Deschamps a la Juventus y Nico Paz de vuelta: las dos noticias que agitan el Real Madrid según un análisis madridista
Hay rumores que tranquilizan a una afición y otros que la inquietan, y esta semana el Real Madrid ha recibido de golpe uno de cada tipo. Desde Italia llega la versión de que Didier Deschamps podría sentarse en el banquillo de la Juventus, y desde España vuelve a sonar, por tercer año consecutivo, la posibilidad de un regreso de Nico Paz al Bernabéu. Ninguna de las dos informaciones está confirmada oficialmente, y así debe leerse todo lo que sigue.
La pieza que aquí se resume procede de un vídeo de opinión de un creador de contenido madridista que se presenta como Diego y que graba, según cuenta, antes del partido del equipo, de modo que no sabe cuál será el resultado. Bromea con la posibilidad de que el vídeo envejezca mal si el Madrid pierde por 3-0 y la contratación del técnico francés habría sido, entonces, deseable. Aun así, insiste en que no lo cree, y el resto del análisis es, por tanto, una opinión personal y sin esa certeza.
El creador anuncia desde el inicio que empezará con las noticias que más le han alegrado y terminará con Nico Paz, para lo que usará una pizarra táctica. Admite que la gran pregunta de sus seguidores es dónde jugaría el argentino con Bellingham y Güler ya en la plantilla, y promete responder no sólo con el dónde sino con el cómo. El resultado es un análisis largo, de tono cercano y con alguna digresión personal, que se ha condensado aquí.
La primera noticia, tal como la reproduce el vídeo a partir de prensa italiana, es que la Juventus estaría acelerando una posible contratación de Deschamps. El equipo turinés ocupa el octavo puesto de la Serie A y acaba de perder por 2-0 ante el Génova, un resultado que habría confirmado, según el relato, el fracaso de un equipo sin alma ni ideas y relegado a la Europa League. Luciano Spalletti, tras la derrota, pidió perdón a los aficionados y reconoció haber mostrado muy poco y luchado poco.
Según esa información, la ruptura parece ya inevitable y la dirección deportiva busca desesperadamente un giro antes de una semana decisiva ante el Nápoles, el Milan y la Fiorentina. Aunque parte de la afición pide el regreso de Antonio Conte, la cabeza de Exor, John Elkann, estaría preparando un movimiento mucho más espectacular: la vuelta de Deschamps, tras catorce años al frente de la selección francesa. El diario citado añade que los contactos exploratorios a través de intermediarios habrían dado fruto y que el técnico habría comunicado su disponibilidad.

La historia tiene un componente nostálgico que los medios italianos subrayan. Hace veinte años, Deschamps guio a la Vecchia Signora en su purgatorio de la Serie B, y ahora podría ponerse otra vez el traje de salvador. En declaraciones pasadas, recuerda la prensa, el francés dijo que en la Juventus todo es posible y que marcharse fue un error.
A primera vista, nada de esto afecta al Real Madrid, y el propio creador imagina a un espectador preguntándose qué le importa a él Deschamps o la Juventus. La respuesta, para quien siga su canal, es que el entrenador francés ha estado vinculado al club blanco, según él, tanto en verano como la semana previa al Clásico. Asegura haber contado en un vídeo que Florentino Pérez ve con buenos ojos a Deschamps como alternativa por si Mourinho no funcionaba, igual que, dice, ya anticipó que Xabi Alonso sonaba como posibilidad el año pasado.
Hay que subrayar que esas afirmaciones proceden únicamente del creador y no de una fuente identificada. El club no ha hecho ningún comentario oficial, y quienes conocen la forma de trabajar de la dirección blanca recordarían que los rumores sobre sustitutos de un entrenador suelen circular con mucha más facilidad que las decisiones reales.
El creador relaciona ese escenario con los resultados. Gracias a la victoria en el Clásico, tanto el curso pasado como este, Mourinho se mantiene, pero nada garantiza, a su juicio, que una derrota no habría cambiado el panorama, porque este Madrid, dice, «es capaz de lo mejor y de lo peor». Si el equipo perdiera contra el Racing, el Valencia o cualquier otro, el nombre del francés volvería a aparecer.
El autor deja clara su posición: no lo quiere. No le gusta, explica, que haya pasado tantos años sin ser entrenador de club, solo seleccionador, y tampoco le ha convencido su gestión de la selección francesa. Admite, en su defensa, que nunca ha contado con un mediocentro puro y organizador, pero aún así no quisiera ver en el Madrid a otro gestor de egos centrado en la gestión del grupo más que en la táctica, y menos si eso implica la salida de Mourinho, que, a su entender, no es el problema.
