La crisis oculta del Real Madrid de Mourinho: un vestuario roto, un centro del campo vacío y los errores de Florentino que explican por qué el problema no son los resultados
Sábado 10 de octubre, Santiago Bernabéu, minuto 52
El Real Madrid gana 1-0 al Villarreal con gol de Diomandé, pero el estadio está inquieto
La grada lleva toda la noche pitando y el equipo no es capaz de hilvanar tres pases seguidos en campo rival
Entonces Mourinho se gira hacia el banquillo y llama a Vinícius, que había comenzado el partido como suplente
El brasileño entra y durante un rato parece que la noche puede dar un vuelco
Acelera, encara una y otra vez y levanta a la gente de sus asientos
Y en una de esas jugadas arranca desde su propio campo, se sacude a su marcador, se planta solo ante el portero y marca
2-0 y el Bernabéu estalla
Mourinho corre a abrazarlo
Pero el árbitro, Isidro Díaz de Mera, se lleva la mano al oído
El VAR lo llama, camina hacia el monitor y lo que ve en la pantalla no es el gol, sino el principio de la jugada
Es la mano de Vinícius agarrando del pelo a su marcador para quitárselo de encima
Gol anulado y tarjeta roja directa
Vinícius no da crédito, se encara con el árbitro, hay que sujetarlo y se marcha a vestuarios antes del final, dejando a su equipo con diez y defendiendo un 1-0
Un equipo que ganó pero salió peor de lo que entró
Tras el partido, ningún jugador del Madrid habló ante la prensa
Después se supo que ni Mourinho ni su cuerpo técnico querían hacerlo, por miedo a lo que pudieran decir sobre el arbitraje y a una posible sanción
Y ahora llega lo que de verdad importa
Dentro de dos semanas, el 25 de octubre, hay Clásico en casa del Barça, y todo apunta a que Vinícius no podrá jugarlo
La lectura de esta crónica es sencilla
El Madrid ganó, pero salió del estadio en peor estado que cuando entró
Porque esto no es solo un mal sábado ni un mal partido, empieza a ser un síntoma
Ocho jornadas, 18 puntos de 24 posibles
Mientras tanto, el Barça tiene 24 de 24, y la distancia de seis puntos ya existe en octubre
Un entrenador que supuestamente llegó para poner orden y un vestuario que, según la Cadena SER, sigue tan frío y dividido como hace cinco meses
Un fichaje que llegó por petición expresa del técnico y no juega
Y una de las mayores estrellas del planeta que copa titulares por polémicas constantes
La pregunta que todos se hacían durante el parón
¿Es esto una crisis del Real Madrid o solo ruido?
La respuesta de este análisis es clara
Es una crisis tremenda, pero no es la que se está contando
No es una crisis de resultados, es una crisis estructural
Y para entender por qué, hay que retroceder casi un año
El Clásico que lo empezó todo
El 26 de octubre de 2025, en el Bernabéu, con más de 78.000 personas en las gradas
El Madrid de Xabi Alonso vence al Barça y vive el mejor momento de su etapa
El equipo gana, hay ilusión y por fin se tiene la sensación de que hay un plan detrás
En el minuto 73, Xabi decide sustituir a Vinícius
Y el brasileño no lo acepta
Hace gestos de enfado hacia el banquillo, no se sienta con sus compañeros y se va directo al vestuario
El Madrid ganó aquel Clásico 2-1
Pero esa imagen, la de su estrella desafiando al entrenador ante todo el estadio y todo el mundo, fue la primera señal de algo que nadie quiso ver
Porque aquel vestuario no tenía un solo jefe, tenía varios
Y lo que vino después fue una caída casi en cámara lenta
La caída en cámara lenta
Entre noviembre y diciembre, tres partidos seguidos sin ganar en Liga
Una derrota en casa ante el Celta
Otra ante el City en la Champions
En enero, la final de la Supercopa, en la que el Barça los derrota por 3-2
Y al día siguiente, el 12 de enero, Xabi Alonso es destituido
Se marcha por mutuo acuerdo, según el comunicado, y con un vestuario podrido, según gran parte de la prensa
Entra Álvaro Arbeloa
En su primer partido, ante un equipo de Segunda, el Madrid pierde 3-2 y queda eliminado en la primera ronda de la Copa del Rey
Dos semanas después, otro bofetón
