¿Y si Nico Paz sí tenía sitio en el Real Madrid? Su exhibición ante el United, por dentro
El reloj marcaba el minuto 2 en el Giuseppe Sinigaglia cuando Nico Paz recogió el balón en la zona del pivote, donde nadie espera encontrar a un mediapunta. Tocó, se desplazó y volvió a aparecer entre líneas. Instantes después, Da Cunha le devolvía la jugada y el argentino armaba la pierna izquierda para soltar un latigazo con rosca que se coló en el palo largo.
El Manchester United no había tenido tiempo ni de sentarse en el partido.
Lo que vino después fue una demolición metódica. Un 4-0 al descanso que acabaría en 4-1, el Como debutante en la Champions League y un equipo de Michael Carrick que miraba al césped como quien busca una salida de emergencia.
Pero la verdadera historia no estaba en el marcador. Estaba en una pregunta que se coló en las conversaciones de media Europa antes de que el árbitro pitara el final: ¿y si Nico Paz sí tenía sitio en el Real Madrid?
La apuesta de esta historia es doble, y el autor del vídeo original, un analista táctico que firma bajo el nombre de su canal de fútbol europeo, la dejó clara desde la primera frase. Por un lado, hasta dónde puede llegar un Como que se ha convertido en uno de los equipos más atractivos del continente bajo la batuta de Cesc Fàbregas. Por otro, si el Madrid se equivocó al dejar marchar a un futbolista que, según el comentarista, “ya es de clase mundial”. La respuesta a lo segundo, advierte, es menos obvia de lo que parece, y llegará al final.
El partido, jugado a las 6:45 de la tarde en España, fue para el analista una exhibición en todos los sentidos. Habló de una “auténtica clase magistral” durante la primera media hora. Un equipo que presiona, que mueve el balón con velocidad vertiginosa y que ejecuta un fútbol de intercambio de posiciones y agresividad sin balón. Principios, apuntó, muy de Can Barça, muy de la filosofía del Barcelona, que Fàbregas ha exportado al fútbol italiano.
Y entonces empezó a abrir su cuaderno de capturas de Wyscout, como un fiscal que presenta pruebas una a una.
La primera prueba es el gol del minuto 2. Nico Paz, que sale desde la mediapunta, no es en absoluto un mediapunta convencional. Baja a recibir en zonas donde el balón quema, donde la presión del United era intensa, empujado por ese deseo del Como de cambiar posiciones para resolver la presión rival con la mayor facilidad posible. Inicia la jugada casi en la zona del pivote, abre para Da Cunha, con quien intercambia posiciones constantemente, y remata con esa rosca “made in Nico Paz”.

“Aquí vemos dos características fundamentales”, explicó el autor. “Aparece en zonas de salida de balón, lo que lo hace un centrocampista muy completo, y es capaz de finalizar con un disparo muy bueno.”
Hay una tercera, que el analista subrayó con la lupa. La facilidad con la que rompe líneas conduciendo. Es, dijo, un especialista, y ha mejorado mucho en los últimos dos años porque es más robusto de lo que aparenta. Tiene un tren inferior potente, mucho más de lo que se intuye a primera vista, y eso le permite aguantar contactos y seguir avanzando.
La segunda prueba es la arquitectura. El Como no juega con posiciones fijas. Monta una caja en el centro del campo: Da Cunha, que arranca estático por la derecha, se mete por dentro, se coloca a la altura de Perrone y forma el vértice superior junto a Baturina y Nico Paz. Es un cuatro contra tres, lo que persigue cualquier equipo dominante. Y frente a un United cuya mayor virtud es el contraataque, cuanta menos posesión tenía, más cómodo se sentía el local.
Los laterales, Yan Couto y Álex Valle, juegan muy anchos, lo que facilita que los falsos extremos se cierren hacia dentro. En otra captura, el autor dibujó un pentágono en el centro del campo que generaba superioridad ante los dos más uno del medio del United, que prácticamente no vio el balón en esa primera media hora.
Hubo un detalle más fino aún. Los dos pivotes, Luis Milla y Perrone, siempre ocupaban alturas distintas. Si están demasiado cerca, la presión rival se ejecuta con facilidad. Si uno baja y el otro sube, ofrecen línea de pase y sacan el balón con comodidad. El exjugador del Getafe, Milla, firmó un partido fantástico: un 74 % de acciones exitosas y casi 80 pases de 97 intentos. Perrone, que ni siquiera es titular indiscutible, también estuvo notable.
Y sin balón, el Como resultó igual de feroz. El autor mostró una captura de una recuperación del propio Nico Paz en el último tercio, con Jacobo Ramón fuera de posición, para ilustrar la idea: un equipo agresivo cuya primera intención es robar arriba.
