LUTO EN EL FÚTBOL: MUERE JESÚS DE MIGUEL DEL TENERIFE TRAS BRUTAL PATADA DE JESÚS OWONO, DEL ANDORRA
El fútbol español está viviendo uno de sus días más tristes. Lo que comenzó como un partido de Segunda División entre el CD Tenerife y el FC Andorra terminó convertido en una tragedia que ha dejado conmocionados a jugadores, entrenadores, aficionados y clubes de todo el país. Jesús de Miguel, delantero del conjunto tinerfeño, ha fallecido a los 30 años después de sufrir un gravísimo impacto durante los últimos minutos del encuentro disputado en el estadio Heliodoro Rodríguez López.
La noticia fue confirmada este martes, 3 de noviembre de 2026, por el propio CD Tenerife. El club comunicó que Jesús de Miguel Alameda había fallecido a las 8:00 horas, después de permanecer ingresado en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria. La entidad blanquiazul expresó su dolor con un mensaje desgarrador y pidió respeto para la familia del futbolista en estos momentos irreparables.
El nombre de Jesús Owono, guardameta del FC Andorra, quedó inevitablemente ligado al episodio que precedió a la tragedia. En el tramo final del partido, el portero salió de su área para disputar un balón largo y terminó impactando con la rodilla contra el cuerpo de De Miguel. El delantero cayó desplomado y quedó inconsciente. El árbitro mostró la tarjeta roja directa al guardameta y el encuentro fue suspendido ante la gravedad de la situación.
La muerte del atacante ha provocado una profunda conmoción. No se trata solamente de la pérdida de un futbolista que defendía la camiseta de un club histórico. Se trata de la muerte de una persona de apenas 30 años, de un profesional que había recorrido numerosos equipos para abrirse camino en el fútbol español y que estaba disfrutando de una etapa importante de su carrera.
La tragedia ha superado cualquier rivalidad deportiva. El Tenerife llora a uno de sus jugadores. El Andorra ha expresado sus condolencias. La Real Federación Española de Fútbol ha aplazado los encuentros de Copa previstos para este martes y el mundo del fútbol se ha unido para acompañar a los familiares, compañeros y amigos del delantero madrileño. <Cite refs={[“turn452382search0″,”turn452382search1″,”turn957176view3”]}/>
Una tarde de fútbol que terminó en silencio
El encuentro entre el CD Tenerife y el FC Andorra debía ser una jornada más de competición en LaLiga Hypermotion. El Heliodoro Rodríguez López había recibido a dos equipos con objetivos deportivos y la tensión habitual de un partido que se acercaba a su desenlace.
El choque había tenido alternativas y un marcador cambiante. El Tenerife llegó a situarse con dos goles de ventaja, pero el Andorra reaccionó en los últimos minutos y consiguió igualar el resultado. El 2-2 mantenía abierta la posibilidad de un desenlace emocionante cuando se produjo la acción que terminó paralizando el estadio.
Jesús de Miguel corría hacia un balón largo. La jugada podía convertirse en una oportunidad de ataque para el conjunto local. En ese momento, Jesús Owono abandonó su área para intentar interceptar la pelota. La salida del guardameta terminó en un choque de enorme violencia: su rodilla impactó contra el delantero, que cayó inmediatamente al terreno de juego.
La escena cambió por completo el ambiente del encuentro. Los futbolistas comprendieron enseguida que no estaban ante una caída habitual. Algunos hicieron gestos reclamando la entrada urgente de los servicios médicos, mientras otros se acercaron al lugar del impacto con evidentes muestras de preocupación.
El árbitro detuvo el juego. La asistencia médica entró en el césped y comenzó a atender al futbolista. Durante aquellos minutos, el resultado dejó de tener importancia. Nadie estaba pendiente de los puntos ni de la clasificación. Toda la atención se concentró en Jesús de Miguel.
