¿Puede el Real Madrid abandonar LaLiga? El plan de «pase del Madrid» al estilo NBA, el golpe a Tebas donde más duele y las cifras de minutos que encienden la polémica

¿Puede el Real Madrid abandonar LaLiga? El plan de «pase del Madrid» al estilo NBA, el golpe a Tebas donde más duele y las cifras de minutos que encienden la polémica

Hay preguntas que, formuladas en voz alta, hacen temblar los cimientos de una competición entera.

¿Y si el Real Madrid decidiera dejar de formar parte de LaLiga?

No hablamos de dejar de jugar ni de renunciar al campeonato, sino de algo mucho más profundo y mucho más peligroso para el negocio del fútbol español.

Hablamos de romper con el sistema que reparte los derechos de televisión.

Esa es la idea que plantea el creador de Voz Madridista Television en su último vídeo, y conviene decirlo desde el principio.

Es un planteamiento de aficionado, no una decisión del club, y el propio autor admite que probablemente sea un sueño imposible.

Pero detrás de la provocación hay argumentos, cifras y una cadena de hechos recientes que explican por qué esta conversación ha cobrado fuerza en el entorno madridista.

Vamos por partes.

Una jornada más, la misma sospecha

El vídeo arranca con un tono que no deja lugar a dudas.

Una nueva jornada, otro robo del Barcelona, dice el autor, como si fuera una norma inmutable del fútbol español.

Su punto de partida es el partido del Barça en el campo del Betis.

Ya en el directo que hizo durante la rueda de prensa de José Mourinho había anticipado que sería muy difícil que los azulgrana no ganaran allí.

Recuerda además que el Betis le ganó al Madrid por pura fortuna.

Según él, el equipo blanco pudo haber terminado aquel partido con un 6-1 a favor, tal fue la cantidad de ocasiones falladas, hasta el punto de pensar en poltergeists o fenómenos paranormales.

Pero el Betis, añade, podía plantar cara al Barça, y el Barça no iba a permitir que ocurriera nada extraño.

Y ahí empieza la sospecha: en la designación arbitral.

El árbitro y la estadística de los trece partidos

El elegido para el encuentro fue Ricardo de Burgos Bengoechea.

El autor lo califica con dureza, como el llorón de la final de Copa, y recuerda el episodio en el que el colegiado habló de lo que le decía su hijo en el colegio.

Su reproche es que, en lugar de pedir que se castigara al club al que se vincula con el caso Negreira, el árbitro se centró en señalar a otros.

Es una lectura muy personal y muy crítica, que forma parte del tono del vídeo y que conviene tomar como lo que es: una opinión.

Sin embargo, hay un dato que el creador pone sobre la mesa con una frase directa.

Barcelona ha jugado trece veces como visitante en partidos complicados con este árbitro, y en los trece ha ganado.

Una estadística que, dice, probablemente no exista en ningún otro lugar del mundo.

Con esa cifra, concluye que se designó a De Burgos Bengoechea para garantizar el pleno, porque había que evitar a toda costa que el Madrid llegara al Clásico a solo tres puntos del líder.

Es una acusación fuerte, y el vídeo no aporta pruebas de intencionalidad.

Lo que sí ofrece es un dato comprobable y un patrón que, aunque pueda ser casualidad, alimenta la desconfianza de una parte de la afición.

Fermín, Lamine y la jugada que debió ser doble expulsión

El autor repasa dos acciones concretas del partido.

La primera: un gol del Barcelona precedido por una jugada, según él, peligrosísima de Fermín, que casi golpea en la cabeza a un jugador del Betis y que no se revisa.

La segunda, más compleja, ocurre con Fermín en el suelo fingiendo.

El portero del Betis intenta levantarlo, Lamine se acerca y empuja al guardameta, luego llega un jugador bético que empuja a Lamine y este reacciona.

Según el relato del vídeo, Lamine se lanza de cabeza contra el rival, lo golpea, lo empuja, todo ello delante del juez de línea.

El jugador del Betis lo agarra y recibe un cabezazo.

La expulsión del bético, reconoce el autor, es correcta.

Pero sostiene que debió ser una expulsión doble, y añade con ironía que ya se sabe que a Lamine se le perdona todo.

Y aquí enlaza con el caso de Vinícius.

Recuerda que a Vinícius le han caído cuatro partidos de sanción por una acción en la que, antes del tirón de pelo, un jugador del Villarreal le había metido el codo en el estómago.

Al intentar zafarse, su mano se enredó en el pelo del rival, y eso sí lo revisó el VAR.