Los partidarios de Deschamps responderían con su palmarés: campeón del mundo como jugador y como entrenador, con una enorme capacidad para mantener unidos a vestuarios llenos de estrellas, algo muy valorado en un club como el Madrid. Los críticos, como el autor, replicarían que gestionar un torneo corto no es lo mismo que dirigir una temporada con tres competiciones y una plantilla de grandes nombres.
Su solución al dilema es tan práctica como irónica. Para que Florentino no pierda la cabeza y lo contrate si despide a Mourinho, lo mejor es que el entrenador tenga equipo, y por eso celebraría su fichaje por la Juventus, el United o cualquier club, mientras no esté disponible. Razona que, si Mourinho se marchara, el presidente traería al más atractivo de los disponibles, y que, si el francés está libre, es fácil adivinar qué pasaría.
De ahí pasa al segundo gran asunto, el que dice llevar tiempo deseando, el regreso de Nico Paz. Lo considera el mejor canterano que ha salido del club en años, y afirma que desde Carvajal no había surgido uno con tanta calidad para el primer equipo. Que no esté en la plantilla le frustra y, en su opinión, envía un mal mensaje a la cantera: aunque se hagan las cosas bien, no habrá oportunidad.
El propio creador introduce un matiz de contexto. La posición de Nico Paz, la de mediapunta con libertad, está más que cubierta en el primer equipo, con Bellingham y Arda Güler, dos jugadores excelentes, incluso superiores al argentino. Para él, Bellingham es mejor, tiene más calidad, y con Güler la comparación está más reñida: el pase final del turco no lo tiene nadie, pero el regate del argentino quizá sea superior, incluso al del inglés.
Los defensores de Nico Paz recordarían que su rendimiento en Italia, bajo la dirección de Cesc Fàbregas, ha demostrado que es mucho más que una promesa, y que un jugador de esa edad con minutos y confianza puede dar un salto importante. Los defensores de la plantilla actual replicarían que no basta con ser bueno, y que la competencia en la posición es feroz.
El relato de lo ocurrido en verano, según Diego, es bien conocido. Nico estuvo muy cerca de volver, pero la llegada de Mourinho cambió los planes: ante un equipo con poca experiencia, el entrenador prefirió fichar a Bernardo Silva. El periodista Cortegana, al que cita como fuente, asegura que el argentino quería regresar pero también jugar, y no ser un suplente más, y que ahora el Madrid prepararía su vuelta.
El creador se pregunta qué tiene que ver Bernardo con Nico, porque el portugués es un interior que puede jugar en un doble pivote y no es un mediapunta. Y recuerda que la posición del argentino la ocupan hoy Bellingham y, a veces, Güler. La solución más sencilla, bromea, sería vender a ambos y fichar a Nico, pero eso sería renunciar a dos activos enormes.
El autor incorpora, además, el argumento comercial, que sabe que Florentino valora. Bellingham es imagen de Adidas y aparece en la portada del videojuego de EA Sports junto a Mbappé, Güler cuenta con el respaldo de toda la nación turca y su enorme presencia en redes, y Nico sería, según su pronóstico, el próximo número 10 de Argentina, con todo lo que supone tener a un argentino en la plantilla tras la era de Messi. Tres mediapuntas con un potencial de marketing enorme.
Pero el vídeo se detiene en los inconvenientes. El primero es económico. Según lo que cuenta, el Como pagó entre 60 y 65 millones al Madrid este verano, con una cláusula de recompra de 80 millones de euros válida solo para el próximo verano, y a eso se suman unos diez millones que el club ya habría cobrado por el 50 % del jugador. Las cifras las da de memoria y reconoce no recordarlas con exactitud.
Visto así, razona, el Madrid solo perdería unos cinco millones en la operación y recuperaría a un futbolista desarrollado por Cesc, que ya no es un chaval sino un hombre y un jugador probado, con nivel de sobra para ser titular. Visto desde otro punto de vista, sin embargo, el club cierra ciclos económicos y esos 65 millones ya se han gastado, por ejemplo en fichar a Diomandé o a quien fuera, por lo que desembolsar 80 millones de golpe no es tan sencillo.