El guardameta del Andorra fue expulsado con tarjeta roja directa. La decisión quedó recogida posteriormente en el acta arbitral, que describió la acción como un impacto brusco con la pierna elevada y uso de fuerza excesiva mientras el balón estaba en disputa. <Cite refs={[“turn957176view2″,”turn327542search1”]}/>
La atención sobre el césped se prolongó durante varios minutos. Finalmente, De Miguel fue evacuado en ambulancia hacia el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria. La gravedad del incidente impidió que el encuentro continuara. Tras consultar con los representantes de ambos equipos, el colegiado decidió suspenderlo.
El marcador quedó en 2-2. Pero aquel resultado ya no significaba nada para quienes estaban dentro del estadio.
La actuación médica y las horas de angustia
Después del impacto, Jesús de Miguel necesitó asistencia médica urgente. Los profesionales sanitarios trabajaron sobre el terreno de juego antes de organizar su traslado al hospital. La gravedad de su estado hizo que la incertidumbre se extendiera rápidamente entre los integrantes de ambos equipos y los aficionados.
La información publicada posteriormente por Cadena SER explicó que el delantero sufrió una parada cardiorrespiratoria durante el traslado y tuvo que ser reanimado. Después ingresó en la unidad de cuidados intensivos del Hospital de La Candelaria. <Cite refs={[“turn957176view0″,”turn327542search5”]}/>
El primer comunicado del CD Tenerife informó de que el futbolista permanecía ingresado y describió su situación como estable dentro de la gravedad. Aquella comunicación ofreció un pequeño margen de esperanza, aunque la preocupación continuaba siendo enorme.
Sin embargo, durante las horas siguientes su estado empeoró. El club informó de un deterioro neurológico y la noticia comenzó a extenderse por los medios de comunicación deportivos. Los aficionados esperaban una evolución favorable, pero el desenlace terminó siendo el peor posible.
A primera hora de este martes, Jesús de Miguel falleció. Tenía 30 años.
La confirmación oficial acabó con las últimas esperanzas de quienes aguardaban noticias desde el hospital. El club comunicó la muerte del delantero y trasladó su apoyo a la familia, a sus seres queridos y a toda la afición tinerfeña.
La sucesión de acontecimientos fue devastadora: un choque durante un partido, una caída que dejó al futbolista inconsciente, una intervención médica de urgencia, el traslado hospitalario, el ingreso en la UCI y, finalmente, una muerte que ha conmocionado al deporte español.
El acta arbitral y la expulsión de Jesús Owono
La acción que precedió al fallecimiento será inevitablemente objeto de análisis. El árbitro expulsó a Jesús Owono después del choque y dejó constancia de los motivos en el acta oficial.
Según la información publicada por el diario AS a partir del documento arbitral, el guardameta fue expulsado por impactar bruscamente con la pierna en alto sobre un adversario, empleando fuerza excesiva cuando el balón estaba en disputa. El acta también recoge que el jugador del Tenerife tuvo que ser atendido sobre el terreno de juego y abandonó el campo en camilla. <Cite refs={[“turn957176view2″,”turn327542search4”]}/>
El documento explica igualmente que el partido fue detenido para permitir la atención médica del delantero. Ante la gravedad de los hechos y la falta de mejoría inmediata, el árbitro se retiró a los vestuarios y consultó con los capitanes y delegados. Según el acta, las partes comunicaron que no se encontraban en disposición anímica de continuar jugando.
Por ese motivo, el encuentro quedó suspendido con el marcador de 2-2.
La expulsión es un hecho deportivo recogido oficialmente. Pero conviene distinguir entre la sanción arbitral y cualquier conclusión sobre responsabilidades más amplias. El fallecimiento de De Miguel exige respeto, rigor y prudencia. La tragedia no debe convertirse en una sentencia improvisada ni en una campaña de ataques personales.
La acción deberá analizarse desde las normas deportivas y los procedimientos que correspondan. La pérdida de una vida humana merece una respuesta seria, no una sucesión de acusaciones lanzadas sin conocer todos los elementos.
