Trent Alexander-Arnold se replantea su futuro en el Real Madrid: la bomba que estalla el día del Leipzig, con Vinícius de vuelta, Mourinho sin rotar y el Clásico acechando

Trent Alexander-Arnold se replantea su futuro en el Real Madrid: la bomba que estalla el día del Leipzig, con Vinícius de vuelta, Mourinho sin rotar y el Clásico acechando

Hay días de partido que empiezan con una alineación y acaban con un terremoto.

Este es uno de ellos: el Real Madrid recibe al Leipzig en la Champions League, el Clásico espera el domingo en el Camp Nou y, mientras tanto, desde Inglaterra llega una noticia que sacude el vestuario por una puerta lateral.

Un jugador del Madrid, según el medio británico Team Talk, estaría replanteándose su futuro porque no encuentra los minutos que esperaba.

Y no es un jugador cualquiera: es uno que llegó gratis y con un contrato de cinco temporadas, de esos fichajes que parecían una jugada maestra.

Pero antes de llegar a él, conviene recorrer la víspera más intensa de la temporada, porque en ella hay datos que explican por qué esa noticia aparece justo ahora.

Empecemos por el partido.

El Madrid se enfrenta al Leipzig en la tercera jornada de la fase de liga, el último ensayo general antes del Clásico, y con una oportunidad enorme sobre la mesa.

Ganar significaría sumar nueve puntos de nueve, un arranque que colocaría al equipo muy arriba y daría un paso gigante hacia los ocho primeros puestos.

Pero hay otro objetivo escondido detrás de ese: seguir acumulando sensaciones positivas.

Las de esos últimos 30 minutos contra la Roma, con una remontada que el análisis califica de histórica, la más rápida en la historia de la Champions lejos de casa.

Y las del Sevilla, donde el equipo firmó un gran partido.

La idea es trasladar todo eso al domingo y ganar en el Camp Nou.

Mientras el Madrid se prepara, el Juvenil A se adelanta con su propio examen a las cuatro de la tarde.

El actual campeón de la Youth League defiende título en el Di Stéfano frente al Leipzig, y aunque ahora mismo está octavo en la clasificación, una buena goleada podría auparlo al liderato.

El partido se emite en abierto por Real Madrid Televisión, y para los que quieran ir calentando la tarde, no hay excusa.

La jornada europea de este miércoles, además, tiene otros platos fuertes.

Como-Manchester United, Lille-Galatasaray, Aston Villa-Viking, Bayern-Arsenal, Brujas-Lens, Inter-Shakhtar, Betis-Feyenoord, Sporting-LASK y el partido que de verdad le importa al madridismo.

El Bayern-Arsenal, de hecho, tiene pinta de ser un partidazo, y el Como-United también promete.

Pero antes de entrar en la alineación, hay que parar en lo que dejó la noche anterior, porque todavía humea.

El Barça perdió 4-2 en París ante el PSG, su primera derrota de la temporada, en un duelo en el que los azulgranas igualaron el marcador en dos ocasiones pero cayeron en los minutos finales.

La portada de la prensa lo cuenta con una frase: Lamine no brilla, pero marca un golazo.

Y hay un doble golpe más: Olmo se lesiona y se pierde el Clásico.

Lo que vino después es el verdadero material de debate.

En programas como los de José Álvarez, relata el autor del vídeo, el tono se mantuvo en que el Barça dominó largos tramos, compitió de tú a tú con el PSG y puede ganar la Champions.

Los futbolistas, según esas voces, se marcharon tristes por el resultado pero contentos por la imagen, y en el vestuario hay ganas de acabar con el Madrid el domingo, convencidos de que allí se sellará la Liga.

Incluso se habló de que, tras el 4-2, la frase en el vestuario fue que este año se puede ganar todo.

La réplica desde el otro lado fue contundente, y conviene exponerla tal cual, con los números sobre la mesa.

Según este análisis, el partido no tuvo nada de igualado.

El PSG disparó 22 veces por 18 del Barça, con 14 tiros a puerta contra cinco, y unos goles esperados de 4,70 frente a 1,21.

El PSG estrelló dos balones en los palos y el Barça ninguno.

Y hay un dato que sirve para entender la fotografía: Safonov, el portero del PSG, tuvo un saldo de goles evitados de menos 0,80, es decir, debió haber parado más a la vista del peligro de los tiros recibidos.

