DURÍSIMA SANCIÓN de FIFA a ARGENTINA y Leandro Paredes por INCIDENTE en la FINAL del MUNDIAL | EAyP
El fútbol mundial amaneció sacudido por uno de los fallos disciplinarios más severos de los últimos tiempos.La Comisión Disciplinaria de la FIFA ha emitido su veredicto oficial respecto a los tumultos y grescas desatadas al final de la reciente final de la Copa del Mundo, donde la selección argentina cayó ante su ähnlich par de España en el MetLife Stadium de Nueva York/Nueva Jersey. Las consecuencias son históricas, tanto a nivel de sanciones individuales como económicas e institucional para la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
El castigo ejemplar a Leandro Paredes y la “celeste y blanca”
El mediocampista argentino Leandro Paredes ha recibido la sanción más drástica del proceso: 10 partidos de suspensión oficial en competiciones internacionales y una multa económica de 90.000 dólares. El organismo rector del fútbol internacional consideró culpable a Paredes de múltiples cargos de agresión física tras el silbatazo final, destacando acciones en las que tomó del cuello al defensor español Eric García y derribó violentamente a Gavi. Este castigo de 10 fechas sitúa la sanción de Paredes a la altura de los precedentes más duros de la historia de los mundiales, equivaliendo prácticamente a un año completo de ausencia con la camiseta albiceleste.
La mano dura de la FIFA no se detuvo en el exjugador de la Roma y Boca Juniors. El defensor Nahuel Molinafue castigado con 7 partidos de suspensión y una multa idéntica de 90.000 dólares tras comprobarse su participación en los conatos de pelea y agresiones mutuas. Por su parte, el joven mediocampista Thiago Almada deberá purgar 1 partido de suspensión y abonar 30.000 dólares. En el banquillo técnico, el ayudante de campo y histórico exjugador Roberto Ayala fue sancionado con 3 partidos fuera de la línea de cal y una multa de 30.000 dólares.
Del lado de la selección española, el centrocampista Gavi también fue sancionado con 1 partido de suspensióny una multa de 30.000 dólares por su involucramiento directo en los altercados.
El trasfondo institucional: Multas a la AFA y restricciones de estadio
Más allá de los incidentes estrictamente ocurridos sobre el césped tras la final del 19 de julio, el expediente de la FIFA abarcó faltas acumuladas a lo largo de todo el torneo. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) recibió una multa global acumulada de 321.000 dólares.
Este monto responde a múltiples infracciones al código disciplinario:
El uso de mensajes políticos en el terreno de juego: En clara referencia al despliegue de una bandera con la leyenda “Las Malvinas son Argentinas” realizada por jugadores del plantel tras la victoria en semifinales frente a Inglaterra.
Conducta incorrecta del equipo y comportamiento de los aficionados: Incluyendo cantos y gestos discriminatorios detectados por los veedores de la FIFA en las gradas durante la competición.
Como parte de las medidas correctivas, la FIFA ordenó que una porción de las multas sea destinada obligatoriamente a planes de combate contra la discriminación, además de imponer una sanción para los próximos compromisos como local de la Albiceleste: jugar con un 50% de aforo reducido en su estadio, quedando un segundo partido bajo modalidad suspensiva en periodo de prueba.
La respuesta de la AFA y el panorama legal
Ante la magnitud del fallo emitido desde Zúrich, desde las oficinas de la calle Viamonte se confirmó de manera inmediata que la asesoría legal de la AFA apelará la sanción.
El plan estratégico de la defensa argentina consiste en solicitar formalmente a la FIFA los fundamentos detallados de cada uno de los expedientes punitivos. Una vez obtenidos los argumentos jurídicos, se presentará el recurso de apelación ante la Comisión de Apelaciones de la FIFA, reservándose el derecho último de elevar el caso hasta el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) si las sanciones principales no logran ser mitigadas.
El impacto deportivo de perder a piezas clave como Leandro Paredes y Nahuel Molina por suspensiones tan prolongadas representa un desafío mayúsculo para el cuerpo técnico de cara al ciclo clasificatorio y los próximos retos del combinado campeón del mundo. El fútbol sudamericano vuelve a quedar en el centro del debate disciplinario internacional.