Real Madrid-Villarreal: la convocatoria de Mourinho, el once probable y el debate sobre Bernardo, Vinicius y Endrick

Real Madrid-Villarreal: la convocatoria de Mourinho, el once probable y el debate sobre Bernardo, Vinicius y Endrick

Vuelve la Liga tras casi tres semanas de parón. Mbappé y Valverde, en la lista; Asencio, Militão, Huijsen, Mendy y Rodrygo, fuera. Y el madridismo se pregunta si el equipo necesita un cambio de rumbo.

El Real Madrid regresa a la competición tras un parón de selecciones de casi tres semanas. Recibe al Villarreal en el Santiago Bernabéu en la jornada ocho de LiGa, con José Mourinho obligado a tomar decisiones en un contexto de presión, tras la derrota en el derbi y con el equipo cuarto en la clasificación.

La convocatoria del técnico portugués incluye a tres porteros: Thibaut Courtois, Andriy Lunin y Sergio Mestre. En defensa figuran Trent Alexander-Arnold, Ibrahima Konaté, Marc Cucurella, Álvaro Carreras, Antonio Rüdiger y Denzel Dumfries. La medular está formada por Jude Bellingham, Eduardo Camavinga, Fede Valverde, Aurélien Tchouaméni, Arda Güler, Bernardo Silva y Thiago Pitarch.

En ataque, aparecen Vinícius Júnior, Endrick, Mbappé, el delantero centro suplente fichado este verano, Brahim Díaz y Amad Diallo. Es una lista con nombres de peso, pero también con ausencias que llaman la atención.

Raúl Asencio, operado recientemente, estará de baja entre dos y tres meses, hasta el próximo año. Militao, por su parte, no está lejos de volver. Según el relato del analista, el propio Mourinho ha comentado que, de depender de él, ya lo alinearía, y que ya sabía que era bueno, pero que viendo entrenar al brasileño lo ve todavía mejor, hasta el punto de que “ni parece que haya estado lesionado”.

El autor, que considera a Militao el mejor central de la plantilla, cree que cuando vuelva y esté entre el 80 y el 90 % será titular. Huijsen no está convocado por sanción tras su expulsión.

Tampoco está Mendy, que no tiene fecha clara de regreso, pero entrena poco a poco. El analista cree que, si llega al 80 %, puede competir perfectamente con Cucurella y Carreras. Recuerda que es un lateral que gustó a Zidane, a Ancelotti, a Xabi Alonso y a Arbeloa, y que podría ser titular en fases decisivas de la Champions, aunque ahora no esté inscrito, siempre que su cuerpo aguante.

Rodrygo, por su parte, también progresa. Se habla de dos meses, tres como máximo, para su regreso, con la meta personal de llegar a mediados de diciembre. Mourinho cuenta con él.

Llama la atención, además, que no haya ningún central de la cantera en la lista. Ni Mario Rivas ni Joan Martínez ni otro canterano. Con Asencio, Militao y Huijsen fuera, solo quedan Konaté y Rüdiger, y Konaté, apunta el texto, está en teoría dosificado: apto, pero no al cien por cien.

Tchouaméni puede actuar de central, algo que no sería nuevo, pero el analista considera “un poco raro” no citar a Rivas, que ha sido convocado en muchas ocasiones. No sabe si se debe a una lesión o a un golpe.

La gran noticia es Valverde. El centrocampista se lesionó ante el Atlético tras una dura entrada, se torció el tobillo y, sin embargo, ha entrado en la convocatoria. El autor duda de que esté listo para ser titular, aunque todo apunta a que jugará. Mbappé, que era duda, finalmente llega y, en teoría, está al cien por cien.

En la portería, el once habitual: Courtois, que no ha viajado con Bélgica por decisión propia. El portero pidió un descanso de la selección, algo que, según el analista, beneficia al Madrid, porque evita viajes y le permite recuperarse. Lo califica de “un acto de madridismo”, pues podría haber sumado partidos con su país pero priorizó a su club y su salud.

El once probable que dibuja el análisis es el siguiente: Courtois; Dumfries, Konaté, Rüdiger y Cucurella; doble pivote con Valverde y Tchouaméni; Bellingham de mediapunta; Güler por la derecha, Vinicius por la izquierda y Mbappé arriba.

La defensa es bastante clara. Puede que Carvajal entre, admite, pero al tratarse de un partido importante, tras perder contra el Atlético y contra el Barcelona, duda de que Mourinho rote mucho. Hay Roma fuera en Champions en el horizonte, pero cree que el entrenador querrá ir con lo mejor.

Tiene dudas sobre Valverde por llegar “justo”. Reconoce que en el Madrid hay jugadores que juegan incluso al 60 %, y cita a Mbappé la pasada temporada, que fue dosificado en enero y febrero y acabó jugando. Eso, opina, no le sentó bien. Con Valverde, a su juicio, no hay que correr riesgos, sobre todo con el Clásico cerca: “yo no lo pondría”, aunque sabe que lo normal es que juegue minutos.