Joan García, en cambio, fue el mejor del Barça, con 10 paradas frente a las tres de Safonov, y evitó 0,7 goles.

A eso se suman las ocasiones falladas por Ferran Torres, que desperdició cuatro oportunidades claras, acumuló casi un gol y medio de goles esperados y además tuvo un disparo al palo.

La tesis del análisis es que los momentos en los que el Barça se metió de nuevo en el partido llegaron por los errores del PSG, no por mérito propio.

Y lo argumenta con un contexto: el PSG empezó sin Nuno Mendes, uno de sus pilares, Dembélé duró entre 15 y 20 minutos, Barcola tampoco pudo jugar mucho, y Luis Enrique empezó a rotar en la segunda mitad cuando consideró que los titulares ya habían hecho bastante.

Si el resultado hubiera sido 6-2 en lugar de 4-2, concluye, nadie se habría sorprendido.

Es una lectura dura, y lo razonable es tomarla como lo que es: la visión de un análisis con una postura muy marcada.

Pero los datos de goles esperados, tiros a puerta y paradas son difíciles de ignorar a la hora de entender cómo se vivió el partido.

En medio de la discusión llegó la noticia más triste de la noche.

Khvicha Kvaratskhelia se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha y se despide de la temporada, según un comunicado oficial del PSG que también informa de las lesiones de Dembélé y Marquinhos.

La jugada, recuerdan, pasó casi desapercibida en directo: la bota se le quedó clavada al intentar disputar un balón y la rodilla hizo un giro extraño.

Kvaratskhelia cayó al suelo con gesto de dolor y llevándose las manos a la cara.

El georgiano pasará por el quirófano en los próximos días, y aunque el PSG no ha dado plazos, si se cuentan los meses de recuperación habitual, volvería a su mejor nivel casi a final de temporada.

El comentario general fue de solidaridad: lo peor del deporte son las lesiones, y deseos de una pronta recuperación para uno de los mejores jugadores del mundo.

Con ese telón de fondo, volvemos al Madrid y a la portada que lo cuenta todo.

La prensa habla del regreso de Vinícius, que vuelve a la lista después de perderse el partido contra el Sevilla, el primero de los cuatro que debe cumplir de sanción en la Liga.

Los cuatro rivales son Sevilla, Barça, Valencia y Racing de Santander, aunque el autor del vídeo admite que no recuerda el orden exacto de los dos últimos.

Pero la Champions es otra cosa, y allí Vinícius sí puede jugar.

La portada lo resume con un titular de redención, y añade otro dato que hace ruido: Mbappé suma 97 goles con el Madrid, a solo tres de la centena.

El francés lleva dos temporadas y unos meses en el club, y se acerca a la cifra redonda con paso firme.

La lista del Madrid para el partido tiene una ausencia que no se explica por lesión.

Mendy está sano, pero no está inscrito en la Champions, y queda fuera junto a los lesionados Asencio y Rodrygo.

La explicación es de pura aritmética: la plantilla tiene 26 jugadores, pero la UEFA solo permite 25 plazas, y el número 26 es Tiago Pitarch, que está con el primer equipo pero inscrito con el Castilla.

Mendy fue el sacrificado porque el Madrid ya tiene a Carreras y Cucurella en el lateral izquierdo.

El análisis añade una frase que duele: tiene sentido, porque Mendy es una bomba de relojería y nunca se sabe cuándo puede volver a lesionarse.

Esta es la lista completa.

Los porteros son Courtois, Lunin y Sergio Mestre.

En defensa, Militão, Huijsen, Trent Alexander-Arnold, Konaté, Cucurella, Carreras, Rüdiger y Dumfries.

En el centro del campo, Bellingham, Camavinga, Valverde, Tchouaméni, Güler, Bernardo Silva y Tiago Pitarch.

Y arriba, Vinícius, Endrick, Mbappé, Carlos Espí, Brahim y Diomandé.

A partir de esa lista empezaron a filtrarse los onces, y la sorpresa es que casi no hay rotaciones.

Según el diario AS, jugaría Courtois, con Rüdiger en la pareja de centrales y Huijsen descansando, Cucurella repetiría en la izquierda y Dumfries volvería al lateral derecho en lugar de Valverde.

Tchouaméni y Güler formarían la sala de máquinas, con Bellingham en la creación, y Valverde como extremo derecho.

Y arriba, Mbappé.

