URGENTE | Mercado en el baloncesto del Real Madrid: vuelve el ala-pívot cedido a Badalona y Max Sulga hace el camino inverso
La plantilla del Real Madrid de baloncesto vive una de esas semanas en las que el mercado se acelera por culpa de la enfermería. Tras la victoria ante el Burgos, el club blanco estaría a punto de cerrar un intercambio con la Penya que le devolvería a un joven jugador de la casa y enviaría a Badalona a una de sus promesas. La operación, según el comentarista que la difunde, sigue pendiente de confirmación oficial, y así debe leerse todo lo que sigue.
La información procede de un vídeo de análisis que arranca con la etiqueta de «noticia urgente» y que recoge lo publicado por otros medios especializados, entre ellos el programa Tiro a Tablero y el portal Informe Verdinegro, muy centrado en el Joventut. El autor aclara desde el principio que habla de movimientos importantes dentro de la sección y que, aunque se anuncian novedades, aún podría haber sorpresas. Los nombres, tal como aparecen en la transcripción disponible, deben comprobarse antes de darlos por definitivos.
El punto de partida es una plantilla mermada. Según el relato, Pedro Martínez ya adelantó tras el partido ante el Burgos que al equipo le gustaría incorporar a alguien, con Mikel Jantunen, Maledon, Deck y Garuba lesionados. La lesión de Jantunen, que podría mantenerlo alrededor de tres meses o más por su complejidad, sería el desencadenante que obliga al club a moverse.
El Madrid, sostiene el autor, recupera así a un jugador que ya hizo la pretemporada con el primer equipo y que había sido cedido al Joventut de Badalona para ganar minutos que no tendría en la capital. El comentarista lo resume como el doble camino que ha recorrido el jugador, de vuelta de una aventura en Estados Unidos a su casa, el Real Madrid. Su regreso, añade, tendría el visto bueno de todas las partes implicadas.
La pieza se completa con la otra mitad del trato. El Joventut recibiría a Max Sulga, que ha firmado contra el Burgos su mejor partido oficial, y además dispondría ya de Jabari Parker en la posición de cuatro, de modo que la Penya habría ganado un jugador interior por dos temporadas y el Madrid recuperaría al suyo hasta final de curso. El portal Informe Verdinegro menciona, además, que la inversión de unos socios lituanos daría frutos y que el presupuesto de la próxima temporada superaría los diez millones de euros, aunque ese dato debe tomarse con cautela.

Para el comentarista, se trata de un conglomerado en el que todos salen contentos. El Madrid conseguiría un cuatro, una posición sensible que podría quedarse corta en meses con tantos partidos, sobre todo con las ausencias de Deck, que estará unos cinco meses fuera y cuya versatilidad no tiene sustituto directo. Lo que explica la urgencia, a su juicio, es que Pradilla y otro compañero no bastan para cubrir ese vacío durante un calendario tan exigente.
Por otro lado, Max Sulga acudiría a uno de los equipos más importantes de España, un destino que el autor considera mejor que otros rumores que circulaban por Europa, como una posible salida al Rytas lituano. En Badalona, además, estaría bajo la tutela de Dani Miret, al que describe como un entrenador de primer nivel que trabaja muy bien con los jóvenes. A su juicio, es una operación casi perfecta.
Hay, además, un detalle administrativo que, según el autor, hace la jugada especialmente inteligente. Sulga es jugador de cupo local y veterano de la ACB, y perderlo supondría un hueco en la estructura de la plantilla, pero se compensa con la llegada de Ilimane, que también es de cupo. Eso permitiría mantener el equilibrio de la lista sin sacrificar flexibilidad, algo muy valorado por quienes siguen de cerca la normativa de la competición.
La lectura de la afición, según el comentarista, es de sentido común. La plantilla sufre físicamente, Pedro Martínez ya habló de un calendario muy duro y, cuando se aspira a todo, como hace el Madrid, se necesita una rotación muy larga. Quienes discrepen podrían recordar que ceder a un jugador joven que acaba de firmar su mejor partido es una apuesta arriesgada y que el club podría necesitarlo a medio plazo.
El autor responde a esa objeción con el argumento del rol. Sulga, razona, podría jugar un día como el del Burgos, pero a ritmo regular tenía dudas sobre su papel al nivel del Madrid, y en Badalona, con ausencias importantes en su posición, tendría minutos garantizados desde el primer día. Da un paso atrás en categoría, pero lo hace en un equipo histórico, la Penya, y en un entorno donde los jóvenes se desarrollan bien.
