Vinícius toca fondo: sancionado cuatro partidos, sustituido tres veces y con Mourinho ante su decisión más peligrosa antes del Clásico en el Camp Nou
Hay victorias que curan y victorias que maquillan
La remontada del Real Madrid en Roma, de 3-1 a 3-4, pertenece a la segunda categoría
Mientras el madridismo todavía celebraba, los periodistas que siguieron el partido desde el estadio ya hacían otra cuenta, mucho más incómoda
Porque detrás de la épica había setenta minutos de un fútbol que, según quienes hablan con gente del club, preocupa por dentro más que por fuera
Y en el centro de todas las conversaciones había un nombre que ya no deja a nadie indiferente
Vinícius Júnior
Un hijo pródigo en caída libre
Un equipo, dos mitades y una remontada que tapa demasiado
Rubén Cañizares, de ABC, y Iván Martín, de OKDiario, coincidieron en una idea que resume el ambiente
Ganar es una alegría, y más con el ADN del Real Madrid, de remontar de 3-1 a 3-4 con tres goles de córner, un rechace, un remate acrobático de Rüdiger y un cabezazo de un Endrick que ni siquiera jugaba en los partidillos de entrenamiento
Pero esa alegría convive con una verdad que nadie en el entorno merengue se atreve a negar
El equipo juega mal
Y no lo dicen solo los analistas, sino también quienes hablan a diario con gente de dentro
La victoria, eso sí, tiene una consecuencia deportiva muy positiva
Acerca mucho al Madrid a los ocho primeros de la nueva Champions
Con el calendario que queda, salvo el Arsenal, el equipo debería ganar casi todo
Incluso perdiendo en el Emirates, con 21 puntos, o hasta con 18, el Madrid seguiría dentro
Es decir, hay margen
Y precisamente por eso, sostienen los periodistas, existe el riesgo de dejar que el soufflé se caiga
Setenta minutos horribles y veinte de corazón
El análisis coincide en que los primeros setenta minutos fueron una pesadilla
Hasta que una Roma que se desploma físicamente, algo normal, dejó espacio para que el escudo hiciera su magia
Roma jugó un partidazo y no debería haber permitido lo que pasó después
Tres goles de córner en el área pequeña, un rechace, un cabezazo y un remate de pillería, dicen, es algo que un equipo competitivo no puede conceder
Incluso un Dybala que bajaba a recoger balones al descanso, sin portero con quien combinar, ilustra el desorden final de los italianos
Y el único argumento que sostiene el relato blanco es la camiseta
La insignia que da superpoderes en la Champions
Pero un equipo no puede vivir solo de eso
Un punto de inflexión que Mourinho no parece querer ver
Para Rubén, el partido debería ser un antes y un después
Esos setenta minutos horribles, combinados con veinte finales llenos de intensidad, de corazón y de ADN Real Madrid, tendrían que obligar a Mourinho a tomar decisiones
Insistir en el doble pivote de mediocentros defensivos
Insistir en un equipo partido en dos, con cuatro defensas desbordados y cuatro hombres arriba
Insistir en dos jugadores, Vinícius y Mbappé, que no defienden
Todo eso, en palabras de uno de los periodistas, es hundirse en el fondo del mar con tus ideas
Pero la respuesta del otro lado fue cruda
Mourinho prefiere hundirse
Porque ayer ya dejó una respuesta demoledora
Con el once que terminó el partido, dijo, no pierden por goleada
Es decir, ni se le pasa por la cabeza que Güler y Bernardo puedan formar pareja con regularidad
Ni que Carlos y Endrick deban jugar mucho más
Y uno de los periodistas confesó que ha perdido diez años de vida en las últimas cuatro semanas viendo ese doble pivote
El once del Camp Nou, según los periodistas
Los pronósticos para el Clásico son un ejercicio de adivinación
Rubén apuesta por que Mourinho colocará a Güler junto a Tchouaméni y llevará a Valverde a la banda derecha
Es decir, cuatro centrocampistas, Bellingham, Tchouaméni, Güler y Valverde, pero sin emparejar a los dos mediocentros
Mantenerlos separados, como esos alumnos que, si se sientan juntos en el pupitre, ya se sabe lo que pasa