Sobre Güler, el criterio es claro: debe ser titular. El analista cree que se lo ha ganado y que el equipo está mejor con él, que rinde muy bien. Y arriba, Mbappé, que, aunque haya bajado algo su nivel, es “una garantía de goles”, juegue bien o mal.

El comentarista pondría un asterisco a Cucurella, a Dumfries y a Valverde. Si fuera por él, rotaría un poco. Pondría a Carreras por Cucurella, ya que no cree que el joven rinda mal, y probaría a Diomandé por la izquierda para dar a Vinicius un toque de atención en clave de competitividad. Es decir, que ser Vinicius no garantiza ser titular tras seis partidos malos.

Lo aplicaría igual a Bellingham, a Mbappé o a quien fuera. Si habla de Vinicius es porque, a su juicio, Diomandé mejoró lo que el brasileño hacía por esa banda ante el Atlético. Diomandé, opina, también puede jugar por la derecha, pero Güler tiene que ser titular. Lo más probable es que Mourinho guarde la carta de Diomandé para la segunda parte, como ha hecho hasta ahora.

En cuanto a los que pueden entrar tras el descanso, el análisis cita a Trent, Rüdiger, Konaté y Carreras en defensa; a Bernardo Silva y Thiago Pitarch en el centro del campo; a Brahim por dentro; a Endrick por la derecha, a Diomandé por la izquierda y al delantero centro suplente arriba.

Cree que Trent jugará algo, o que el club lo guarda para Roma, y que se apostará por Dumfries porque la Liga es la prioridad urgente: en la Champions el Madrid ganó la primera jornada al Inter y en el campeonato nacional hay presión por no volver a tropezar.

Pero el gran argumento del analista es Bernardo Silva. Lo ha repetido, dice, muchas veces: el Madrid es “mucho mejor” con él de titular que sin él. Nada contra Valverde ni Tchouaméni, pero el doble pivote, asegura, no genera fútbol: es un centro del campo muy físico, que no está mal, pero en el que uno de los dos resulta redundante.

El equipo necesita fútbol, buen toque, un organizador. Bernardo no lo es en el sentido tradicional, no es un Kroos ni un Modrić, aunque sea más parecido a este último. Para él, el mejor Madrid de la temporada ha sido con el portugués en el campo: da fútbol, da serenidad y es lo más cercano a lo que el equipo necesita, como en su día lo fueron Kroos, Modrić o Rodri.

Lo mismo, a su juicio, con Thiago Pitarch, que estuvo cerca de salir. Se habló del Racing de Santander y del Fulham, donde Arbeloa lo quería. Pero el Madrid dijo no, sobre todo porque Mourinho no quería que se fuera. Pitarch, recuerda, no pertenece realmente al Castilla. Algo parecido ocurre con Mestre, que se quedó porque Mourinho cuenta con él.

Para el autor, el equipo necesita “urgentemente” un cambio en la medular, y no tiene que ver con si Tchouaméni o Valverde rinden mejor o peor. Compara con Casemiro, quizá el mejor mediocentro defensivo de las últimas dos o tres décadas, junto a Makelélé: tres Casemiros no sirven, hace falta un Casemiro, un Modrić y un Kroos. El Madrid tiene un pivote muy defensivo y físico, un Valverde de ida y vuelta que no organiza y un Güler que es más segundo delantero. No hay nadie que ordene el juego.

Brahim Díaz es, según el texto, casi el suplente por excelencia de las últimas temporadas, y cumple bien en ese papel. Diomandé, si no es titular, jugará igual, porque ese es su rol esta temporada. Y el delantero suplente será el comodín de Mourinho para las segundas partes.

Capitulo aparte merece Endrick. Ya se habla de su salida en invierno, y el analista dice haberlo defendido desde la pretemporada: con la llegada del delantero suplente y después con la de Diomandé, su continuidad le parecía “absolutamente sin sentido”. Ha quedado relegado a tercera o cuarta opción por la derecha o por el centro, peleando con Brahim, Güler, Diomandé, Bernardo, incluso Valverde, y con Rodrygo cuando se recupere.

Se habla de que el Milan tendría un acuerdo con el jugador para una cesión si el Madrid da luz verde, y que el Aston Villa y la Roma también lo querían. Se quedó porque Mourinho habló con él. El analista admite, para contar toda la historia, que Endrick se lesionó tras empezar de titular en la pretemporada, lo que no le ayudó, aunque en los últimos tiempos sí ha jugado poco por decisión técnica.

