Vinicius contra LaLiga: la roja ante el Villarreal desata una guerra de versiones antes del Clásico

Vinicius contra LaLiga: la roja ante el Villarreal desata una guerra de versiones antes del Clásico

La expulsión de Vinicius ante el Villarreal ha encendido la semana previa al Clásico. Un relato en vídeo, de tono claramente culer, asegura que el brasileño prepara una demanda contra LaLiga, que el Real Madrid ha enviado un escrito con un argumento insospechado y que Florentino Pérez mueve hilos para que su delantero llegue al partido grande. Buena parte de esas afirmaciones no han sido confirmadas por fuentes oficiales.

Empecemos por lo que consta. En el minuto 73 del partido, Vinicius celebró el 2-0 con gran rabia, besando el escudo, y Mourinho corrió a abrazarlo desde el banquillo. Segundos después, el VAR recomendó al árbitro una revisión por una posible conducta violenta durante la jugada.

El colegiado fue al monitor, vio que Vinicius tiraba del pelo a Saliba lejos del balón y decidió anular el gol y expulsarlo. El acta recoge además que, ya expulsado y sobre el terreno de juego, el jugador siguió protestando a gritos, se dirigió hacia el árbitro con actitud agresiva y tuvo que ser sujetado por sus compañeros, aunque el árbitro no pudo distinguir expresiones concretas.

En redes circulan otras versiones, como que Vinicius insultó al banquillo del Villarreal o golpeó una pared en el túnel de vestuarios. Nada de eso figura en el acta, y quien lo cuenta lo hace sin pruebas, por lo que conviene tomarlo con cautela.

Según el relato, el reglamento prevé de dos a tres partidos por el tirón de pelo, y el propio Madrid daría por hecho, en privado, que recibirá tres: dos por la agarrada y uno por encararse con el árbitro. Con dos partidos, Vinicius se perdería el Sevilla y el Clásico. La resolución del Comité de Competición se espera para esta semana.

Ahí, según las fuentes citadas, es donde Vinicius «explota». Gente de su entorno dice que está convencido de que se le aplica la norma más dura: si lo hace otro, es una jugada; si lo hace él, un escándalo. En su versión, no tiró del pelo, sino que su mano se enredó de forma involuntaria, y en el club dan por buena esa explicación.

El mismo relato afirma que el jugador prepara documentación con abogados, vídeos y una recopilación de jugadas para denunciar a LaLiga, y que lo haría público en sus redes sociales con un comunicado. No hay confirmación oficial ni de Vinicius ni del Real Madrid de que exista esa denuncia, por lo que debe leerse como una información atribuida a su entorno.

No sería la primera vez que el brasileño se enfrenta públicamente a la competición. Ha tenido choques muy intensos con Javier Tebas, con mensajes cruzados en redes sociales que acabaron en un cara a cara público. La diferencia es que esta vez, si el relato es cierto, el Clásico está en juego.

Segunda pieza del relato: el club blanco habría enviado un escrito pidiendo que se rectifique la sanción. Su argumento, según el vídeo, sería que no es Vinicius quien tira del pelo a Saliba, sino que el pelo de Saliba se enreda en la mano del brasileño. Quien lo cuenta lo presenta como un síntoma de desesperación y añade que, si colara, cualquier jugador podría excusar un tirón de pelo diciendo lo mismo.

No se ha podido confirmar el contenido real de ese escrito. Conviene recordar, además, que en casos anteriores el Madrid ha aportado alegaciones y pruebas en vídeo a los comités disciplinarios, como es habitual, y que ese tipo de alegaciones apelan a un «ejemplo de error material manifiesto» en el acta, lo que explica que el club busque cualquier resquicio para rebajar la sanción.

Según el vídeo, Florentino Pérez y Mourinho estarían muy molestos y habrían convocado una cumbre de urgencia con varios directivos. No se descartaría una postura pública muy dura ni una reunión directa con Tebas. El objetivo, siempre según el relato, sería que la sanción se quede en un solo partido y así Vinicius se pierda el Sevilla pero juegue el Clásico.

Quien lo cuenta lo contextualiza con episodios del pasado, como la final de Copa de 2025, cuando el Madrid canceló la rueda de prensa y el entrenamiento oficial en protesta por el arbitraje, y con los vídeos semanales de Real Madrid TV contra los árbitros. Para sus críticos, es una forma de presión; para sus defensores, la respuesta a un trato arbitral que consideran injusto.

