Por qué el Real Madrid será mejor sin Vinícius: los cinco motivos de una sanción de cuatro partidos que Mourinho puede convertir en una oportunidad de oro antes del Clásico
Es una frase que ningún madridista querría pronunciar en voz alta
El Real Madrid será mejor equipo sin Vinícius que con él
Hace apenas dos años habría sonado a herejía, a provocación barata o a titular de tertulia nocturna
Hoy, en cambio, ya no escandaliza a casi nadie
Y lo más inquietante es que, mirando los datos y lo que se vio en Roma, cuesta encontrar argumentos sólidos para llevarle la contraria
Porque la sanción de cuatro partidos que se le impuso al brasileño puede ser, paradójicamente, el mejor regalo que le han hecho a Mourinho en lo que va de temporada
Un regalo envenenado, sí, pero un regalo al fin y al cabo
La resaca de una victoria agónica
La resaca de la victoria ante la Roma todavía se deja notar
Fue un partido que se recordará durante mucho tiempo, de esos que mezclan euforia y mala conciencia en la misma copa
Porque ganar de esa manera, remontando desde el 3-1, tapa durante unas horas todo lo que se vio antes
Pero en cuanto baja la adrenalina, vuelven las preguntas de siempre
Y entre todas ellas, hay una que pesa más que las demás
¿Qué hace el Madrid con Vinícius Júnior?
Un análisis que parte de una premisa incómoda: el equipo puede crecer precisamente porque su gran estrella brasileña no estará
Una madurez que merece reconocimiento
Antes de entrar en materia, conviene ser justo con el jugador
Tras el partido, Vinícius dio la cara y habló con una madurez que no siempre se le ha visto
Toda la inmadurez que mostró al tirar del pelo a Saliba ante el Villarreal el sábado pasado, la transformó en un discurso sereno
Dijo que volverá
Y que si a los dieciocho años pudo soportar los golpes y las críticas, volverá a su mejor nivel
Su carácter, su resiliencia y su empuje merecen elogio
Pero hay una diferencia importante entre admirar la voluntad y creer en el resultado
Primera razón: el peor Vinícius desde que llegó
La primera razón es la más evidente y también la más dolorosa
Vinícius atraviesa, según este análisis, el peor momento físico de su carrera europea y el nivel más bajo desde que firmó por el Madrid a los dieciocho años
Y el autor del análisis es claro en su sensación
El Vinícius de 2024 se ha ido para siempre
Ojalá tenga que comerse sus palabras y el brasileño demuestre que se equivocaba
Pero recuerda que ya dijo algo parecido cuando le robaron el Balón de Oro de 2024, aquel famoso volveré
Y desde entonces no ha vuelto a ser el mismo
Por eso, mientras no haya señales de recuperación, el rendimiento actual no justifica su titularidad
Segunda razón: defender con diez en lugar de con nueve
La segunda razón es una cuestión de pura aritmética
Con Vinícius y Mbappé sobre el césped, el Madrid defiende con nueve
Sin Vinícius, defenderá con diez
En el fútbol moderno, lo ideal sería defender con once, y con Mbappé ya se asume el riesgo de defender con uno menos
Pero defender con dos menos es sencillamente imposible
Y eso, según el análisis, es lo que se ha comprobado durante los últimos dos años largos, de debacle, destrucción, autodestrucción y ridículo
Todo tiene que ver con defender con dos menos
Una afirmación contundente, pero que coincide con lo que se vio en Roma, donde el equipo se partía en dos mitades inconexas
Cuatro partidos que parecen un abuso
Aun así, el autor no se alegra de la sanción
Opina que no tener a Vinícius en un partido como el Clásico, aunque sea para entrar un cuarto de hora o media hora y agitar el partido, es una pérdida importante
Y recuerda lo que ya dijo en su canal el día anterior
Que el principal culpable de la sanción es el propio Vinícius
Pero que cuatro partidos le parecen un exceso, un abuso de poder y una vergüenza
Reconoce que legalmente se ajusta al reglamento
Pero sostiene que impartir justicia no siempre consiste en aplicar la letra de la ley, sino en interpretar contextos y situaciones
Tercera razón: Diomandé, el Vinícius de hace diez años
La tercera razón tiene nombre propio
Al retirar a Vinícius de la banda izquierda, entra Diomandé, al que el análisis describe como el Vinícius de hace diez años, el Vinícius de diecinueve
Un futbolista que repite esfuerzos, que encara a los defensores, que defiende y que ayuda a Cucurella
Mourinho lo explicó en la rueda de prensa posterior al partido
Cuando colocó a Diomandé en la banda izquierda y liberó a Vinícius, sabía que estaba ayudando a Cucurella, que sufría mucho en la primera parte ante el lateral y el extremo rival
Y el sufrimiento terminó
Diomandé cerró aquella banda
Más trabajo defensivo y más pegada
La conclusión del análisis es clara
Diomandé aporta infinitamente más trabajo defensivo y mucho más desborde ofensivo que el Vinícius actual
El Vinícius de hoy, afirma, es un jugador menor, que resta más de lo que suma
Y es difícil no pensar en lo que ocurrió en el segundo gol de la Roma
Cuando intentó un taconazo de espaldas en el medio campo, una acción que no tiene justificación en un partido de esa magnitud
Mourinho se enfadó, imitó el gesto y, en cuanto Güler estuvo algo calentado, tres minutos después, decidió sustituirlo
Un guion que el autor imagina con humor: con José Antonio Camacho en el banquillo, habría salido al campo, le habría dado un cachete y lo habría sacado de la oreja