Marca, en cambio, plantea un once parecido pero con matices.

Courtois, Rüdiger y Konaté en el centro de la defensa, Carreras en el lateral izquierdo, Valverde como lateral derecho, Tchouaméni, Güler y Bellingham en el medio, y arriba Vinícius, Mbappé y Diomandé por la derecha.

Entre ambas versiones hay ocho puestos que coinciden: Courtois, Rüdiger, Konaté, Tchouaméni, Güler, Bellingham, Vinícius y Mbappé.

Las dudas son Cucurella o Carreras, Dumfries o Valverde en el lateral, y si Diomandé o Valverde ocupan el puesto de extremo derecho.

Del lado del Leipzig, Marca apunta a Verbruggen, Baku, Orbán, Lukeba y Raum, con Baidoo y Haidara como doble pivote, y arriba Gruda, Nkunku, Nusa y Openda.

La opinión del autor del vídeo es clara: si Valverde juega, él lo pondría de lateral, porque cree que Diomandé está enchufado y debe jugar sí o sí, y como a Vinícius hay que meterlo en la ecuación porque no puede jugar en Liga, Diomandé iría de extremo.

Sobre el lateral izquierdo tiene dudas: Cucurella tiene más techo y se adapta mejor al plan del Clásico, pero sus últimas actuaciones no terminan de convencerle, y Carreras podría tener su oportunidad.

Y entonces plantea la gran pregunta: ¿se está rotando demasiado poco con el Clásico a la vuelta de la esquina?

Reconoce que construir un once pensando en el próximo partido es un error, y que hay que centrarse en el Leipzig hasta el pitido final.

Pero admite que el partido del domingo es demasiado importante para ignorarlo.

El razonamiento es de peso: hoy, el rival es más fácil, se juega en casa, y un tropiezo se puede arreglar.

Incluso un empate dejaría al Madrid con opciones de acabar entre los primeros de la fase de liga.

En cambio, un tropiezo contra el Barça dejaría la Liga, a mediados de octubre, en una situación muy complicada y angustiosa.

De los dos partidos de la semana, concluye, el más importante con diferencia es el Clásico.

Por eso, si fuera Mourinho, haría algunos cambios.

Rotaría a Huijsen o a Konaté para que juegue Rüdiger, pondría a Brahim en el lugar de Bellingham, que en algunos tramos de los partidos, alrededor del minuto 60 o 70, le parece muy cansado.

Dejaría a Valverde en el banquillo para el Clásico, donde lo usaría de extremo, con Dumfries o incluso Trent Alexander-Arnold como lateral, por sus pases largos que podrían dejar en uno contra uno a Diomandé y Mbappé frente a una defensa del Barça muy adelantada.

Incluso se atreve a plantear que Carlos Espí podría arrancar en lugar de Mbappé, con cambios pactados en el minuto 65: Mbappé por Espí, Bellingham por Brahim y Valverde por Trent, para mantener la dinámica de partido.

Y aun así, recuerda, Mourinho es quien sabe, y él solo opina desde fuera.

Y así llegamos, por fin, al protagonista de la miniserie: Trent Alexander-Arnold.

Según Team Talk, el lateral inglés se replantea su futuro en el Madrid.

El medio asegura que no está satisfecho con el papel que ha tenido desde su llegada al Bernabéu y que está considerando alternativas.

Habla de un futbolista de 28 años cada vez más frustrado por la falta de oportunidades, con varios clubes de la Premier League siguiéndole el rastro.

Y menciona dos nombres concretos: Liverpool, su exequipo, que no perdería de vista la posibilidad de recuperar a uno de los jugadores más importantes de su historia reciente, y el Aston Villa.

El motivo, claro, es el de siempre: los minutos.

Según el medio, el internacional inglés solo fue titular en 14 partidos la temporada pasada.

El autor matiza que el dato es un poco engañoso, porque Trent estuvo tres o cuatro meses ausente por un par de lesiones musculares.

Pero reconoce que la cifra refleja las dificultades para asentarse en el Madrid y ganarse un puesto fijo en los planes de Mourinho.

La competencia, además, tiene nombre propio.

Trent ha perdido la batalla por el lateral derecho ante Denzel Dumfries, un fichaje pedido expresamente por Mourinho al Inter.

Según el análisis, Dumfries se acerca más a lo que el técnico exige de un lateral, y por eso también pidió el fichaje de Cucurella, empujando al Madrid a hacer un esfuerzo por ambos.

