¿Mourinho, destituido en octubre? Las filtraciones que recuerdan al caso Xabi Alonso, el supuesto sustituto que suena en el Bernabéu y la teoría de que el verdadero problema no está en el banquillo
Hay noticias que llegan en el peor momento posible.
La víspera de un Clásico, con el equipo a seis puntos del líder y el entrenador en el centro de todas las miradas, aparece un rumor que huele a déjà vu.
Que el banquillo del Real Madrid tambalea.
Que ya hay un sustituto en mente.
La historia, según el creador del vídeo que analizamos, se repite con una precisión inquietante.
Porque hace justo un año, en estas mismas fechas, ocurrió algo muy parecido con otro entrenador.
Un déjà vu en forma de filtración
El autor lo recuerda con claridad.
Hace un año, el día antes del Clásico, varios periodistas, de los que no recuerda los nombres, empezaron a especular con que el puesto de Xabi Alonso peligraba si perdía contra el Barça.
El Madrid de Xabi había tenido un gran arranque, con una sola derrota ante el Atlético.
Había ganado al Barça, y aun así, pocas horas antes del Clásico, se hablaba de un posible despido si perdía.
Todos sabemos, dice, lo que acabó pasando con Xabi Alonso.
Aquellas informaciones eran ciertas, y no fue despedido en ese momento porque ganó el Clásico.
Un año después, con el equipo habiendo empezado peor que el curso anterior, la historia se repite con otro técnico.
Con José Mourinho.
El informe de Jorge Picón
La primera pieza viene de Jorge Picón, periodista que cubre al Real Madrid.
El autor lo describe con equilibrio: no es de la máxima categoría informativa, no acierta siempre, pero suele tener buena información.
Según recoge el vídeo, Picón escribió la tarde anterior que es un octubre frío para Mourinho.
Dijo que su regreso invitaba a imaginar un Madrid distinto, que se le dio libertad para tomar decisiones, que se le escuchó en los fichajes y que se invirtió en reforzar la plantilla.
Ese respaldo, continúa el informe, alimentó unas expectativas que hoy, en algunos despachos, empiezan a enfriarse.
El autor analiza el texto frase a frase.
Sobre la libertad para decidir, discrepa con firmeza.
Si siguen casi todos los mismos, argumenta, y solo han salido Fran García y Ceballos del primer equipo, ¿qué decisión ha tomado?
Hasta donde sabe, ninguna.
Sí fue escuchado en el mercado: pidió un centrocampista defensivo, concretamente a Rodri, vio que no era posible y no pidió a nadie más.
Y sí es cierto que se invirtió en reforzar el equipo, pero, en su opinión, se invirtió donde no se debía.
Por eso se atreve a decir que, conociendo a Mourinho, esas líneas son falsas.
Las primeras decisiones de Mourinho
El autor sostiene que Mourinho ha empezado a tomar las primeras decisiones ahora.
Valverde de lateral derecho fue la primera, y Vinícius en el banquillo cuando rinde mal, como en Roma y en la liga, la segunda.
Eso, dice, sí es Mourinho.
Durante semanas había grabado vídeos señalando que este no era el Mourinho de antes, y ahora, poco a poco, parece que asoma un destello del de siempre.
Reconoce que no sabe si Picón dijo eso porque lo escuchó o por otra razón, pero afirma estar seguro al cien por cien de que es falso que el técnico haya tenido libertad total.
Es una apreciación personal, que hay que leer como tal.
Las dudas en los despachos
El informe de Picón continúa con la parte más delicada.
Las dudas, asegura, surgen en los despachos, no en el vestuario, donde Mourinho mantiene el apoyo de sus jugadores.
Hay voces importantes en el club que no están convencidas de lo que ven.
La escasa presencia de Diomande en el once o algún cambio de Güler que consideraron inoportuno tampoco gustó.
El autor se detiene en cada punto.
Primero, el vestuario: eso es justo lo que no tenía Xabi Alonso, que no contaba con el apoyo de Bellingham, de Vinícius, de Camavinga ni de Valverde.
Con Mourinho, ese punto débil está cubierto, y hay quien dice que lo hizo a propósito.