Jesús de Miguel: una carrera construida a base de esfuerzo
La noticia ha hecho que muchos aficionados quieran conocer mejor al delantero que ha perdido la vida. Jesús de Miguel Alameda nació en Madrid el 21 de septiembre de 1996. Era un delantero centro zurdo, de 1,90 metros de altura, que había recorrido diferentes categorías del fútbol español antes de consolidarse en el fútbol profesional.
Su trayectoria no fue la de un futbolista que alcanzó rápidamente los grandes focos mediáticos. Su camino estuvo marcado por el trabajo diario, los cambios de equipo y la necesidad de demostrar su capacidad goleadora en cada nueva etapa.
Se formó en las categorías inferiores del CD Leganés y pasó por distintos clubes madrileños. También defendió los colores de Unión Adarve, Navalcarnero y Fuenlabrada, entre otros equipos. Fueron temporadas de aprendizaje, competición y crecimiento en categorías en las que cada oportunidad debía aprovecharse.
Uno de los pasos importantes de su carrera llegó en el CDA Navalcarnero, donde pudo demostrar su capacidad para encontrar portería. Más tarde, su incorporación a Unionistas de Salamanca le permitió dar un nuevo impulso a su trayectoria.
En la temporada 2021-2022 firmó 12 goles con el conjunto salmantino. Aquella campaña fue importante para consolidar su reputación como delantero y llamar la atención de clubes con aspiraciones mayores. <Cite refs={[“turn452382search12″,”turn452382search13”]}/>
Después llegó el CD Castellón, una etapa decisiva para su crecimiento. De Miguel encontró allí un escenario en el que pudo demostrar su capacidad para marcar diferencias. En tres temporadas con el conjunto albinegro anotó 25 goles, una cifra que refleja la importancia que llegó a tener en el equipo.
Su evolución coincidió con el ascenso del Castellón al fútbol profesional. El delantero formó parte de un proyecto que consiguió regresar a Segunda División y que le permitió competir en una categoría que había perseguido durante años.
En el fútbol, no todos los caminos son inmediatos. Hay jugadores que llegan a la élite siendo adolescentes y otros que necesitan recorrer numerosas etapas antes de encontrar su lugar. Jesús de Miguel pertenecía a este segundo grupo: un futbolista que había construido su carrera con paciencia y constancia.
Su llegada al Tenerife y una etapa de crecimiento
El CD Tenerife incorporó a Jesús de Miguel antes de la temporada 2025-2026. Su llegada se produjo en un momento importante para la entidad, que buscaba recuperar su lugar en la categoría de plata del fútbol español.
El delantero terminó siendo una pieza relevante en el proyecto deportivo. Sus goles contribuyeron al objetivo del ascenso y su rendimiento le permitió convertirse en uno de los nombres destacados de la plantilla.
La temporada tuvo un significado especial para el club y para el jugador. El Tenerife logró regresar a Segunda División y De Miguel formó parte de un equipo que había conseguido superar una campaña exigente.
El atacante anotó 11 goles durante aquella temporada, según los datos recogidos por Reuters. Su aportación fue importante para el conjunto insular y para una afición que había vivido con intensidad el camino de regreso a la categoría de plata. <Cite refs={[“turn957176view3″,”turn452382search13”]}/>
Su presencia en el Heliodoro Rodríguez López tenía, además, un componente simbólico. El estadio era el escenario en el que había celebrado una de las etapas más importantes de su trayectoria. Allí había encontrado un nuevo hogar futbolístico y allí había conectado con una afición que lo había visto trabajar para ayudar al equipo.
La muerte de un futbolista siempre deja una herida en el vestuario. Pero el dolor adquiere una dimensión especialmente difícil cuando se trata de alguien que compartía entrenamientos, viajes, concentraciones y objetivos con sus compañeros.