Mourinho, explican, prefiere laterales que cierren su banda, porque le gustan los extremos muy verticales que atacan el espacio, pero necesita tener la espalda cubierta para que eso funcione.

Dumfries y Cucurella atacan, pero no son tan extremos ofensivos como los perfiles de Carreras y Trent.

Hay un elemento nuevo que complica todo aún más: Fede Valverde.

El autor considera que Valverde es el mejor de los tres, y que si Mourinho ha logrado convencerlo de que su futuro pasa por jugar por fuera, ya sea de lateral o de extremo, la situación de Trent empeora.

Ya no son dos jugadores pelando por un puesto, sino tres.

Y cree que el favorito de Mourinho es Valverde, incluso por delante de Dumfries.

Entiende, por tanto, la preocupación de Trent: si ya le costaba con Dumfries y ahora entra Valverde, ¿cuándo va a jugar?

Los números lo subrayan.

Trent suma 344 minutos esta temporada, frente a los 568 de Dumfries, 220 minutos más, es decir, dos partidos y medio de diferencia.

Solo ha jugado más que Bernardo Silva, Camavinga, Carreras, Brahim, Endrick, Carlos Espí y Militão, que apenas lleva cinco minutos.

Pero el autor advierte de que esa lista engaña: muchos de ellos han estado lesionados la mayor parte del curso, o Mourinho los ha usado en contextos muy concretos.

Hasta Rüdiger, que casi no juega, ya le saca 50 minutos.

Y hay un matiz más: contra el Inter, por las ausencias, Mourinho lo colocó en el centro del campo, así que habría que restar unos 70 u 80 minutos de esos 344 en su posición natural.

Si el Madrid decidiera mover ficha, Trent no tendría problemas de mercado.

No solo llamarían Liverpool y Aston Villa, dice el análisis, sino al menos una docena de clubes, porque es un lateral interesantísimo, con cualidades y condiciones brutales.

Pero ahí aparece el otro lado de la historia: lo que piense el Real Madrid.

Trent llegó libre, con un contrato de cinco temporadas, y está en su segunda campaña, lo que significa que, además de esta, tiene tres más por delante.

El Madrid cerró una operación muy ventajosa, porque fichó gratis a un jugador que podría haber costado 50, 60 o 70 millones.

Eso sí, tuvo que poner sobre la mesa un contrato enorme para compensar la ausencia de traspaso, con una prima de fichaje que el autor admite no recordar si fue de 10, 12 o 15 millones, un dato difícil de confirmar.

La postura del autor es nítida: si fuera el Madrid, mantendría a Trent.

No le parece un jugador sobrante en una plantilla de 25, y le diría que lamenta no poder ponérselo fácil.

Solo cambiaría de opinión si llegara una oferta de 70 u 80 millones, o si se llegara a un consenso total con Valverde en que su futuro es como lateral.

El análisis recuerda, además, un detalle que ayuda a entender cómo se ha llegado aquí: los últimos entrenadores del Madrid han intentado jugar a Valverde por dentro, ya sea Ancelotti tras la salida de Modrić y Kroos, Xabi Alonso o Arbeloa.

Si alguno hubiera decidido desde el principio que Valverde era un lateral, afirma, quizá el club no habría insistido tanto en fichar a Trent o a Dumfries.

Es, en el fondo, una reacción sobre la marcha a un cambio de posición que convierte a un jugador en el mejor en ese nuevo puesto.

Todo esto, conviene repetirlo, es lo que cuenta Team Talk, y el club no ha dicho una palabra.

Pero la noticia llega en el momento perfecto para entender el nuevo equilibrio del Madrid de Mourinho.

Un vestuario con 26 nombres para 25 plazas, un técnico que ha demostrado que no tiene miedo a retirar a un jugador que no lo hace mal para meter a otro, y un lateral derecho que, de repente, es la posición más disputada del equipo.

Esta noche el Bernabéu mirará a Vinícius, a Mbappé a tres goles de los 100 y a un Diomandé que llega con la confianza por las nubes.

Pero los que sigan con atención verán algo más: quién está en la lista de once, quién entra desde el banquillo y quién, en un rincón, mira cómo se le escapa un puesto.

Porque en un club como el Madrid, la victoria se juega en el césped, pero la historia, muchas veces, se escribe mucho antes, en los minutos que no se tienen.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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