Su teoría es que, si el técnico insiste con Tchouaméni y Valverde juntos y el Camp Nou acaba en vergüenza, su puesto empezará a peligrar
Porque Florentino ha visto que se puede jugar de otra manera, y le gusta jugar con dos o tres delanteros
Quizá, ironiza, empiece a llamar a entrenadores con una condición: que Tchouaméni y Valverde no jueguen juntos
La alineación, según el análisis, sería Courtois, un lateral derecho, Konaté, Rüdiger, Cucurella, Tchouaméni, Güler, Díaz, Bellingham y Mbappé
Los dos centrales y los medios dan para debatir, porque el once del Madrid ya viene condicionado por la ausencia de Vinícius
Un debate sobre quién debe llevar el peso del centro del campo
Uno de los periodistas dibujó su once ideal
Valverde de lateral, Bernardo en banda derecha y Güler junto a Tchouaméni
Un plan que él mismo calificó de celestial pero que no cree que Mourinho vaya a ejecutar
Otro propuso algo más audaz
Bellingham al lado de Tchouaméni, Güler adelantado y tres mediocampistas con toque, como Bernardo, Güler y Bellingham
Con la idea de ir al Camp Nou a disputarle la posesión al Barcelona, con jugadores de pie derecho en la derecha y de pie izquierdo en la izquierda, no al revés
Pero reconocieron que, viendo lo que dijo Mourinho, la esperanza es cero
Con un mensaje que, según se cuenta, llega desde el propio club
O rectifica y juega con centrocampistas, o haremos el ridículo en el Camp Nou
Cuando el problema es más grande que los nombres
Hubo una advertencia importante en la tertulia
Lo que se vio en los últimos veinte minutos no es la realidad del partido
Con Güler, con Bernardo o con quien fuera en el centro del campo, la Roma habría dominado casi igual
Porque el problema no es solo de nombres, sino de equipo y de alma
Si Mbappé y Vinícius no vuelven a defender, el Madrid juega con nueve en lugar de once
Los defensores quedan expuestos y el balón nunca está donde debería estar
Un periodista planteó una pregunta inquietante, la de dónde quiere uno que esté el balón
Cerca de los pies de Rüdiger y de Hummels, o cerca de los de Vinícius y Mbappé
Porque cuando el Madrid no tiene el balón, está dándoselo a quien menos quiere recibirlo
El caso es que Diomandé, esa noche, no tocó un solo balón en la primera parte, apenas corrió
Y aun así defiende, ayuda mucho, aliviando a Cucurella
Mbappé, la puntería que no llega
Mbappé también recibió críticas
Tuvo otros tres remates, como casi siempre, y no decide un partido desde hace tiempo
Su gol llegó por un rebote en un defensor
Y en los tres de la remontada, no participó
Eso sí, se le reconoció un cambio de actitud
En los últimos veinte minutos, con Vinícius fuera, pidió el balón y se puso a regatear por la banda izquierda y por el centro
Como quien dice, ahora sí soy libre
Pero seguía faltándole precisión
Un periodista lo resumió así: ya no le pido que defienda, le pido que acierte
Marca uno, pero falla tres
Endrick y Carlos: el dilema de los minutos
Después de lo de Roma, la pregunta sobre el brasileño y el delantero que más marca era inevitable
Los periodistas se preguntaron si el club quiere más minutos para Endrick por mantenerlo en Madrid en enero, o porque Mourinho confía realmente en él
La respuesta, según uno de ellos, es ambas cosas
El club cree que es un activo muy valioso y presiona para que juegue
Y Mourinho, que no puede dar oportunidades solo a un chico que marca un gol cada pocos minutos, tendrá que decidir a quién sienta
Quitar a Mbappé es impensable
Mbappé suma diez titularidades en diez partidos y apenas doce minutos de sustitución en total
Pero la sanción de Vinícius abre un hueco
Los minutos de Endrick, según su predicción, no saldrán a costa de Mbappé, sino de la ausencia del brasileño sancionado
Un periodista apostó por que el delantero empiece el domingo contra el Sevilla, probablemente por banda
Con los nueve puntos de Leipzig y el AEK a la vista, quizá sea más fácil asegurarlos con Endrick y Güler que con Vinícius y Mbappé
Vinícius, el fondo que aún no se toca
Ahora llegamos al tema que lo cambió todo
El taconazo y las señales desde el banquillo