En Lisboa, el Benfica derrota al Madrid por 4-2, y el último gol no lo marca un delantero sino el portero, en el minuto 98
Ese gol manda al Real Madrid a la repesca por segundo año consecutivo
Y quién entrenaba a aquel Benfica
José Mourinho
El mismo que hizo declaraciones bastante duras contra cómo se arbitraban los partidos a favor del Madrid, aunque hoy parece que no le interesa hablar de eso
Conviene tener presente esta conexión, porque no se agota en ese partido
El Benfica, Vinícius y el primer encuentro con Mourinho
En febrero, el Madrid vuelve a cruzarse con el Benfica
En la ida ocurre todo el incidente del caso Prestianni
Vinícius detiene el partido durante diez minutos y se sienta en el banquillo negándose a continuar
Quien intentó hablar con él durante aquel episodio lamentable fue Mourinho
De hecho, la primera vez que Mourinho y Vinícius coincidieron fue en aquella tormenta
Eso dice mucho
Pero lo peor de aquella temporada no ocurrió sobre el césped, ocurrió en el vestuario
El Madrid eliminó al Benfica y en octavos arrasó al City con un hat-trick
Después llegó la eliminación ante el Bayern Múnich
Y en Liga, varias derrotas consecutivas alejaron al Barça
Hasta que llegamos al 7 de mayo
La pelea de Valdebebas
Faltan pocos días para el Clásico en el Camp Nou, el partido en el que el Barça podía proclamarse campeón delante del Real Madrid
Un entrenamiento que debía ser normal
Y Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni, dos de los pilares del centro del campo, empiezan a discutir
La discusión escala y se vuelve física
Según las informaciones, incluso miembros del cuerpo técnico tuvieron que intervenir para separarlos
Valverde acaba golpeándose la cabeza y yendo al hospital
Más tarde llegaría una multa de medio millón de euros para cada uno
Tres días después, el Barça gana 2-0 y se proclama campeón de Liga ante el Real Madrid
El Madrid cerró su primera temporada desde 2020-2021 sin un solo título
Y para rematar, el 14 de mayo, ante el Oviedo, el Bernabéu pitó a Mbappé
El máximo goleador del equipo, con 42 goles, abucheado por su propia afición
Mbappé respondió que así es la vida y que no se puede cambiar la opinión de la gente enfadada
Una respuesta de líder, ironiza el análisis
El inventario de una herencia envenenada
El balance de aquella temporada es devastador
El Madrid no solo perdió títulos y partidos
Perdió a dos entrenadores, perdió la paz y perdió el respeto en el vestuario
Y, según el autor, perdió también el vínculo con la afición, no solo con su mejor jugador, o el que debería serlo, sino con el equipo entero
Y todo eso, absolutamente todo, lo heredó Mourinho
La llegada de Mourinho
En junio de 2026, Florentino Pérez gana las elecciones a la presidencia, las primeras con voto de socios en veinte años
Dos días después, Arbeloa deja el banquillo, y el 11 de junio se oficializa
José Mourinho regresa al Real Madrid trece años después, con contrato hasta 2029
La lógica era bastante clara
Si el problema es un vestuario sin un líder real, o con varios, se trae al entrenador que ha sido el mayor jefe de la historia reciente del fútbol
Según las informaciones, el propio Mourinho pidió hablar del proyecto, del vestuario y, sobre todo, tener control total sobre él
Y al principio pareció funcionar
El Madrid ganó sus tres primeros partidos de Liga
En el regreso de Mourinho al Bernabéu, ante la Real Sociedad, Mbappé marcó un hat-trick y el equipo ganó 4-1
Aunque la grada ya había pitado un poco antes del descanso
Mourinho dijo entonces que un pitido de vez en cuando ayuda a crecer
Guarden esa frase, porque un mes después diría algo muy distinto
Las primeras grietas
La primera derrota llegó en Sevilla, ante el Betis, por 1-0
Mbappé falló un penalti en el descuento, y Mourinho dijo en rueda de prensa que su equipo dominó y controló todo, y que a veces se pierde sin saber muy bien por qué
Luego llegó la derrota en el derbi ante el Atlético
Y con ella, la distancia con el Barça se hizo aún mayor
La pregunta es inevitable
¿Qué pasó con el vestuario que Mourinho iba a controlar?