La parte central del relato son los precedentes. Según el vídeo, Isabel Álvarez, del Granada, recibió dos partidos en septiembre de 2024 por tirar del pelo con el balón en juego pero sin disputa. Joan Mojica habría recibido dos por un tirón sin balón, bajo el artículo 130.2, y Aiker Luki tres la pasada temporada. También se cita a Jack Stephens, en la Premier, con cuatro por tirar del pelo a Cucurella.

El precedente que más pesa en la narración es el de Ferran Torres, en enero de 2023, sancionado con dos partidos por agarrar el pelo de un rival. El Barça habría recurrido pidiendo uno, y el comité lo rechazó. Según el relato, si Vinicius recibe uno, sería la prueba de que hay una ley para el Madrid y otra para el Barça.

No he podido contrastar de forma independiente cada uno de esos casos, por lo que deben leerse como citas del vídeo. Lo que sí es verificable es el marco: el artículo 130.2 del Código Disciplinario fija de dos a tres partidos cuando la acción violenta se produce fuera del juego o sin posibilidad de disputar el balón, y el 121 establece un mínimo de dos en ese supuesto.

El propio relato admite un precedente favorable a Vinicius: en la final de Copa de 2025, a Rüdiger tuvieron que sujetarlo tras ser expulsado, y el acta recogió una actitud agresiva, pero se trató como parte de la misma acción y no se sancionó por separado. Con ese criterio, el encontronazo con el árbitro podría no sumar nada. Aun así, subraya, el mínimo por el tirón de pelo seguiría siendo de dos partidos.

Otra comparación que citan es la del Dortmund-Barça de la Champions 2024-25, en la que Adeyemi tiró del pelo a Koundé y solo vio amarilla. Los defensores del Madrid usan ejemplos similares, como el tirón a Marcelo o la entrada de Kang-in Lee a Valverde en el derbi, para hablar de doble vara de medir.

El vídeo critica también la actitud de Mourinho. El técnico no compareció en la sala de prensa tras el partido y, según la versión difundida, lo hizo para no ser sancionado y poder sentarse en el banquillo ante el Sevilla y el Barça. El relato recuerda que no comparecer puede acarrear una multa y que el entrenador vio una amarilla por protestar.

Los madridistas, por su parte, ven en Mourinho a un entrenador que protege a su equipo de una sanción innecesaria, y en la reacción del club, una respuesta a lo que consideran un trato desigual. El narrador responde que se trata de un guion conocido de la época de Mourinho frente al Barça de Guardiola.

El relato lleva sus críticas a otros nombres del Madrid. Sobre Valverde, cuestiona su esguince de grado 3 y su regreso para jugar 90 minutos 18 días después, y recuerda que la FIFA estudia sanciones para quienes eluden compromisos con sus selecciones. Sobre Mbappé, enumera sus cifras ante el Villarreal: 90 minutos, ningún gol ni asistencia, dos ocasiones claras falladas, diez pérdidas y una amarilla por perder tiempo. Son valoraciones del narrador, no hechos contrastados.

El tercer bloque es el dato del VAR que los madridistas esgrimen como prueba de persecución. Según la cifra citada, desde 2018 el Real Madrid acumula 42 goles anulados por el VAR, 43 contando el de Vinicius, frente a 22 del Atlético y el Villarreal y 19 del Barça. Para los madridistas, es la prueba de que el VAR está contra ellos; para el narrador, de que el VAR solo corrige lo que antes pasaba por bueno.

Ambas lecturas son discutibles. Un número alto de goles anulados puede reflejar un estilo de juego, un volumen de ataque o la posición de sus delanteros tanto como un sesgo en una u otra dirección, y por sí solo el dato no demuestra ni persecución ni ventajas previas.

En el plano deportivo, el relato dibuja a un Madrid desquiciado: dos temporadas sin un título importante, cuatro entrenadores en poco tiempo, problemas en el vestuario y un Barça que lidera la liga con seis puntos de ventaja en la jornada 8. Según esa mirada, el equipo llega al Clásico del 25 de octubre en el Camp Nou con la cabeza en otro sitio.

Su mensaje final al Barça es no entrar en la guerra y centrarse en su propio juego. Y plantea tres preguntas a la afición: cuántos partidos debería cumplir Vinicius, si Florentino logrará que juegue el Clásico y si de verdad el pelo se enredó solo en su mano.

La respuesta llegará con la resolución del Comité de Competición. Hasta entonces, lo único firme es el acta, el artículo aplicable y una cuenta de cuatro semanas de tensión que apenas empieza.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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