Pero no es el vestuario quien despide, matiza: puede presionar, pero quienes tienen la voz y el voto para tomar esa decisión son los de los despachos.
Sobre Diomande, el autor presenta una teoría propia.
Cree que Mourinho podría estar tanteando a la directiva: como no le trajeron un centrocampista y se fichó a Diomande por ese precio, el técnico habría pensado que entonces no lo iba a poner.
El autor tenía un vídeo con esa teoría y entonces pensaba que estaba desvariando, pero ahora no está tan seguro.
Quizá Mourinho quería decirle a la directiva que, con el dinero gastado en Diomande, que reconoce que es muy bueno, podrían haber traído a Enzo, haber añadido algo más por Rodri o haber ido a por un centrocampista como Wharton.
A la directiva eso no le gustó, y tampoco las sustituciones de Güler.

Tampoco gustan a la afición, matiza, pero eso no es nada nuevo.
El informe termina con la frase más dura.
Esperaban que esa libertad de decisión se tradujera en una renovación más visible, pero hay demasiadas similitudes con la temporada pasada, y en los casos más duros se le llega a llamar un cañón suelto.
Para el autor, esto significa que quieren despedirle y están esperando la mínima oportunidad.
Al menos desde el lado de la directiva.
La opinión del autor: el que decide es Florentino
Antes de pasar a la segunda información, el creador da su opinión.
Aunque una parte de la directiva ya no esté contenta y le quiera fuera, quien tiene que tomar esa decisión es el de arriba, es decir, Florentino Pérez.
Y cree que Florentino sabe mejor que nadie cómo es Mourinho, y que el respeto que le está mostrando esta temporada se debe a que, en realidad, está haciendo lo que Florentino quiere.
Por eso, dice, las noticias hablan de muchas similitudes con la temporada pasada.
Pero si Mourinho vio lo que pasó con Xabi Alonso y con Arbeloa, y por mucho que diga lo contrario, le han contado lo ocurrido y sabe cómo funciona esto.
Por ahora, con el vestuario, lo está haciendo bien.
Como comentaban otros analistas, Xabi no ganó al vestuario desde el principio y Mourinho ha hecho lo contrario.
Empezó como Arbeloa con Vinícius, con Valverde y con otros, y ahora cambia al modo Xabi Alonso.
Según esta teoría, el portugués habría pensado: el año pasado fue Xabi Alonso, luego Arbeloa, y de una forma o de otra no funcionó, así que lo haré al revés.
Entrar como Arbeloa, siendo amigable, y luego apretar.
El autor quiere ver si eso se confirma.
Recuerda que en la rueda de prensa previa al Sevilla, Mourinho aseguró que Vinícius sería titular el miércoles, cuando antes del partido había dicho que no podía garantizarlo aunque era muy probable.
Eso no le gusta, porque no es muy de Mourinho, pero reconoce que podría haber otras razones.
Quizá quiere a Diomande al cien por cien para el Clásico, o descansar a Mbappé y poner a Vinícius en la banda y a Espí arriba.
Cuando acabe la sanción de Vinícius, dice, veremos si sigue siendo Arbeloa o se convierte en algo más Xabi Alonso.
Y recuerda un detalle importante: esa parte de la directiva que ahora duda tampoco quería a Mourinho, por mucho que digan que sí.
Quien insistió en el regreso fue Florentino, que, desde su punto de vista, acertó, siempre que fuera el Mourinho de antes y no el actual.
Por eso le parece lógico que algunos piensen en ello, aunque no tanto la siguiente noticia.
El nombre que sorprende: Deschamps
Aquí llega la segunda pieza.
Sergio Valentín, que según el autor fue de los primeros en avisar del regreso de Mourinho y que tendría relación con su entorno, ha añadido información al informe de Picón.
Afirma que Florentino Pérez ha trasladado a su círculo más cercano que ya tiene un sustituto en mente si las cosas no mejoran.
Y ese nombre sería Didier Deschamps.
El autor confiesa que no quiere creerlo, y expone tres razones.
La primera: no cree que Florentino esté a espaldas de Mourinho buscando sustitutos o eligiendo quién podría reemplazarle.