Aquí viene el giro que el analista no quiso esconder. Todo ese brillo tiene una sombra. Cuando el Como no consigue robar, sufre en las transiciones. Es, admitió, lo principal que Fàbregas debe corregir. Los tropiezos ante el Frosinone y el empate con el Feyenoord en la Champions son, a su juicio, el mejor retrato de esas debilidades, sobre todo defensivas.
Con 4-0 en el marcador, el United terminó teniendo más posesión en la segunda mitad. Pero en la primera, la gráfica de intensidad de presión del Como dibujaba una línea azul uniforme frente a la roja del United, llena de picos y valles. “Una consistencia que es lo más difícil de ver en este tipo de proyectos”, resumió.
Los números de Nico Paz fueron una pieza de convicción. Noventa y siete acciones desde la mediapunta, 63 exitosas. Cuarenta y siete pases buenos de 61. Doce pases progresivos de 15, un 80 %. Un mapa de acciones disperso por todo el campo, con querencia por la derecha. Omnipresente, en palabras del autor.
Aquí llega el nudo del relato. La pregunta del título.
El analista fue claro: el Madrid sigue de cerca al argentino, y muchos pensaban que volvería ya este verano de 2026. Pero lo que ve en esas capturas, y en lo que está mostrando desde el inicio de curso, es un perfil muy similar al de Arda Güler. Dos jugadores que parten preferentemente desde la banda derecha, se cierran hacia dentro, zurdos, con un toque muy fino y una gran visión de juego. Nico Paz, dice, es superior conduciendo y más físico. Güler quizá es algo más ligero y puede incluso tener mejor disparo, pero son perfiles muy parecidos.
Esa similitud, sostiene, es lo que inclinó la balanza hacia el turco. Y le sumó otro nombre al tablero: Brahim Díaz, que estaba en la plantilla blanca.
La conclusión del analista es probablemente la más incómoda para el madridismo más fervoroso. “Creo que Nico Paz hizo bien en no volver al Real Madrid”, dijo. Sus minutos habrían sido muy limitados, sobre todo viendo cómo rinde Güler. Y no es, añadió, un mediocentro organizador puro, que es lo que a su juicio sigue necesitando el equipo. Reconoció que la decisión del club fue criticada, pero que, si uno se pone en la piel de la dirección deportiva, tenía cierta lógica.
Eso no significa que el argentino vaya a quedarse en Como para siempre. Al contrario. “Un jugador así no va a terminar su carrera en el Como, ni mucho menos”, pronosticó. Su progresión, dijo, apunta a un equipo de élite mundial a más tardar la próxima temporada.
Es una opinión personal que este medio recoge como tal, y que contrasta con la de otros analistas que sostienen justo lo contrario. Pero tiene la lógica fría de quien ha mirado los datos antes de hablar.
Queda el otro lado de la noche. El de Mánchester.
Para el comentarista, Carrick tiene los días contados. Es un entrenador que, creía, había merecido de sobra continuar al frente y dejar de ser interino. Pero los jugadores, dice, ya no creen en el mensaje. Se suele decir que funciona muy bien como técnico interino, pero que le cuesta más planificar un proyecto a largo plazo. Su plan, reactivo y no proactivo, sirvió para meter al equipo en la Champions la temporada pasada. Un plan de mínimos.
Los fichajes tampoco ayudan. El United no incorporó, a su juicio, lo que necesitaba: un perfil más creativo en la base de la jugada para que Bruno Fernandes no tenga que hacer veinte mil cosas distintas. Fichó a Tielemans, un buen jugador, pero también a Baleba y a Andrey Santos, perfiles relativamente parecidos, de los cuales uno acabará siendo suplente casi con total seguridad.
“Ya no sabes cuál es el estilo del United”, lamentó. Es un equipo de contraataque que a veces intenta presionar arriba sin éxito y que no es capaz de generar ideas creativas con el balón, ni siquiera con un hombre más, como en el derbi ante el City, donde jugó ochenta minutos con superioridad numérica y no creó ocasiones claras.
Mientras tanto, el Como ya mira al horizonte. El autor aseguró que el equipo es candidato claro a llegar, al menos, a los dieciseisavos, e incluso al top ocho de la fase de liga. Y adelantó que el próximo choque, ante el Betis, será “un partidazo”, porque tanto el equipo de Pellegrini como el de Fàbregas juegan de manera parecida.
La pregunta sigue en el aire, sin respuesta definitiva. ¿Se equivocó el Madrid? ¿Acertó Nico Paz? Lo que está claro es que el argentino ya no es una promesa. Es un futbolista que decide partidos en la competición más exigente del planeta.
En el Giuseppe Sinigaglia, cuando los focos bajaron de intensidad y las gradas empezaron a vaciarse, el balón del partido descansaba en una bolsa de la organización. Un balón con la huella de una rosca imposible, la del minuto 2. El que lo mire bien quizá entienda por qué, en algún despacho de Madrid y en otro de Mánchester, alguien se quedó repasando esa jugada hasta bien entrada la noche.