La despedida de Messi en el Monumental y el supuesto regalo de su camiseta a Nico Paz: qué consta y qué no

La despedida de Messi en el Monumental y el supuesto regalo de su camiseta a Nico Paz: qué consta y qué no

Cuando sonó el pitido final en el Monumental, el marcador pasó a un segundo plano. Argentina acababa de vencer 3-0 a Benin en el partido de despedida de Lionel Messi, ante más de 85.000 personas. El 10 puso fin a 21 años de carrera internacional entre lágrimas, fuegos artificiales y cánticos.

Lo que se ha podido confirmar es abundante. Messi, de 39 años, jugó su partido número 208 con la albiceleste, anotó un penalti, su gol 126 con la selección, y repartió dos asistencias, según las crónicas de agencias. Es el máximo goleador y el jugador con más partidos en la historia de Argentina.

La jornada comenzó horas antes en Rosario, su ciudad natal, donde se desplegó una gigantesca camiseta con el 10 y la palabra «Gracias». Ya en el estadio, el capitán de Benin le entregó un obsequio y una carta durante el saludo previo, y Messi lució una camiseta especial, con franjas verticales más anchas, un gran sol y un 10 dorado. Sus familiares y varios campeones del mundo de 1978, 1986 y 2022 siguieron el encuentro desde la grada.

El partido se abrió tras el descanso. Otamendí, que también jugaba su último encuentro internacional, adelantó a Argentina a la salida de un córner de Messi. Después llegó el segundo, obra de Nico Paz con un zurdazo, también tras pase de Messi, y el tercero, de penalti, cerró la noche.

En el micrófono, Messi dijo que le costaba hablar y señaló que haber vestido esa camiseta durante más de veinte años fue un enorme orgullo. Prometió seguir apoyando a la selección y a quienes vengan después.

El contexto histórico ayuda a entender la emoción. El 10 de Argentina es un número cargado de significado desde Maradona, que lo convirtió en territorio sagrado con su liderazgo en México 86. Cuando se retiró, cada aspirante a heredar la camiseta tuvo que convivir con una sombra gigantesca.

Messi vivió esa presión de forma intensa. Tras las derrotas en la final del Mundial 2014 y en la Copa América 2016 ante Chile, cuando llegó a anunciar su retirada, las críticas se multiplicaron. Sus defensores hablaban de una injusticia; quienes lo criticaban insistían en que la grandeza debía medirse con la selección. La conquista de la Copa América 2021 y después del Mundial de Qatar 2022 puso fin a ese debate.

Ahora la discusión es otra: qué hacer con el 10. Una parte de la afición pide retirarlo para siempre, como homenaje a Maradona y a Messi y para evitar a un tercer jugador una comparación imposible. Otra parte defiende lo contrario: que el número siga vivo y pase de mano en mano, porque el fútbol no se detiene cuando se retira una leyenda y cada generación tiene derecho a crear algo propio.

Entre los candidatos que se mencionan hay nombres como Nico Paz, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister, según medios internacionales. También suena Julián Álvarez, aunque quienes dudan de él recuerdan que su juego nace en otra zona del campo, la del atacante que busca espacios, y que pedirle que se convierta en el creador de todo sería ir contra su naturaleza.

El seleccionador, Lionel Scaloni, ya había anunciado que nadie vestiría el 10 en los amistosos previos y que la decisión se aplazaba hasta después de la despedida. También confirmó que Cristian Romero hereda el brazalete de capitán.

Aquí entra la parte que no está confirmada. Un relato en vídeo sostiene que, ya en el vestuario, Messi miró al grupo y entregó la camiseta que acababa de usar a Nico Paz, un gesto que se interpretaría como una señal sobre el futuro del 10. Según esa versión, el joven la miró unos segundos incrédulo y después abrazó al capitán.

No se ha encontrado ningún reporte de agencias ni de la Federación que corrobore esa escena. Tampoco se ha confirmado qué hizo Messi con la camiseta de la despedida, y escenas de un vestuario cerrado, por definición, no pueden verificarse desde fuera.

Otras partes del relato tampoco encajan con las crónicas. La versión sitúa el gol de Paz en torno al minuto 58 y afirma que Messi lo vio desde el banquillo, mientras que las agencias lo ubican en el 61 y detallan que fue el propio Messi quien dio el pase. Los detalles del gol, un zurdazo bajo tras un cambio de ritmo en la frontal, sí coinciden en lo esencial con las crónicas.

Sobre el propio Paz, lo cierto es que es uno de los jugadores a los que se señala como posibles herederos del 10, tras destacar en el Como italiano. Es hijo del exfutbolista Pablo Paz, y su perfil ha crecido al ritmo de sus actuaciones. Lo que se le atribuye en el relato, como cualidades de personalidad, serenidad y visión de juego, es una valoración subjetiva y no un hecho.

Hay dos lecturas sobre un gesto como el que se cuenta. Para unos sería un respaldo simbólico al joven, la señal de que un futbolista que ya respondió todas las preguntas confía en quien tiene casi todas por delante. Para otros sería una carga innecesaria, porque entregar una camiseta no transfiere una carrera y la grandeza no se hereda como un bien familiar.

Lo que sí parece claro es que Argentina busca algo más que una nueva estrella: busca una forma de conectar con su propia memoria. Durante años, mirar el 10 era mirar a Messi, y antes a Maradona. Ese vínculo colectivo se transforma ahora en una pregunta abierta.

La decisión sobre quién lleva el 10 sigue sin anunciarse oficialmente. Por ahora, el único dato firme es que Messi se despidió con un gol, dos asistencias y una ovación, que Paz fue uno de los protagonistas de la noche y que el debate sobre el futuro del número acaba de empezar.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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