Según la Cadena SER, sigue igual que hace cinco meses, cuando estalló la pelea entre Valverde y Tchouaméni
Ambos siguen en el equipo, ambos siguen siendo titulares y ambos dominan, teóricamente, el centro del campo del Real Madrid
Y para colmo, Valverde es ahora capitán tras la marcha de Carvajal
Y dicen que esa herida sigue sin cerrarse
El asunto Mbappé

Aparte está el caso de Mbappé, que da para un vídeo entero
Antes del Mundial ya fue noticia por abandonar la concentración francesa para viajar a Madrid
Tenía permiso, no fue insubordinación, pero en Francia recibió críticas por todas partes
En este inicio de temporada, las críticas a su comportamiento fuera del campo parecen haber aumentado, esta vez con el asunto de la lesión de rodilla de por medio
Antes del partido ante el Villarreal, Mourinho salió a defenderlo de todo
Dijo que la rodilla de Kylian es algo que no debe pasarse por alto, que había pedido una segunda opinión, que todo se saca de contexto
Y añadió que los pitos del Bernabéu a Mbappé son una meta fijada por la propia prensa
¿Recuerdan la frase de que los pitidos ayudan a crecer?
En un mes, Mourinho ha pasado de defender que silbar al equipo a veces es sano a acusar directamente a la prensa de provocarlo
No es solo una contradicción, es una señal de que el ruido está llegando al propio Mourinho
Dijo también que nadie está por encima de él en ese vestuario, ni Mbappé ni Vinícius ni nadie
Y ha surgido un rumor, de RMC Sport, que no descarta una salida de Mbappé al final de la temporada
Un rumor, nada confirmado, que el autor admite no saber cómo interpretar
Incluso baraja si no habrá sido filtrado por el entorno del jugador para ver cómo reacciona la gente
El caso Vinícius: un error de manual
Y luego está Vinícius, en uno de los errores más serios del club
El Madrid lo renovó hasta 2032 tras semanas en las que sonaba con fuerza el Arsenal
El club lo protegió como pieza central junto a Mbappé
Y dos meses después está en el banquillo ante el Villarreal y luego lo expulsan por tirar del pelo a un rival y encararse con el árbitro, justo antes de un Clásico
Ya no se trata de quién tiene razón
Se trata de que el Real Madrid tiene a sus dos mejores jugadores bajo sospecha constante a la vez
Y ningún entrenador puede arreglarlo con una charla
El problema más profundo: un centro del campo sin cerebro
Se podría pensar que el mayor problema del Madrid está en el vestuario
Pero cada partido muestra el mismo síntoma
En 2024 se retira Toni Kroos y en 2025 se va Luka Modrić
En dos años, el Madrid se ha quedado sin ninguno de los jugadores que hacían lo que debe hacer un centrocampista
Coger el balón, levantar la cabeza y dar sentido al juego, mover las piezas
Los que aceleraban o frenaban el partido cuando querían
Y los números de esta temporada lo dicen con claridad
En el debut en la Champions ante el Inter en el Bernabéu, ganaron 2-1, pero con solo un 35% de posesión
Según Opta, la cifra más baja del Madrid en un partido de fase de grupos en casa desde que hay registros, en 2003-2004
El Inter hizo 21 disparos como visitante, algo que no se veía desde 2004
El propio Mourinho dijo que no le gusta esa locura, que quiere un equipo que controle el partido de principio a fin
Y ese es el problema
El Madrid de Mourinho gana partidos por talento, pero nunca los controla
Pitos en todos los estadios
Hubo pitos ante la Real Sociedad antes del descanso
Ante el Rayo, en la segunda parte, cuando el Rayo les quitó el balón en el propio Bernabéu
Ante el Villarreal, pitos durante prácticamente todo el partido
El equipo es lentísimo, muy previsible, y depende de que Mbappé o Vinícius se inventen algo en una jugada aislada
Y supuestamente Mourinho tenía la solución en casa
Se llama Bernardo Silva
Bernardo Silva, el fichaje que no juega
Llegó el 17 de junio, libre, tras nueve temporadas en el Manchester City, donde incluso lució el brazalete de capitán la temporada pasada
Varios medios dijeron que fue petición expresa de Mourinho, que lo conoce desde hace años y lo consideraba pieza clave de su estilo de juego
De hecho, el Madrid se lo quitó al Barça y al Athletic, que también lo querían
Para el autor, fue el fichaje perfecto, el fichaje que encajaba tras el asunto Rodri, para ese hueco exacto del equipo
Y la pregunta es obvia
Si parece tan perfecto, ¿cuánto juega realmente?