El segundo inconveniente, y el mayor de todos, es deportivo: es una posición redundante. El autor se pregunta cómo encajaría a Nico Mourinho, que probablemente será el técnico del próximo curso, y, pizarra en mano, muestra el once actual con Güler en banda derecha, un lugar que no es el suyo ni donde mejor rinde, pero donde juega porque, junto a Bellingham, es demasiado bueno para no estar en el campo. No hay un extremo derecho fijo que lo haga mejor.
Si llega Nico, plantea, tendría que jugar donde está Bellingham o en la banda derecha, y allí habría una competencia directa con Güler, del estilo de la que existe entre Fermín y Dani Olmo en el Barcelona. Cree que ninguno protestaría, pero admite que contra defensas cerradas la falta de un extremo que abra el campo podría ser un problema, aunque la solución pasaría por jugar con dos extremos puros, como Brahim.
Además, apunta que el dinero del posible fichaje probablemente saldría de una venta, como la de Vinícius, un asunto que deja para otro vídeo. El problema, insiste, es que seguiría habiendo dos jugadores de primer nivel en la misma posición, a los que se suman Brahim, Rodrygo si se queda, Endrick y, si Vinícius no se marcha, Diomandé: seis para un puesto. Para él, el escenario ideal es la salida de Vinícius y Diomandé por la izquierda, y de otro modo las cuentas no salen.
Su propuesta es, por tanto, una reconversión. Este es el año, sostiene, para que Mourinho convierta poco a poco a Güler en un interior de doble pivote, tal como ya ha dicho en rueda de prensa y como ha empezado a probar en algunos partidos. Güler podría rotar con Bernardo Silva, que es mayor y no exigirá tantos minutos, y así se iría adaptando progresivamente a la nueva posición.
No sería el primer caso de este tipo, recuerda. Xabi Alonso lo intentó con el turco, aunque no tuvo tiempo de culminarlo, y Mourinho, a su juicio, podría lograrlo, porque ya lo hizo con Modrić cuando lo fichó del Tottenham como mediapunta y lo convirtió en un jugador de doble pivote, mejorando su rendimiento. Reconoce que ya no es el mismo Mourinho de antes, pero asegura elegir confiar.
Las pegas de esa idea son evidentes y el propio autor las menciona: el pase final de Güler está muy bien aprovechado en una posición adelantada y, al retrasarlo, se pierde esa virtud, del mismo modo que ponerlo más atrás resta llegada. Quienes dudan de la conversión recordarían que no todos los jugadores se adaptan a una posición nueva, y que lo que funcionó con Modrić no tiene por qué funcionar con otro futbolista.
El razonamiento final es que esa conversión abriría un hueco para Nico Paz, y que tener opciones es una buena noticia. Compara con Flick, que podría decir que le resulta muy difícil elegir entre Fermín y Olmo, pero que eso es mejor que no tener a nadie. Y destaca que ni Güler ni Nico son jugadores conflictivos, que no tienen ego ni exigen ser titulares, algo imprescindible en una plantilla competitiva que aspira a todos los títulos.
Sostiene incluso que, con Valverde en la banda derecha como lateral, no hace falta un extremo abierto en la mayoría de los partidos, ya que su proyección ofensiva cubre ese espacio. Esa fórmula, que él considera la única que permitiría alinear a Bellingham, Güler y Nico Paz a la vez, tendría un coste en los partidos más cerrados, pero sería válida en los más abiertos.
Su conclusión es vehemente. Cree que tener al mejor canterano de los últimos años en el primer equipo envía un mensaje positivo a la cantera, que Nico Paz brilla ya en la Champions y no solo en la Serie A, y que va a triunfar allá donde vaya. Por eso desea jugadores maduros, sin ego ni arrogancia, y lo ha deseado durante mucho tiempo: cree que el próximo verano tiene que ser el momento y que, si no se ficha entonces, las opciones se acabarán, así que será ahora o nunca.
En definitiva, el vídeo presenta dos historias que, a primera vista, no tienen relación, pero que el autor une a través de una misma idea: la planificación del Madrid del futuro. Una pasa por que un entrenador de prestigio encuentre un destino lejos del Bernabéu, y la otra por que un talento formado en casa vuelva y encuentre su sitio. Ambas dependen de decisiones que todavía no se han tomado.
Por ahora, lo único cierto es que existen rumores en Italia sobre el futuro de Deschamps, que el Madrid ya ha tenido en el pasado reciente opciones de recompra y traspaso sobre un jugador que triunfa fuera, y que la afición discute sobre ambas con pasión. Como casi siempre en el fútbol, la respuesta no llegará de un vídeo, sino del tiempo, de los resultados y de las decisiones de quienes mandan.