En el estadio se vio con claridad cuando Vinícius intentó ese taconazo absurdo en campo propio que provocó el 2-1
Mourinho, según los periodistas, ni siquiera tenía a Güler calentando en ese momento
Hubo un instante de caos en la banda, con seis jugadores calentando a la vez, algo que no se puede permitir
Mourinho retiró a Camavinga del calentamiento para que entrara Güler
Y empezó a decir, mirando al banquillo, quién se va
Cuando miró a Güler y le dijo que calentara, ahí tomó la decisión de sacar a Vinícius
Los periodistas lo vieron claro
Si hubiera sido Ten Hag, dijo uno, lo habría sacado y le habría dado un cachete
Otro recordó la frase de Relaño, que decía que debería volver andando o que le retiraran el pasaporte
Y evocó a Lopetegui, que mandó a Vinícius al Castilla porque alguien que hace un taconazo en el medio campo no sabe jugar al fútbol
Cuando no defiende con la intensidad que debe, la situación se agrava
Tres sustituciones consecutivas
Una estadística llamativa
Mourinho lo dejó en el banquillo contra el Villarreal, lo sacó en el derbi perdiendo 2-0 y lo sacó en Roma perdiendo 1-3
Es decir, tres ocasiones significativas, sin contar la de Elche, que fue por descanso
El mensaje parece claro
El papel de Vinícius ha cambiado por completo y esta sanción le va a doler
Y en la zona mixta, tras el partido, el brasileño dejó una pequeña pulla
Dijo que se enfadó con el cambio porque no le gusta que lo saquen
Una advertencia que, para uno de los periodistas, terminará mal
Un conflicto que Mourinho tendrá que gestionar con valentía
Si es valiente, terminará bien
Pero habrá que ver si es capaz de mantener la puerta de su despacho abierta cuando José Ángel Sánchez o Juni lleguen, enviados por Florentino, a preguntar qué pasa con Vinícius
Porque, según se cuenta, los entornos de Vinícius ya le han susurrado algo al presidente
La sanción, el pelo y las reglas del juego
Cuatro partidos por una tangana
La Federación y el comité de competición castigaron a Vinícius con cuatro partidos
Dos por el tirón de pelo a un rival y otros dos por la conducta violenta, o las protestas, recogidas en el acta arbitral
El club esperaba tres, así que salió peor de lo esperado
Para uno de los periodistas, cuatro partidos parecen una locura
Pero la responsabilidad principal es del jugador
No de Tebas ni de los comités que trabajan a su mando
La sanción es dura para la infracción, pero quien comete la infracción es Vinícius
Y la normativa, explicaron, deja poco margen
El tirón de pelo es una conducta violenta con castigo de dos o tres partidos y se le impuso el mínimo, dos
Y la conducta agresiva descrita en el acta por las protestas va de dos a tres
Cuatro, por tanto, se quedaba incluso corto
El pelo que Vinícius no sabía que era roja
Hubo un momento polémico
Vinícius dijo, según los periodistas, que LaLiga va a los vestuarios al principio de cada temporada a explicar las nuevas reglas y que nadie fue al del Madrid a explicarle esta
Es decir, que no sabía que tirar del pelo era roja
Uno de los comentaristas fue tajante
Esto, dijo, es roja desde 1954, porque se trata de una agresión a un jugador sin balón en juego
Lo que se actualizó fue algo distinto
En el fútbol femenino, donde tirar del pelo es habitual, se estableció expresamente como roja, y la regla vale para ambos
Pero en el fútbol masculino, agredir a un rival con el balón lejos es roja igual que meterle un dedo en la nariz, bajarle los pantalones o hacerle cosquillas
Por pura lógica y sentido común, concluyeron, Vinícius debería haber sabido que tirar del pelo con el balón a veinte metros termina en expulsión
Y esa falta de sentido común, según uno de ellos, dice mucho de la apatía con la que los jugadores actuales tratan las reglas
La polémica por la hora de la sanción
Otro debate fue el de la hora en que se conoció la sanción
La sanción salió dos horas antes del Roma-Real Madrid
Mourinho se quejó de ello, y los periodistas debatieron si tenía razón
Uno cree que es excesivo