Para el Tenerife, De Miguel no era solamente el autor de una serie de goles. Era uno de los integrantes de un grupo que había compartido una temporada histórica.
El comunicado del Tenerife: «No hay palabras de consuelo»
El mensaje publicado por el club blanquiazul fue uno de los momentos más dolorosos de esta jornada.
La entidad anunció el fallecimiento de Jesús de Miguel a las 8:00 horas del martes 3 de noviembre. En su comunicado, expresó que estaba rota de dolor y que no podía creer lo ocurrido.
El Tenerife también quiso acompañar públicamente a la familia del futbolista, a sus seres queridos y a toda la afición. La institución reconoció que no existían palabras capaces de aliviar una pérdida de semejante dimensión.
La familia, por su parte, agradeció las muestras de apoyo recibidas y pidió respeto a su privacidad. Es una petición que merece ser atendida. En una situación tan dolorosa, la necesidad de intimidad debe estar por encima de la curiosidad pública y de cualquier interés por obtener declaraciones inmediatas. <Cite refs={[“turn452382search2″,”turn957176view1”]}/>
La noticia se extendió rápidamente por las redes sociales. Aficionados de diferentes equipos comenzaron a compartir mensajes de condolencia y recuerdos relacionados con el delantero. La rivalidad habitual entre clubes quedó en un segundo plano.
El fútbol puede dividir durante 90 minutos. Puede generar discusiones, celebraciones, frustraciones y enfrentamientos entre aficiones. Pero hay tragedias ante las que esas diferencias desaparecen.
La muerte de Jesús de Miguel ha recordado precisamente esa dimensión humana del deporte.
El Andorra y Gerard Piqué también expresan su dolor
El FC Andorra, rival del Tenerife en el encuentro, también trasladó sus condolencias por el fallecimiento del delantero. El episodio había afectado profundamente a los integrantes de ambos equipos, que presenciaron la gravedad del choque y la intervención de los servicios médicos.
Gerard Piqué, máximo responsable del proyecto del Andorra, publicó un mensaje de condolencia. Según Reuters y RTVE, expresó su pesar por la muerte del futbolista y le dedicó unas palabras de despedida. <Cite refs={[“turn957176view1″,”turn957176view3”]}/>
La reacción del club andorrano muestra que el dolor no pertenece únicamente a una camiseta. Los futbolistas que disputaron el partido vivieron la emergencia desde el césped. Fueron testigos de la angustia de sus compañeros y de la llegada de los sanitarios.
En circunstancias normales, el encuentro habría terminado con análisis tácticos, declaraciones de entrenadores y valoraciones sobre el resultado. Esta vez, todo quedó suspendido.
El 2-2 dejó de ser relevante. La expulsión de Owono pasó a formar parte de una historia mucho más dolorosa. Y el estadio, que había comenzado la jornada esperando fútbol, terminó convertido en un lugar de duelo.
No es momento de convertir la tragedia en una disputa entre instituciones. El Tenerife y el Andorra comparten ahora una pérdida que ha golpeado a todos los que estuvieron presentes.
La RFEF suspende los partidos de Copa
La conmoción no quedó limitada a Tenerife. Tras confirmarse la muerte de Jesús de Miguel, la Real Federación Española de Fútbol anunció la suspensión de los encuentros previstos para este martes, correspondientes a la Copa del Rey y a la Copa de la Reina.
También quedó suspendida la presentación oficial del partido de la selección española sub-21 frente a Japón, que estaba prevista en Almendralejo.
La Federación explicó que la decisión se adoptaba como muestra de respeto y solidaridad con el futbolista fallecido, sus familiares, sus compañeros y la afición del Tenerife. Los nuevos horarios de los encuentros aplazados se comunicarán posteriormente. <Cite refs={[“turn452382search0″,”turn452382search3″,”turn452382search10”]}/>
La medida refleja la dimensión de lo sucedido. El fútbol español decidió detener parte de su actividad para rendir homenaje a un jugador cuya muerte ha conmocionado a toda la comunidad deportiva.
