de roles es muy claro para el analista. Si Dumfries no es titular, será casi seguro el primero en entrar, gane, pierda o empate el Madrid, antes que Trent. Como mucho, si el equipo va perdiendo, el inglés podría tener minutos. Pero su sensación es que, para Mourinho, Trent es un jugador para la rotación en partidos en casa ante rivales como el Levante, y que está muy lejos de ser titular indiscutible en una cita importante contra un Bayern, un City o un PSG.
En su opinión, en rendimiento ofensivo ambos están cerca, pero Dumfries defiende mejor, y eso le da valor añadido. Trent, afirma, aporta muy poco atrás y está lejos de lo que ofreció en Liverpool. Eso lo deja, según él, para partidos ante un Rayo, un Levante o un Getafe, e incluso ahí con dificultades porque juega Valverde.
A ese diagnóstico suma un intento fallido. Mourinho probó a Trent en el centro del campo, ante el Inter, un día en que no estaban Güler, Camavinga ni Bernardo, este último por sanción. El inglés no desentonaba, pero tampoco hizo nada, según el analista, y ahora, sin sitio en el lateral, es difícil saber qué hacer con él. También Dumfries tendrá que trabajar su puesto si Trent quiere ser titular.
En defensa, si Rüdiger no empieza, es probable que entre durante el partido, dependiendo del desarrollo. También podría entrar Carreras, cuya temporada, en su opinión, no es peor que la de Cucurella. No lo dice por los números, aclara, porque uno tiene un gol y el otro ninguno, y eso importa poco en un lateral. Lo dice por el rendimiento: lo ve concentrado y seguro, y no peor que su compañero, «ni mucho menos».
Además, recuerda que ambos costaron cifras similares, algo más de cincuenta millones, y que Cucurella quizá gane algo más de salario. No cree, de todos modos, que Carreras sea titular, porque Mourinho pidió al otro y lo pondrá primero. Pero considera que podría entrar perfectamente en la segunda parte. Y confiesa que le está gustando más en ataque, lo cual le sorprende, porque pensaba que Cucurella mejoraría a Carreras.
En el centro del campo, según cómo vaya el marcador, Valverde podría moverse al medio, acompañado de Tiago Pitarch o de Bernardo Silva. El analista coloca a Bernardo como mediapunta en su once, pero cree que también podría jugar de interior junto a Valverde, con un centro del campo mucho más ofensivo. Entiende que el portugués puede acabar entrando, aunque eso depende del resultado.
En ataque, tiene claro que Diomande jugará todo el partido, dado su momento. «La flecha apunta hacia arriba», viene a decir, y no ve a Mourinho sacándolo. Para Espi, en cambio, ve un cambio de manual si el Madrid pierde o empata, y lo mismo para Endrick, que saldrá de inmediato si el equipo necesita remontar.
Los dos suplentes, apunta, han irrumpido con fuerza en los últimos partidos, «como motos», combinando entre ellos. Recuerda una jugada en la que Endrick pasa a Espi y este remata sin pensarlo, y señala que ambos aparecen con hambre y ganas de demostrar. Atribuye ese mérito a Mourinho, que ha conseguido que todos estén enchufados. Endrick no sale pensando que jugará cinco minutos y luego nada durante cinco partidos, sino que sabe que si rinde será recompensado.
Sobre Espi, matiza que no parece titular a corto o medio plazo, y que eso dependerá del cansancio, del desgaste y de las lesiones. Pero afirma que, aun así, sale como un cohete y ha dejado muchos momentos esta temporada. Sobre Endrick, destaca su principal virtud: nunca se viene abajo. Aunque juegue cinco minutos cada tres meses, los juega a tope, y raramente pasa por el campo sin generar algo, ya sea una ocasión, una carrera o una asistencia.
Recuerda que lleva tres temporadas en el club, dos y media si se descuenta la cesión al Lyon, que este curso se lesionó, volvió y perdió ese lugar de delantero suplente en favor de Espi, y que aun así entra con la misma energía. Dice que quiere verlo en un Clásico, y que ya tuvo minutos en el de la final de Copa de hace un año con Ancelotti. No cree que sea titular ante el Barça, pero le encantaría.
Para cerrar, el analista dedica unas líneas al rival. El Barça, repite, está «volando» en la Liga, y por eso ganar este Clásico es esencial. Pero advierte de que no va a «vender una fantasía»: el Madrid ha mejorado respecto a hace tres semanas, y los cambios de Mourinho, con Valverde de lateral, Güler en la base y Diomande a la izquierda, se notan en el rendimiento, aunque no llega mejor que el Barça.
Su conclusión es doble. Por un lado, cree que el equipo puede firmar una gran actuación, aunque todo puede pasar. Por otro, insiste en que debe ganar, porque quedar a seis puntos del Barça en este momento es casi perder la Liga, con un Atlético de Madrid sumando. No hay otra vía, concluye, que ganar al Barça si se quiere el título.