En cambio, el codazo previo, que ocurrió delante del juez de línea, fue sancionado con una simple amarilla cuando, según el autor, debió ser roja.

La comparación es deliberada.

Si a Vinícius se le castiga por reaccionar ante un empujón, ¿por qué no se castiga igual a quien reacciona con un empujón y un cabezazo?

Es un argumento recurrente en el entorno madridista y, sea cual sea la opinión que merezca, ayuda a entender el estado de ánimo desde el que nace la idea de este vídeo.

Porque el planteamiento no nace del vacío, sino de un cúmulo de agravios acumulados.

La gran idea: salir del reparto de derechos

Aquí llega el núcleo del vídeo.

El autor deja claro que no se refiere a dejar de jugar, sino a algo mucho más interesante: salirse del acuerdo de derechos audiovisuales.

Para entenderlo, hay que recordar lo que establece el Real Decreto de 2015.

Según el autor, que dice haberlo repasado, los clubes de Primera y Segunda División ceden a LaLiga los derechos de retransmisión de los partidos, solo eso: no las ruedas de prensa, no los previos ni los posteriores.

Y los ceden únicamente para negociarlos de forma colectiva, porque la propiedad sigue siendo de cada club.

Es un matiz fundamental, porque abre la puerta a la discusión sobre hasta dónde llega esa cesión.

El propio creador reconoce que existe una obligación derivada del decreto.

También admite que probablemente no haya resquicio legal y que sería muy difícil llevar el asunto ante los tribunales.

Aun así, plantea que habría que explicar ante un juez que LaLiga no hace lo necesario para prevenir o castigar casos evidentes de corrupción deportiva.

Y que además el club recibe ataques personales del propio presidente de la competición, que debería velar por los derechos de todos.

Hay un precedente que menciona de pasada.

El acuerdo con CVC, apunta, se aplica a unos clubes y a otros no, lo que demuestra que ya se han gestionado normas de forma diferenciada.

La polémica de Tebas y la comparación con el nazismo

El vídeo recuerda una de las polémicas más recientes.

Tras un artículo de unos periodistas de un medio digital llamado El Debate, que según el autor ni siquiera tenía relación con Real Madrid Televisión, Javier Tebas comparó al canal del club con el partido nazi en la Alemania nazi.

El autor lo califica de lengua viperina y de veneno paralizante y se muestra indignado.

Y añade una novedad: ya ha hablado el Consejo Superior de Deportes.

El vídeo incluye las declaraciones del presidente del organismo, José Manuel Rodríguez Uribes.

Sostiene que citar el nazismo y a Goebbels como punto de comparación con un club de fútbol, y menos aún por parte del presidente de la liga a propósito de un club que forma parte de ella, queda fuera de los límites de la libertad de expresión.

Añade que la libertad de expresión en España tiene márgenes muy amplios, pero no incluye ese tipo de comparaciones.

Lo considera inapropiado e inaceptable, cree que Tebas debería pedir disculpas y subraya que, como dirigentes deportivos, tienen una responsabilidad extra de dar ejemplo.

Sobre una posible consecuencia disciplinaria, aclara que no le corresponde pronunciarse.

Es una frase que el autor del vídeo interpreta como un lavado de manos: dice que le parece terrible pero que no va a sancionar.

Y aprovecha para recordar otro episodio.

Cuando un jugador no puede inscribirse por haber superado los plazos, como ocurrió con Dani Olmo, el organismo sí interviene, con una medida cautelar que permitió que el futbolista jugara temporada tras temporada.

Después, afirma, se demostró que los ingresos nunca habían existido, pero eso ya no importaba.

Para el autor, es la prueba de que hay normas que se aplican y normas que no, y de que el fair play financiero se relaja para unos y se aplica con dureza para otros.

Es una acusación que, como todas las del vídeo, refleja una posición clara.

Pero sirve para explicar el razonamiento que viene a continuación.

El modelo NBA: un «pase del Madrid»

Si hay precedentes de aplicaciones diferenciadas, se pregunta el autor, ¿por qué no podría el Real Madrid exigir que, hasta que esto se resuelva, no quiere seguir participando en el reparto igualitario?

Su propuesta es negociar de forma individual con cada club lo que se cede para la retransmisión de cada partido.

Con ese poder de negociación, el Madrid podría hablar con ESPN y con otras cadenas para crear un paquete propio.

Un producto en el que el espectador solo pudiera ver los partidos del Real Madrid.

El ejemplo que da es el de la NBA.