Según su cuenta, a finales de septiembre, seis partidos de Liga, 282 minutos, cero goles y una asistencia
Solo un partido como titular en cinco jornadas
Y en dos jornadas consecutivas, 8 minutos en total
Lo más irónico llegó en los últimos minutos ante el Athletic
Bernardo entra al final y da la asistencia a Rüdiger
El Madrid pierde igualmente, pero es como el único momento de claridad del equipo esa noche, en un partido pésimo
Y viene de las botas de un jugador que no juega, con el que no se cuenta y que ha desaparecido sin que nadie sepa por qué
El silencio que nadie rompe
Para el autor, Bernardo Silva debería jugar sí o sí
Porque cuando tu equipo no construye nada y tienes en el banquillo a un jugador que movía el balón en el City junto a otros como Rodri, no usarlo es un misterio
Y lo más llamativo es que nadie le pregunta a Mourinho por ello
Mourinho no ha dicho nada
Pero tampoco se lo preguntan
El culpable que está más arriba
Y llegamos a la parte que más interesa
Todo lo anterior, el vestuario roto y el centro del campo vacío, tiene un origen común
Y para encontrar al culpable, muchos dicen que hay que subir un escalón y mirar al palco
Florentino tenía un plan y sobre el papel parecía perfecto
Fichar a los mejores jóvenes del mundo antes de que fueran inalcanzables
Como Vinícius, que llegó con dieciocho años
Bellingham con veintitrés
Y la guinda parecía ser Mbappé, que llegó libre
Parecían los nuevos Galácticos
Luego añadieron a Tchouaméni, luego a Carreras, que venían de muy buenas temporadas
Luego todo el asunto con Mauno, y luego Cucurella, tras haber fichado a Carreras, porque no te sirve
El error de coleccionar cromos
Pero si se miran con atención los fichajes, el Madrid ha fichado delanteros que teóricamente ganan partidos solos, laterales y defensas
Y desde que se fue Kroos, no ha fichado a nadie con sentido para el centro del campo
Y cuando por fin trae a uno, Bernardo, el entrenador no lo pone y nadie explica por qué
Y luego está el error de convivencia que ya se ha visto
Mbappé y Vinícius quieren la misma zona del campo, quieren el balón de la misma forma, quieren el mismo foco
Y en lugar de elegir o definir quién manda, ambos están ahí, uno hasta 2029 y el otro renovado hasta 2032, cobrando prácticamente lo mismo
La pregunta de si encajan ya debe terminar, porque el club ha decidido que ambos se quedan
La pregunta ahora es quién manda
Quién manda en el campo
Y quién manda fuera de él
Por ahora, nadie tiene la respuesta
Un álbum de cromos
Visto desde fuera, el Madrid cometió el error de armar una plantilla como quien llena un álbum de cromos
Este me gusta, este lo hace bastante bien, lo ficho porque me llama la atención, aunque no encajen entre sí
Y para el autor, Bellingham, que es quien podría unirlo todo, que llega desde atrás, juega para los demás, pisa área
En el 4-1 a la Real, dio dos asistencias
Para él, el proyecto del Madrid debería girar más que nunca en torno a Bellingham, no a los demás
Pero el inglés juega como mediapunta en un equipo al que el balón no le llega
Y tiene que bajar a la mediocampo a tapar los huecos que dejan los de arriba
Un sinsentido
La apuesta por Mourinho
Y aquí llega el error más grave
Cuando el vestuario estalló, el Madrid tenía dos caminos
O dejar que las cosas se fueran calmando poco a poco
O fichar a alguien que apagara el fuego rápido
Y eligió lo segundo
Eligió a Mourinho
¿Quién es el culpable?
Es una historia en la que cada uno puede elegir a su villano favorito
Los jugadores, según el autor, tienen una enorme parte de la culpa
Un vestuario que le falla a Xabi Alonso, que se pelea en un entrenamiento hasta mandar al hospital a su futuro capitán, y cuya estrella brasileña acaba expulsada por tirar del pelo a un rival
Eso no es culpa del entrenador
Es falta de autocontrol, de liderazgo y de disciplina, y eso está dentro del propio grupo
Los entrenadores también tienen su parte
Xabi Alonso no supo imponerse cuando todo se torció con el asunto Vinícius
Arbeloa fue, sinceramente, un parche, y no lo cuenta
Y con Mourinho llega la gran pregunta
Porque Mourinho tiene fama de domador de vestuarios
Y en su primera etapa en el Madrid, quizá lo logró, con un enemigo exterior, los demás son los malos, todos muy unidos, mucha intensidad
Pero recuerda el autor que aquella etapa también acabó con el vestuario dividido en dos
Y el método parece el mismo
Defiendes a Mbappé ante la prensa, señalas a periodistas, subes la intensidad de los entrenamientos
Así unes al grupo con un objetivo común, pero según se ha informado, eso tampoco está dando mucho rendimiento
¿Solución o parte del problema?