Reuters informó además de que la UEFA anunció un minuto de silencio antes de los encuentros europeos de esa semana. La noticia también provocó mensajes de condolencia de clubes como el FC Barcelona y el Real Madrid. <Cite refs={[“turn957176view3″,”turn452382news24”]}/>
Que una tragedia ocurrida en un partido de Segunda División tenga una respuesta de semejante alcance demuestra que la dimensión humana del deporte puede superar cualquier categoría, presupuesto o competición.
Barcelona y Real Madrid se suman a las condolencias
Entre las reacciones que se conocieron durante la jornada destacaron las del FC Barcelona y el Real Madrid.
Ambos clubes expresaron su apoyo a la familia de Jesús de Miguel, a sus compañeros y al CD Tenerife. Los mensajes se sumaron a las numerosas muestras de solidaridad que comenzaron a difundirse después del comunicado oficial. <Cite refs={[“turn957176view3″,”turn452382news24”]}/>
La respuesta de los grandes clubes españoles puso de manifiesto que la noticia había alcanzado a todo el fútbol nacional. La muerte de un jugador de Segunda División no es una noticia menor ni una pérdida limitada a su entorno más próximo.
El fútbol profesional está formado por miles de personas que comparten una misma pasión, aunque compitan en equipos distintos. Cuando una tragedia golpea a uno de ellos, la respuesta colectiva adquiere un significado especial.
Los mensajes de condolencia no pueden reparar el dolor de una familia ni devolver a un compañero al vestuario. Pero sí pueden transmitir que su pérdida no pasa inadvertida y que el recuerdo del futbolista permanecerá en la memoria de quienes compartieron con él el terreno de juego.
El impacto de la acción: lo que se sabe y lo que todavía debe analizarse
La secuencia del choque ha generado numerosas preguntas. La salida de Owono, la altura de la pierna, el impacto sobre De Miguel y la posterior expulsión forman parte de los elementos que han sido descritos por los medios y por el acta arbitral.
Sin embargo, es importante separar los hechos documentados de las interpretaciones.
Está confirmado que el guardameta salió de su área para disputar el balón, que se produjo un impacto muy fuerte, que De Miguel cayó inconsciente y que el árbitro expulsó a Owono. También está confirmado que el delantero fue trasladado al hospital y falleció al día siguiente.
El acta arbitral recoge que el portero impactó con la pierna elevada y empleó fuerza excesiva en una acción con el balón en disputa. Esa descripción es la valoración reflejada por el colegiado en el documento oficial. <Cite refs={[“turn957176view2″,”turn957176view1”]}/>
Lo que no debe hacerse es presentar como probadas conclusiones que no han sido comunicadas por las autoridades competentes. La tragedia exige conocer los hechos, respetar los procedimientos y evitar que las redes sociales conviertan el dolor en una condena anticipada.
La muerte de Jesús de Miguel es ya suficientemente devastadora. No necesita exageraciones para que el país comprenda su gravedad.
El análisis de la acción deportiva podrá continuar por los cauces correspondientes. Pero el centro de esta noticia debe seguir siendo la persona que ha perdido la vida y la familia que afronta una pérdida irreparable.
Un futbolista que llegó al fútbol profesional después de años de lucha
La historia deportiva de Jesús de Miguel también merece ser recordada por lo que representa para tantos jugadores que recorren las categorías inferiores sin saber si algún día conseguirán llegar al fútbol profesional.
De Miguel no fue una figura mediática desde sus primeros años. Su carrera avanzó paso a paso, a través de clubes que le ofrecieron oportunidades para crecer y demostrar su capacidad.
Pasó por diferentes equipos y categorías, acumulando experiencia antes de consolidarse como delantero. En Unionistas encontró una etapa de crecimiento goleador. En Castellón vivió uno de los mejores momentos de su carrera. Y en Tenerife alcanzó una nueva dimensión deportiva al participar en un proyecto de ascenso.