Allí se puede comprar un pase exclusivo para seguir a tu equipo, sin que te obliguen a pagar todos los partidos de la liga.

Si eres aficionado de los Celtics, no te obligan a comprar los partidos de los Dallas Mavericks, explica.

Simplemente adquieres el pase de tu equipo y ves sus encuentros.

Su conclusión es que algo parecido podría funcionar aquí.

Una medida que, a su juicio, golpearía a LaLiga donde más le duele, que es el dinero.

Es una idea sugerente y, a la vez, enormemente compleja.

Habría que ver qué ocurriría con el resto de los clubes, con los patrocinadores y con los contratos de emisión, y el vídeo no entra en esas consecuencias.

Las cifras que más escuecen: los minutos con ventaja

La parte más llamativa del vídeo es una estadística que el autor dice haber visto y que le dejó atónito.

Se refiere a los minutos jugados con superioridad o inferioridad numérica en la liga durante la última década.

Según ese dato, el Barcelona ha jugado 1.333 minutos con ventaja y 471 con desventaja.

El saldo neto, por tanto, es de 862 minutos a favor.

El Real Madrid, en cambio, registra 570 minutos con ventaja y 661 con desventaja.

Eso deja un saldo negativo de 91 minutos, el equivalente a un partido entero jugado en inferioridad.

El autor lo traduce en términos más gráficos.

Para el Madrid, es como haber empezado con diez hombres un partido completo; para el Barcelona, el balance neto equivale a casi diez encuentros enteros contra diez rivales.

Y de ahí salta a una cuenta propia: serían unos 30 puntos.

Hay que ser cautelosos con esa extrapolación, porque convertir minutos en puntos es una estimación personal del autor y no un dato oficial.

Aun así, la cifra de minutos, si es correcta tal y como la cita, es difícil de ignorar.

Y alimenta la idea, muy extendida entre los madridistas, de que el balance arbitral cae siempre del mismo lado.

El autor añade una anécdota con aire de humor negro.

Recuerda una entrevista a Zanetti en la que decía que, con Mourinho, el Inter había entrenado para jugar con diez en aquella eliminatoria contra el Barcelona, porque ya sabían que alguien sería expulsado.

Sentencia, con ironía, que normalmente se juega contra doce porque el árbitro siempre se mete.

Es un chiste de aficionado, no un dato, pero resume el sentimiento con el que se plantea todo el vídeo.

El sueño imposible: un intercambio con el Manchester City

El tramo final es el más provocador.

El autor compara la situación con la de Inglaterra, donde, según él, todos parecen hartos de las trampas y quieren deshacerse del Manchester City.

Sostiene que lo del City es una cosa de parvulario al lado del caso Negreira, que implica diecisiete años de pagos al vicepresidente de los árbitros.

Y que, mientras en la Premier se quiere echar a quien hizo trampas, aquí se quiere proteger a quien las hizo.

Su propuesta es un trueque.

Que el Manchester City empiece a jugar en la liga española y que el Real Madrid se vaya a jugar a la Premier League.

Él mismo la califica de utopía imposible, pero añade que pedir y proponer no cuesta nada.

Y cierra pidiendo a la audiencia que deje su opinión, comparta el vídeo y se suscriba, con la promesa de volver en directo en cuanto acabe el Real Madrid-Sevilla.

Qué queda de todo esto

Conviene separar lo que es una provocación de lo que es un hecho.

Lo que el vídeo plantea no es un plan del club, sino la reflexión de un aficionado que busca presión económica como única vía para que se escuche su queja.

Hay, además, varios elementos que cualquiera puede contrastar.

El decreto de 2015 existe y su alcance es el que el autor describe, la reacción del presidente del Consejo Superior de Deportes quedó recogida en las declaraciones que cita y los números de minutos son los que él presenta.

Lo demás, desde la intencionalidad de las designaciones hasta la valoración de cada jugada, pertenece al terreno de la opinión.

Una opinión legítima, apasionada y muy extendida entre los madridistas, pero que otros aficionados y expertos pueden ver de manera muy distinta.

Por eso resulta tan útil el matiz que el propio autor introduce al reconocer las dificultades legales.

El debate no es si el Madrid puede o no puede salirse, sino por qué una parte de su afición empieza a considerar seriamente esa posibilidad.

Y esa, más que cualquier cifra, es la verdadera noticia.

Que la pregunta ya no suene tan descabellada es el síntoma de un malestar que LaLiga, con la semana del Clásico a la vuelta de la esquina, haría bien en no ignorar.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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