La segunda: aunque Valentín tuviera información sobre Mourinho a través de su entorno, que además tenga información sobre quién sería su relevo, cuando nunca ha acertado antes, le parece demasiado atrevido.
Y la tercera, por qué sale ese nombre: Deschamps y Pochettino eran las alternativas por si el acuerdo con Mourinho no salía.
Pochettino sigue con la selección de Estados Unidos y Deschamps está en su casa, sin equipo.
Por eso, dice, el nombre resurge ahora.
Si fuera cierto, advierte, cada paso de esta directiva sería peor que el anterior.
Y aclara que no se trata de Deschamps en sí, un entrenador que nunca le ha gustado, sino de algo más profundo.
Del juego de Francia opina que nunca ha tenido un fútbol especialmente coherente, y que se ha beneficiado de tener grandes jugadores arriba.
Como entrenador, Deschamps le dice absolutamente nada.
La tesis de fondo: no importa quién se siente en el banquillo
El tramo final del vídeo es el más rotundo.
El autor repite lo que dijo el año pasado: o hay una limpieza profunda, o da igual qué entrenador esté sentado, o se marcha Florentino.
Ni Luis Enrique, ni Hansi Flick, ni Guardiola, ni Klopp, ni el propio Mourinho van a revertir esta situación, sostiene.
Si el presidente no deja que el entrenador haga lo que quiera, no se ganará un solo título.
Y enumera sus razones: Mbappé y Vinícius son incompatibles, Tchouaméni y Valverde no pueden jugar juntos, no hay centrocampistas, arriba todos juegan para sí mismos y no hay un líder en el centro de la defensa.
El equipo, afirma, está en ruinas y nadie podrá rescatarlo.
Añade una frase con tono de burla sobre el presidente.
Dice que quiere ser entrenador, pero eligió mal la profesión y se hizo presidente.
Es una opinión personal y muy dura que forma parte del tono del vídeo.
Y deja claro que lo mismo le da que el técnico sea Mourinho, Arbeloa, Xabi Alonso o Ancelotti, porque al final, si algo ha enseñado todo esto, es que quien manda es el de arriba.
Recuerda que Ancelotti tuvo la suerte de contar entonces con Kroos y Modric, algo que los entrenadores posteriores no han tenido.
Y concluye que tratar de librarse de un entrenador en octubre le parece un error.
Un matiz que añade a la comparación con el año pasado.
El Madrid está ahora seis puntos por detrás del Barça y podría estar a nueve el domingo, mientras que el año pasado querían deshacerse de Xabi Alonso estando por delante.
El ruido antes del Clásico
El autor cierra con una crítica al método.
Le parece que enviar periodistas a contar según qué cosas no es una buena práctica, y cree que a Mourinho, si se entera, le gusta todavía menos.
Al menos, apunta, esta vez la información salió bastante antes del Clásico, no unas horas antes como ocurrió con Xabi Alonso, como si se pusiera un arma sobre la mesa diciendo que si pierdes, aprietan el gatillo.
Se pregunta qué pasará si Mourinho pierde el domingo y si el lunes habrá filtraciones por todas partes.
Su creencia, expresada con cautela, es que si Florentino llegara a un punto límite, antes de despedir a Mourinho le diría que haga lo que quiera.
Porque sabría que es su última bala, y que si el técnico no lo consigue, el siguiente en caer sería él.
Es una teoría atrevida y, como tal, hay que tomarla con distancia.
Pero explica bien el ambiente que rodea al club.
Qué nos deja todo esto
Si dejamos a un lado el tono, lo que queda es una combinación de datos y de interpretaciones.
El informe de Picón existe, según el vídeo, y recoge dudas en los despachos.
La información de Valentín sobre Deschamps es un rumor sin confirmar, y el propio autor lo cuestiona con argumentos razonables.
Y la tesis de que el problema es estructural, no del entrenador, es una opinión que muchos compartirán y otros discutirán.
Lo cierto es que, con el Clásico a la vuelta de la esquina, el Madrid vive una semana de máxima tensión.
Y que, como ocurrió el año pasado, un resultado en el Camp Nou puede cambiar la conversación de un día para otro.
El domingo, el balón rodará.
Y entonces, como siempre, el fútbol contestará a todas las preguntas que hoy solo se responden con rumores.