Otro piensa que lo que Mourinho pide es un poco de tacto y que se podría haber retrasado un día
Pero hubo una explicación más burocrática
El lunes 12 de octubre fue festivo, había un día menos para presentar alegaciones y el plazo se extendió hasta las 14:00 del miércoles
Así que la sanción solo podía salir por la noche
Más allá de si está bien o mal que el juez único no trabaje un festivo, no hay malicia
Los periodistas coincidieron en que el efecto sobre el juego es nulo
Se trata de profesionales, jugando un partido de Champions en el Olimpico
Y a Vinícius, ya se le había avisado desde el sábado de que serían tres partidos
Un periodista recordó que Mourinho también dijo que, igual que él tuvo que bloquear las emociones al regresar a Roma contra sus amigos, el brasileño debe hacerlo para jugar
Lo que cambia, quizá, es el estado de ánimo de sus compañeros y de su entrenador, que sienten empatía con un compañero al que ven a diario
Ancelotti, Mourinho y la lealtad al club
Hubo un paréntesis interesante sobre los entrenadores
Se preguntó si Xabi Alonso o Ancelotti se habrían quejado igual
La respuesta fue sí, porque el club piensa así
Ancelotti, recordaron, ya dijo que sería la última vez que jugaban con setenta y dos horas de descanso, y lo hizo con una sonrisa, con una ceja levantada
Pero siempre transmitió el mensaje de Florentino
Mourinho, en cambio, ya ha contradicho al club dos veces
Cuando agradeció a Tebas por quitar una jornada de liga y cuando restó importancia al asunto Negreira, mientras el canal del club mantenía un mensaje claro
Uno de los comentaristas lo resumió así: Ancelotti nunca fue contra el club
Aunque tuviera su opinión, como cuando le preguntaron por Dani Olmo y la Supercopa, y dijo que tenía la suya pero que no podía decirla
Tres semanas sin Vinícius: ¿castigo o regalo?
Pero lo más sorprendente de la conversación fue la lectura deportiva de la sanción
Para los periodistas, la ausencia de Vinícius le quita un problema a Mourinho
Porque le retira una decisión, y para el Madrid, aunque suene exagerado, es bueno
Le da paz en todos los sentidos, paz futbolística, emocional y, sobre todo, abre un hueco para alguien mejor
Cualquiera que entre, Güler, Brahim o Endrick, aportará más que Vinícius en este momento
Con un matiz táctico
El equipo defenderá mejor, porque tendrá un hombre más que baja a ayudar
Diez defendiendo en lugar de nueve
Un periodista lo dijo sin rodeos: con Vinícius ausente, el Madrid juega más equilibrado
Y como el equipo viaja a Valencia más tranquilo, Maffeo no tendrá con quién meterse y Vinícius no será abucheado
Un partido que es una guerra se vuelve algo más manejable
La propuesta de una pretemporada exprés
Uno de los periodistas planteó una idea poco convencional
Aprovechar el parón del 8 de noviembre para que Vinícius haga una pretemporada de dos o tres semanas
Con el calendario, solo podrá jugar contra el Leipzig y el AEK Atenas
Y propondría pactar con él que juegue uno de los dos y descanse del otro
Para trabajar físicamente, perder peso y recuperar la velocidad y los esfuerzos de alta intensidad
Porque, a sus ojos, sigue luciendo hinchado
Y quizá, después de ese trabajo, se vea al Vinícius de siempre
Además, argumentó, el Leipzig puede servir para probar tres cosas distintas de cara al Clásico
Y ahí Vinícius no sirve de nada, porque no lo tendrá en el Clásico y no tiene sentido probar fórmulas con él
La tentación populista
Hubo también una maldad interesante
Los periodistas recordaron que el pasado mayo Mbappé no jugó en Barcelona por lesión y subió una captura de la tele cuando iba 2-0
Y creen que Vinícius podría viajar a Barcelona para estar con el equipo
Como un soldado más, dijo uno, para decir que quiere jugar pero que no le dejan
Para Barcelona sería una provocación
Y el comentarista advirtió de que los ochocientos asesores de Vinícius le dirán que pregunte al entrenador si puede ir
Porque Vinícius y Mbappé se comparan en todo
Sería, dijo uno, un lavado de imagen
El dilema económico: ¿puede un jugador de veinticinco millones ser suplente?