La opinión del autor es que, a corto plazo, Mourinho puede ser la solución en resultados
Seis victorias en ocho partidos de Liga y también una victoria ante el Inter en la Champions
Que no es poca cosa, aunque sufriendo, hay que decirlo
Pero no ve la idea de juego
Y si no se juega bien, se depende de que tus estrellas estén finas
Y hoy una está bajo sospecha constante, Mbappé, y la otra, sencillamente, está sancionada
Es una línea muy frágil
El arte de desviar el foco
Además, dice el autor, a Mourinho le viene muy bien desviar siempre el foco
Porque cada vez que hay una derrota, o un partido en el que no ganan bien, como el del Villarreal, con victoria pero mucha polémica, Mourinho lo desvía
No tiene ningún interés en hablar de fútbol y, en eso, es también el mejor
Sabe que su equipo no juega bien y que tiene varios problemas
Pero al centrar todo en lo que ocurre fuera y en lo que los periodistas quieren meter en su equipo, hace que los demás se unan
Piensan que ese hombre los defiende constantemente y que irán hasta la muerte con él
Eso, cree el autor, es lo que Mourinho consigue siempre con sus equipos
Pero cuando llega el momento decisivo, sabe que no puede hablar de fútbol
Porque su equipo, dice, no tiene
El mayor culpable, según el autor
Pero para él, sinceramente, el principal culpable está arriba
El Real Madrid dejó marchar a su centro del campo más legendario, el trío Casemiro, Kroos y Modrić
Juntó a dos estrellas sin definir ninguna jerarquía
Ha tenido tres entrenadores distintos en apenas seis meses
Y resolvió una crisis de banquillo trayendo de vuelta a un entrenador que ya estuvo aquí y destrozó el vestuario hace trece años
Visto ahora, piensa que el Madrid fichó a Mourinho no por un proyecto, sino por miedo a que la situación del vestuario y el incendio fueran a peor
Quince días que lo pondrán todo a prueba
Y ahora llega lo importante, porque todo lo anterior se va a poner a prueba muy pronto
Roma en la Champions, Sevilla en Liga, Leipzig en la Champions
Y el 25 de octubre, el Clásico en casa del Barça, con seis puntos de distancia y, posiblemente, sin Vinícius
Seguramente, si el Madrid pierde ese partido, se verá a nueve puntos antes de que acabe octubre
Y la palabra triplete empezará a sobrevolar otra vez el Bernabéu
Serían tres años consecutivos, pero, seamos serios, seguimos en octubre
Nueve puntos se pueden recuperar en una Liga de 38 jornadas
La Champions acaba de empezar y quedan la Copa y la Supercopa
Decir que el Madrid no va a ganar nada hoy es una predicción, no un dato
Lo que sí se puede decir es que el riesgo parece bastante real
Los problemas no se acaban con una victoria
Un vestuario tan frío como dicen no se calienta ganando un partido ni con un gol en el último minuto
Un centro del campo no se construye en un parón de selecciones
Y un proyecto sin jerarquía no se arregla de la noche a la mañana por arte de magia
El veredicto
Entonces, ¿está el Real Madrid en crisis?
Según el autor, sí, y en bastantes niveles del propio club
Pero no es la crisis de el Madrid pierde ni la de Mourinho fracasa
Es algo más profundo y más lento
Un club que lleva un año y medio tomando muy malas decisiones, decisiones que no encajan entre sí
El Madrid gana partidos a pesar de cómo juega, más que gracias a ello
Con los nombres que tiene, puede ganar algo esta temporada, y es evidente
Basta mirar la plantilla: Courtois, Mbappé, Vinícius, Bellingham
Ganarás muchos partidos casi por inercia
Pero no está en condiciones de dominar los partidos ni el juego
Y si no cambia nada, si alguien como Bernardo Silva no organiza el juego de una vez por todas, no aporta algo de autoridad y jerarquía al propio centro del campo, no conecta con Güler y Bellingham
El problema será exactamente el mismo que el año pasado
Y si sigue así, será el mismo el año que viene
Y ahora la pregunta es para usted
¿Quién es el verdadero culpable?
¿El vestuario, Mourinho o Florentino?