Su trayectoria refleja una realidad que muchas veces queda oculta detrás de los grandes nombres del fútbol: la carrera de un profesional está formada por miles de horas de trabajo que no aparecen en las retransmisiones televisivas.
Entrenamientos, desplazamientos, lesiones, cambios de ciudad, adaptación a nuevos vestuarios y temporadas en las que hay que volver a empezar. De Miguel había recorrido ese camino.
Su llegada al fútbol profesional fue el resultado de años de perseverancia. Había conseguido encontrar su espacio en una categoría exigente y todavía tenía una carrera por delante.
Tenía 30 años. Estaba en una etapa en la que muchos futbolistas alcanzan su madurez deportiva. Su muerte ha dejado sin futuro todos esos proyectos que todavía podía imaginar.
La afición del Tenerife pierde a uno de los protagonistas de su ascenso
El vínculo entre un jugador y una afición no se construye únicamente con goles. También nace de la identificación con el esfuerzo, de la sensación de que un futbolista representa los valores del equipo y de la memoria de las temporadas compartidas.
Jesús de Miguel formó parte de un grupo que devolvió al Tenerife a Segunda División. Sus goles y su trabajo contribuyeron a una temporada que quedará en la historia reciente del club.
Para los seguidores blanquiazules, su nombre estará asociado a ese objetivo conseguido. Su figura no será recordada únicamente por el trágico partido contra el Andorra, sino también por los momentos en los que ayudó al equipo a superar una etapa difícil.
El Heliodoro Rodríguez López fue el escenario de sus alegrías deportivas y también del último partido que disputó. Esa coincidencia convierte el recuerdo del estadio en algo especialmente doloroso para quienes estuvieron presentes.
El fútbol tiene una memoria particular. Los aficionados recuerdan goles, celebraciones, victorias y temporadas completas. A partir de ahora, también recordarán a Jesús de Miguel como uno de los jugadores que contribuyeron al regreso del Tenerife a la categoría de plata.
Su nombre permanecerá unido a una etapa de ilusión para el club.
Una tragedia que obliga a recordar la dimensión humana del fútbol
El fútbol es un deporte de contacto. Sus reglas contemplan disputas físicas, saltos, entradas y situaciones en las que los jugadores deben tomar decisiones en fracciones de segundo. Pero ninguna competición puede hacer olvidar que quienes están sobre el césped son personas.
La tragedia de Jesús de Miguel ha vuelto a poner esa realidad en primer plano. Durante unos segundos, una acción deportiva se convirtió en una emergencia médica. Los jugadores dejaron de pensar como rivales y comenzaron a pedir ayuda para un compañero.
La imagen de los futbolistas alrededor del delantero, esperando la llegada de los sanitarios, refleja una de las escenas más duras que puede vivir un vestuario.
No hay clasificación que importe en ese momento. Tampoco hay un resultado que merezca ser defendido. Solo existe la preocupación por la vida de una persona.
La suspensión del encuentro fue una decisión coherente con la gravedad de lo ocurrido. Los jugadores no estaban en condiciones de continuar y el partido había dejado de tener sentido deportivo.
La posterior suspensión de los encuentros de Copa por parte de la Federación amplió ese mensaje de respeto. El fútbol español necesitaba detenerse para reconocer la pérdida de uno de los suyos.
El recuerdo de Jesús de Miguel permanecerá en Tenerife
La muerte de Jesús de Miguel ha dejado una herida profunda en el CD Tenerife. El delantero había llegado al club para formar parte de un proyecto deportivo y terminó convirtiéndose en una pieza importante de una temporada histórica.
Su carrera estuvo marcada por la perseverancia. Desde sus primeros pasos en el fútbol madrileño hasta su consolidación en Castellón y su llegada a Tenerife, recorrió un camino que demuestra cuánto trabajo puede existir detrás de una oportunidad profesional.