Porque no se puede hacer florituras de espaldas en el centro del campo
Cuarta razón: una decisión menos para Mourinho
La cuarta razón es la más práctica

La ausencia de Vinícius ayuda a Mourinho a tomar una decisión que quizá no se atrevería a tomar por sí solo
Sin Vinícius disponible, no corre el riesgo de cometer el error de alinearlo y dejar a Güler en el banquillo
Güler, según el análisis, es irreemplazable en este equipo
Debe jugar siempre, igual que Courtois
Porque sin Courtois se juega con un portero, pero no es lo mismo
Y sin Güler sobre el campo tampoco es lo mismo, aunque solo fuera por las jugadas a balón parado
Los córners de la remontada ante la Roma lo demostraron
El Madrid no puede permitirse el lujo de no tener a Arda Güler
Con Vinícius fuera, la presencia de Güler se vuelve absolutamente obligatoria
Brahim por la izquierda, Güler por la derecha
Ese es el primer paso, el más sencillo
Pero no es el único
Valverde, el comodín que Mourinho se resiste a usar
Aquí aparece la propuesta táctica más insistente de este análisis
Mourinho tiene que dejar de ser terco y probar a Valverde por la derecha con Güler en el centro
Porque el trabajo que Valverde ofrece junto a Tchouaméni en el doble pivote lo ofrecería igualmente en la banda derecha, blindando ese costado
Si no se quiere usar como lateral, se puede colocar por delante de Trent
Valverde ayudaría a Trent y Trent aportaría pase, algo que Dumfries no da
Dumfries da rango, pero no tiene la capacidad de pase del inglés
Incluso se podrían intercambiar las posiciones según el momento del juego
Para el autor, tarde o temprano Valverde acabará jugando por banda
Y Mourinho lo comprenderá en estos cuatro partidos
El calendario sin Vinícius
Conviene repasar lo que tiene por delante el equipo
Vinícius no podrá volver a jugar en la Liga hasta el 21 de noviembre, tras el parón internacional y su paso con Brasil
Se perderá el Sevilla, el Barcelona, el Racing en Santander, Mestalla, el Sevilla en el Bernabéu y otros tres partidos de Liga como visitante
Y entre medias, dos partidos de Champions, el Leipzig la próxima semana y el AEK Atenas después del Racing
La gran pregunta es qué hará Mourinho contra el Leipzig
¿Alineará a Vinícius o aprovechará el partido para probar soluciones sin él de cara al Clásico?
Lo lógico sería lo segundo
Porque necesita saber qué hará en el Camp Nou, y ahí el brasileño no estará
El fácil camino de repetir errores
Hay una opción cómoda y una opción valiente
La cómoda es repetir el centro del campo con Tchouaméni y Valverde, Güler a la derecha y Brahim a la izquierda
Es decir, repetir el mismo mediocampo sin creatividad
Repetir la tendencia de partir el equipo entre los cuatro de arriba y los seis de atrás
Y es justo lo que la ausencia de Vinícius permite evitar
El 4-3-3 que propone el análisis
El autor lleva tiempo defendiendo un cambio táctico y la sanción lo pone en bandeja: jugar con un 4-3-3
Junto a Tchouaméni, colocar a Güler y Bellingham, para que tenga apoyos al sacar el balón
A la derecha, Valverde
A la izquierda, Brahim
Y en el centro, Mbappé
Esa estructura, según el análisis, da trabajo, velocidad, juego por banda y fútbol por dentro
Y cuando se pierde el balón, como Valverde regresa al centro del campo, el equipo defiende en un 4-4-2 con cuatro centrocampistas, Bellingham, Tchouaméni, Güler y Valverde
Posicionados de forma que se compense la superioridad numérica del Barcelona en el centro del campo
Por eso, dice, la ausencia de Vinícius también es una buena noticia
El escenario que Mourinho debe temer
Pero toda moneda tiene dos caras
Si el Madrid rinde mejor sin Vinícius, ¿qué ocurrirá cuando vuelva?
Hay dos opciones
O Mourinho cede y lo vuelve a alinear de titular
O insiste en dejarlo en el banquillo, y entonces aparece un problema serio
Porque el Madrid, según lo que se dice en el club, no puede tener a un jugador que cobra veinticinco millones netos al año como suplente habitual
Eso, afirma el análisis, es imposible
Y no es una opinión aislada
Es una idea que recorre los despachos del club, tal como se comentaba en la tertulia de la tarde con Rubén Cañizares y Iván Martín
Treinta y seis días para reaccionar
El autor lo resume con una cuenta atrás
Hoy es 15 de octubre, y quedan treinta y seis días hasta su regreso
Vinícius tiene ese tiempo para mejorar su rendimiento
Si no lo hace, terminará en el banquillo
Y es evidente que no querrá ser suplente
El Madrid, por su parte, no puede permitirse el lujo de mantener a un suplente de ese salario
Un escenario difícil de gestionar
Y que seguramente no terminará bien, ni para el jugador ni para el entrenador, a menos que Mourinho se mantenga firme y el club no lo desautorice
Una oportunidad con fecha de caducidad
Por eso, la sanción puede ser un castigo para Vinícius, pero también una oportunidad para el Madrid
Una oportunidad de probar un equipo más equilibrado, con Güler en el centro, Valverde en banda y Brahim aportando energía
Un ensayo general con partidos del calibre del Sevilla, el Leipzig y el AEK, antes de enfrentarse al Camp Nou
Si funciona, Mourinho habrá descubierto una fórmula que lleva meses esquivando
Si no funciona, al menos sabrá que el problema no era solo de nombres
Lo que está claro es que el Madrid no puede seguir haciendo lo mismo esperando resultados distintos
Y quizá, solo quizá, la ausencia de su mayor estrella sea justo lo que necesitaba para descubrir quién quiere ser