El precio, reconoce, es una menor profundidad exterior. A cambio, el Madrid gana en la posición de cuatro, que era una emergencia clara, actual y evidente. El comentarista no oculta que el movimiento tiene un coste y lo asume como el precio de cubrir lo más urgente.
Sobre el jugador que vuelve, el autor se detiene con cierto detalle. Recuerda que ya dejó buenas sensaciones en el Joventut sobre lo que puede aportar en la ACB y en la Euroliga, y que la diferencia con otras opciones es que no hay dudas de adaptación. Contrapone su caso al de fichar un ala-pívot de la G League u otro mercado y esperar a ver si encaja, algo que, dice, se está viendo con Nick Smith Jr. y su ajuste a la Euroliga.
En su opinión, el joven es un jugador formado en el Madrid con varias temporadas de experiencia en la Euroliga, que ya fue titular en una Final Four, cuando le vieron defender a un jugador como Mirotic con Chus Mateo. Subraya que mucha gente lo considera un chaval recién salido del junior, pero que tiene varios cursos de experiencia con el primer equipo, con distinta fortuna y minutos. El entrenador lo usó como especialista defensivo en el cuatro, a menudo junto a Edy Tavares, lo que, razona, implica un cierto rol dentro del equipo.
El propio comentarista matiza sus palabras. No dice que sea un jugador vital, pues es joven y tiene margen de mejora, y por eso se le cedió al Joventut, pero entiende que ahora tendrá minutos y cierto impacto. Lo describe como una forma de asegurar un puesto que se estaba quedando vacío sin Gabriel Deck y sin Mikel Jantunen. Quienes lo ven con más escepticismo recordarían que su rendimiento en el club fue irregular y que el nivel que exige la Euroliga no admite muchos periodos de adaptación.
Queda, no obstante, la gran pregunta: si el Madrid buscará un jugador exterior o se quedará como está. El autor recuerda que la situación de Nick Smith es una molestia, ya que, pese a su enorme potencial, aún no se ha adaptado del todo a la Euroliga ni al Madrid. Con la baja de Deck en el perímetro y la salida de un exterior, la rotación de fuera, apunta, se queda más corta, aunque Sulga fuera el último escolta junto a Sergio Llull.
Por eso, dice, no se puede descartar una operación relámpago. Habla de algún jugador sin equipo en la NBA o que no haya encontrado acomodo, con la condición de que tenga pasaporte europeo o sea de cupo, porque en esos casos el club debería evaluarlo. Si fuera un extracomunitario, en cambio, lo desaconseja de forma tajante porque rompe la estructura de rotación y ese movimiento no tendría sentido en este punto de la temporada.
Esa cautela admite lecturas contrarias. Quienes defienden un refuerzo exterior sostendrían que el Madrid, que aspira a todo, no puede quedarse con un perímetro corto durante meses y que un fichaje de impacto compensaría cualquier desajuste reglamentario. Quienes comparten la prudencia del comentarista recordarían que improvisar en pleno calendario suele salir caro.
El autor cierra su análisis con una predicción y una valoración. Pendiente de confirmación oficial, el jugador vuelve a casa y Sulga se va a Badalona para compensar de alguna manera, y a su entender el Joventut facilitará las cosas para ejecutar el cambio con rapidez. Considera que el club verdinegro pierde a un jugador, pero el Madrid le hace un favor al enviarle a Sulga en lugar de dárselo a otro equipo.
En su opinión, todas las partes entienden que pueden llegar a un acuerdo rápido para que ambos clubes salgan ganando, y la operación le parece inteligente para los dos. La valoración final es la de un aficionado convencido, y como tal, subjetiva: lo que para él es una jugada redonda, otros verán como un parche necesario ante una plantilla desbordada por las lesiones.
En resumen, el relato dibuja un movimiento de mercado con lógica deportiva, administrativa y financiera, pero sin confirmación oficial. Si se cierra, el Madrid recuperará un cuatro para un calendario exigente, el Joventut ganará un jugador con minutos garantizados y la sección tendrá aún por resolver el hueco en el perímetro. Si no, habrá sido otro episodio del habitual cruce de rumores que acompaña a cada ventana de fichajes.