No llegó a los 30 años con una trayectoria terminada. Había alcanzado una etapa en la que todavía podía aspirar a nuevos objetivos, disfrutar de la categoría de plata y seguir creciendo como futbolista.
Por eso, la noticia resulta tan difícil de asumir. No se ha perdido únicamente a un delantero. Se ha perdido a un hombre joven que tenía proyectos, vínculos personales y una vida fuera del terreno de juego.
El comunicado del club pidió respeto para su familia. Esa petición debe acompañar cualquier información sobre el caso. Los familiares necesitan tiempo y privacidad para afrontar una situación que ninguna palabra pública puede aliviar.
El recuerdo deportivo de Jesús de Miguel, en cambio, pertenece también a todos aquellos que siguieron su carrera. Sus goles, su esfuerzo y su participación en el ascenso del Tenerife forman parte de la historia reciente de la entidad.
El fútbol español, unido en el dolor
La noticia ha provocado una respuesta que ha superado las fronteras de Tenerife. La Federación, los clubes, los futbolistas y los aficionados han expresado su solidaridad con la familia y con el conjunto blanquiazul.
La decisión de aplazar los partidos de Copa, los mensajes de Barcelona y Real Madrid y las condolencias de la UEFA muestran la dimensión de una pérdida que ha golpeado a toda la comunidad futbolística.
En el caso del FC Andorra, el dolor tiene además una cercanía especial. Sus jugadores estuvieron presentes en el campo cuando ocurrió el choque. Compartieron la angustia de aquellos minutos y vivieron la suspensión del encuentro después de una emergencia que nadie esperaba.
La tragedia no puede reducirse a una rivalidad entre Tenerife y Andorra. Los dos equipos forman parte de una misma competición y sus futbolistas comparten los mismos riesgos y la misma pasión por el juego.
Hoy, el marcador de aquel partido queda en un segundo plano. El resultado de 2-2 no será lo que los aficionados recuerden cuando piensen en aquel encuentro.
Recordarán la preocupación, la llegada de la ambulancia, el silencio del estadio y la noticia que llegó al día siguiente.
Una despedida que nunca debió llegar
Jesús de Miguel tenía 30 años. Había trabajado durante años para hacerse un hueco en el fútbol profesional. Había encontrado en el Tenerife una oportunidad importante y formaba parte de un equipo que había conseguido devolver la ilusión a sus aficionados.
El lunes 2 de noviembre, su partido contra el Andorra terminó de una forma que nadie podía imaginar. Un choque con el guardameta rival lo dejó inconsciente sobre el césped. Los servicios médicos actuaron de urgencia y el delantero fue trasladado al hospital.
Durante horas, el fútbol español esperó noticias esperanzadoras. El primer comunicado del Tenerife hablaba de un estado grave, pero estable. Después llegó el empeoramiento neurológico. Y finalmente, este martes, la entidad confirmó su fallecimiento.
La noticia deja una pregunta dolorosa sobre lo frágil que puede ser la vida y sobre cómo un instante puede cambiar para siempre la historia de una familia y de un club.
No hay resultado que compense una pérdida así. No hay competición que pueda ocupar el lugar de una vida. Y no hay rivalidad que tenga sentido ante una tragedia de estas dimensiones.
Hoy el Tenerife pierde a un jugador. Su familia pierde a un ser querido. Sus compañeros pierden a alguien con quien compartían el día a día. Y el fútbol español despide a un profesional que había construido su camino con esfuerzo.
Jesús de Miguel será recordado por sus goles, por su trayectoria y por haber formado parte del equipo que devolvió al Tenerife a Segunda División. Pero, sobre todo, será recordado como una persona cuya vida terminó demasiado pronto.
El Heliodoro Rodríguez López vivió una jornada que nadie olvidará. El fútbol se detuvo, los jugadores dejaron de competir y el país entero se unió en el dolor.
Descansa en paz, Jesús de Miguel. El fútbol español no te olvidará.