Aquí llegamos al fondo del debate
Uno de los comentaristas planteó una pregunta que atraviesa todo el vestuario
No se puede tener a tu empleado mejor pagado como suplente sistemático
Hacerlo obligaría a venderlo en enero o, como mucho, en junio
Porque ninguna empresa lo tolera, y el Madrid, en ese aspecto, es una empresa
La respuesta de otro fue tajante
Quizá habría que preguntarse por qué tienes a ese empleado con ese sueldo, y si de verdad merece esa renovación
Pero los otros recordaron que el Madrid tuvo que renovarlo por motivos de negocio
El club no podía llegar al último año de contrato con el riesgo de perderlo gratis, y mucho menos a manos del Barcelona
Eso habría sido, dijo alguien, el fin de Florentino
Y es que Vinícius gratis le habría abierto puertas en todos los equipos
Una renovación para poder venderlo
Quizá, razonaron, la renovación fue precisamente el paso necesario para poder venderlo
La teoría de uno de ellos es que Vinícius tiene, como mucho, dos años más en el club, para que deje algo, sean 60, 70, 80 o 20 millones
Porque si este año sale mal, la afición pedirá cabezas
Y si Vinícius se convierte en suplente, él mismo querrá marcharse
Vinícius no es Camavinga, no es Asensio, no es Mariano, no es James, no es Bale
Y encontrará equipos de primer nivel que lo paguen
La discusión sobre el sueldo
Uno planteó que quizá el Madrid ya no obtenga ciento cuarenta, que tenga que conformarse con ochenta
Pero su ganancia no sería esa cifra, sino quitarse el salario y el problema
Otro advirtió de que Vinícius tiene alrededor de trescientos millones de euros garantizados
Y que hay que ver qué club los paga
Otro apuntó que, en la Premier, muchos futbolistas cobran veinte netos, así que Vinícius podría aceptar menos
Pero en todo caso, el problema inmediato no es su futuro, sino cómo sustituirlo en el Camp Nou
Una anécdota de campaña
Uno de los comentaristas recordó que la candidatura de Riquelme, que prometía fichar a Haaland, tenía algo claro que nunca dijo en campaña: que iba a vender a Vinícius
Y la respuesta fue escéptica
Vinícius no quiere ser vendido, y no se irá fácilmente, quien quiera que venga
Cucurella, Carreras y la pregunta incómoda
Otro foco del debate fue el lateral izquierdo
Dos periodistas discreparon sobre si Carreras es mejor que Cucurella
Uno cree que, tras entrar Carreras, el equipo parecía otra historia
Pero el otro lo desmontó
Carreras entró en un contexto distinto, ante una Roma ya agotada físicamente, y no aporta mucho ni defendiendo ni atacando
Para él, incluso con Cucurella mal, es infinitamente superior
Y recordó algo que se dijo cuando llegó al Madrid: que iba a sufrir mucho esta temporada
Porque Cucurella sabe de fútbol y sabía que viviría muchos dos contra uno
Y la lectura final fue sencilla
Cucurella necesita apoyo, y con Brahim lo tiene
Con Vinícius, imposible
Brahim, el chico que corre por todos
Un comentarista describió a Brahim como el Vinícius de hace diez años
El joven que llega, hábil, vertical, rápido, bueno en el uno contra uno, con gol, y que se mata por ayudar en defensa porque no tiene ego de estrella
Recordó que al principio Vinícius fallaba goles y enviaba pases al córner, pero se mataba corriendo arriba y abajo
Con confianza y minutos, cree, Brahim será un buen futbolista
Y confía en que en este mes sin Vinícius tenga una oportunidad
Otro matizó que, aunque Brahim no aporte mucho en ataque, es clave por su trabajo de recuperación
Valverde de lateral: el debate que no se acaba
En medio de todo, hubo una pregunta recurrente
¿Jugará Valverde de lateral derecho?
Los periodistas recordaron que el uruguayo dijo que se sintió muy cómodo y muy contento en esa posición
Y varios coinciden en que debería ocupar esa plaza
Aunque uno cree que Mourinho no lo hará de inicio en el Camp Nou
Y que sí podría probarlo ante el Sevilla o en el Leganés, o en minutos con empate
Porque, dicen, el técnico quiere morir en esa colina
La broma doméstica
Entre tanto, hubo una broma sobre la llegada de Valverde a casa tras el partido, con la puerta cerrada por dentro, sin poder entrar, hasta tener que irse a un hotel
Un momento ligero tras una conversación densa
Un cierre con aviso
Al final, lo que quedó es una pregunta que el Real Madrid no puede aplazar
¿Se parecerá el equipo a la versión de los últimos veinte minutos en Roma, o a la de los setenta primeros?
La respuesta depende de Mourinho
De su valentía para cambiar, de su disposición a escuchar al club y de su capacidad para gestionar a un Vinícius que atraviesa su peor momento
Octubre es duro, el Clásico se acerca y el margen de error es mínimo
Y si el Camp Nou repite el guion de Roma, no habrá remontada que lo tape