En invierno, además, vuelve Rodrygo, con quien Mourinho contará porque, “digan lo que digan”, es un jugador muy útil que ha gustado a casi todos sus entrenadores. Zidane, Ancelotti y Xabi Alonso lo valoraron, hasta el punto de que este último sentó a Vinicius para poner a Rodrygo por la izquierda.

La pregunta clave: ¿cuándo jugará Endrick? No diez minutos con el partido decidido, que no son minutos de calidad. El delantero suplente se ficha para ser recambio del nueve y lo acepta. Endrick, en cambio, se fichó como un jugador de la categoría de Vinicius o Rodrygo: el mejor de Brasil de su generación, pretendido por media Europa. No tiene sentido que juegue diez minutos un día, cinco otro, que se quede fuera y que después sea titular noventa minutos en Copa ante un equipo de cuarta división.

Para el autor, lo ideal habría sido cederlo en verano a un club como la Roma, o hacerlo ahora en invierno a uno como el Lyon, donde jugaría mucho, se curtiría, ganaría confianza y podría aspirar al Mundial. Cada temporada, apunta, su situación en el Madrid se ve peor, con Vinicius, Mbappé, Diomandé, Brahim, Bernardo y Güler ganando peso en el vestuario. Considera que necesita una o dos cesiones para “ganarse los galones” y volver, en sus palabras, hecho un hombre.

De ahí salta a su gran reflexión: la meritocracia. Cree en la competencia entre compañeros, sin importar si uno costó dos millones y otro cien. Juegan los mejores, los que están en mejor momento. Si se juega a un futbolista solo porque es Vinicius, por lo que gana o por su nombre, se va camino de “otra temporada sin títulos”.

Espera de Mourinho que recupere algo de aquel entrenador que recuerda. Aquel que sentó a Pepe, un compatriota y uno de sus gladiadores, para poner a Varane. Que dejó en el banquillo a Casillas para dar la portería a Antonio Adán y a Diego López. Que, si tocaba poner a un canterano, lo ponía, y si tocaba reprender, reprendía, fuera Cristiano o quien fuera.

Sobre Vinicius, el análisis es muy duro, aunque lo presenta como opinión propia. Dice que lo adora y lo ha defendido durante años, pero que esta temporada lo que hace es “indefendible” a nivel futbolístico, que tampoco rinde con Brasil y que necesita un toque de atención. Lo mismo pediría para Mbappé, Diomandé o Bellingham si fuera el caso.

Admite la dificultad: Vinicius acaba de renovar por seis años y justificar ahora el banquillo es complicado. Pero lo considera “por su bien y el del equipo”. Denuncia, además, que Güler sale a menudo del campo cuando el equipo empata o pierde, pese a ser de los pocos que dan fútbol y un nivel constante, mientras otros se quedan.

Si Mendy está a gran nivel, que juegue sobre Cucurella. Si Vinicius merece jugar por confianza, perfecto, pero que no sea toda la temporada. Espera de Mourinho un entrenador distinto al que solo gestiona cuatro o cinco egos, como, dice, Ancelotti o Arbeloa, y recuerda que por eso fue fichado. Si tiene órdenes de no jugar a ciertos futbolistas, no lo sabe, pero en ese caso el equipo no tendría mucha solución.

Ahora que llega al Madrid tras su paso por el Benfica, Fenerbahçe y la Roma, con una carrera que parecía alejarse de la élite de Europa, Mourinho debe, opina, ser él mismo y tomar decisiones complicadas con jugadores de mucho estatus.

El Villarreal, por su parte, llega tras un arranque muy flojo: sin ganar hasta mediados del mes pasado, con empates y derrotas, incluida una en Champions, aunque ya ha sumado algún triunfo y llega con una racha discreta. Con Íñigo Pérez en el banquillo, no ha alcanzado aún el nivel de la temporada anterior, aunque es un rival “complicado” que busca jugar bien y con técnica.

El Madrid, que juega en casa y viene de caer ante el Atlético, que le pasó por delante, y también ante el Betis, es cuarto en la tabla. “Es increíble”, resume el autor. Por eso cree que Mourinho tendrá que tomar decisiones: no cree que acabe el año fuera del cargo, salvo desastre, pero si quiere ganar algo, tendrá que hacer cambios.

Como en cada debate de este tipo, hay otra mirada. Los defensores de Mourinho recuerdan que dispone de poco tiempo de trabajo, que la plantilla ya se reconstruye y que la ausencia de lesiones es una buena noticia. Los defensores de Vinicius y de las estrellas sostienen que el rendimiento se recupera con confianza, no con banquillo, y que el club apostó por ellos para eso.

Nota: esta pieza se basa en el análisis y las opiniones de un comentarista de vídeo. Las convocatorias, el once probable y los movimientos de mercado citados proceden de dicho análisis y de informaciones no confirmadas oficialmente. La transcripción original contenía varios nombres difíciles de identificar; el delantero centro suplente se menciona sin nombre propio.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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