BOMBAZO: LUÍS DE LA FUENTE CONFIESA SU GANADOR DEL BALÓN DE ORO 2026

BOMBAZO: LUÍS DE LA FUENTE CONFIESA SU GANADOR DEL BALÓN DE ORO 2026

El seleccionador campeón del mundo pone el fútbol español en el centro del debate y deja una declaración que ha encendido la carrera por el gran premio individual

El Balón de Oro 2026 ha entrado oficialmente en su recta final y, con él, también ha comenzado una de esas discusiones que durante semanas dividen al mundo del fútbol.

Treinta nombres.

Una temporada extraordinaria.

Una Copa del Mundo que ha cambiado muchas de las conversaciones.

Y una generación española que llega al tramo decisivo con argumentos que hace apenas unos años parecían difíciles de imaginar.

En medio de ese escenario apareció una voz especialmente relevante: la de Luis de la Fuente.

El seleccionador español, recién coronado campeón del mundo, habló públicamente sobre el Balón de Oro y dejó una declaración que rápidamente recorrió los medios deportivos.

Su mensaje fue claro: cree que el premio debería quedarse en manos de un futbolista español.

Pero hay un matiz que resulta fundamental.

De la Fuente no confirmó oficialmente el nombre de un ganador. De hecho, posteriormente explicó que, entre los candidatos españoles, no quería apostar públicamente por uno concreto. Mencionó a Lamine Yamal, Rodri, Fabián Ruiz y también reivindicó a Mikel Oyarzabal, aunque este último no figura entre los treinta nominados oficiales.

Y precisamente ahí está la verdadera noticia.

Porque las palabras del seleccionador no son las de un aficionado cualquiera.

Son las de un entrenador que acaba de dirigir a España hacia el título mundial y que conoce de primera mano el rendimiento de varios de los jugadores que aparecen en la candidatura.

La pregunta, entonces, surge inevitablemente:

¿A quién ve realmente como el gran referente del fútbol mundial en 2026?

La respuesta no es tan sencilla como algunos titulares han querido presentar.

Pero sus declaraciones permiten entender perfectamente hacia dónde apunta su valoración.

UNA FRASE QUE ENCENDIÓ LA CARRERA

“Un futbolista español debería ganar el Balón de Oro”.

Esa fue la idea central expresada por Luis de la Fuente en septiembre.

El técnico defendió el talento nacional y destacó que España dispone de jugadores de máximo nivel.

Su argumento no se limitó a una cuestión sentimental.

De la Fuente habló de formación, rendimiento, calidad y comprensión del juego.

Y recordó que el fútbol español atraviesa un momento extraordinario.

No es una opinión que aparezca en un vacío.

España acaba de convertirse en campeona del mundo.

La selección española conquistó el Mundial de 2026 y completó una etapa extraordinaria bajo la dirección de De la Fuente.

Por eso, cuando el seleccionador habla de sus futbolistas, lo hace desde la experiencia directa de haberlos dirigido en la competición más importante del planeta.

LAMINE YAMAL, EL NOMBRE QUE MÁS APARECIÓ

Entre todos los candidatos españoles, hay uno que inevitablemente aparece en primer plano.

Lamine Yamal.

El jugador del Barcelona ha vivido una temporada extraordinaria y forma parte oficialmente de la lista de treinta nominados al Balón de Oro masculino de 2026. UEFA incluyó al español junto a otros grandes nombres como Lionel Messi, Kylian Mbappé, Erling Haaland, Vinícius Júnior, Rodri, Vitinha y Ousmane Dembélé.

De la Fuente ya había hablado de él antes.

Y sus palabras resultaron especialmente significativas.

Durante el Mundial, cuando se le preguntó por las comparaciones entre Yamal y Lionel Messi, el seleccionador fue tajante al separar ambas figuras.

Dijo que Lamine debía ser Lamine porque Messi era “inigualable”.

No intentó convertir al joven español en una copia del argentino.

Al contrario.

Defendió la idea de potenciar sus características propias.

Aquella postura ayuda a comprender también sus declaraciones actuales.

De la Fuente no parece interesado en fabricar un heredero de Messi.

Quiere que Lamine construya su propia historia.

Y en 2026 esa historia ya incluye una Copa del Mundo.

EL CAMPEÓN DEL MUNDO ENTRA EN LA CONVERSACIÓN

Hay un hecho imposible de ignorar.

España ganó el Mundial de 2026.

Eso convierte automáticamente a sus principales figuras en protagonistas del debate por el Balón de Oro.

El torneo mundialista tiene un peso enorme en la percepción pública de una temporada.

Y Lamine Yamal estuvo en el centro de la selección española.

Por eso, cuando De la Fuente afirma que un español debería ganar el premio, no está hablando solamente de una preferencia nacional.

Está defendiendo una temporada en la que sus futbolistas consiguieron uno de los mayores éxitos colectivos posibles.

PERO HAY OTRO NOMBRE: RODRI

Aquí aparece uno de los grandes dilemas.

Rodri también está entre los treinta nominados oficiales.

Y su candidatura tiene una característica diferente.

No necesita depender únicamente de los goles o de las acciones espectaculares.

El centrocampista español representa otra forma de dominar un partido.

Control.

Posicionamiento.

Lectura.

Pases.

Equilibrio.

Ritmo.

Capacidad para interpretar diferentes momentos.

Y liderazgo.

Rodri fue, además, reconocido con el Balón de Oro del Mundial 2026 después de que España conquistara el título. Ese reconocimiento individual convirtió su candidatura en uno de los argumentos más importantes de la discusión posterior al torneo.

Por tanto, cuando De la Fuente habla de un Balón de Oro para España, Rodri aparece inevitablemente en el escenario.

LA BATALLA ENTRE DOS FORMAS DE ENTENDER EL FÚTBOL

La posible discusión entre Lamine Yamal y Rodri resulta especialmente interesante porque representan dos perfiles completamente diferentes.

Lamine es desequilibrio.

Imaginación.

Regate.

Velocidad.

Creatividad.

Último pase.

Gol.

Rodri es control.

Organización.

Lectura táctica.

Posicionamiento.

Equilibrio.

Dominio del centro del campo.

Uno puede cambiar un partido con una acción individual.

El otro puede cambiarlo controlando el partido entero.

Por eso decidir entre ambos implica una pregunta mucho más profunda:

¿Qué debe premiar realmente el Balón de Oro?

DE LA FUENTE NO QUIERE ELEGIR

Y aquí aparece uno de los aspectos más interesantes de sus declaraciones recientes.

Cuando se le preguntó directamente por una posible elección entre los futbolistas españoles, De la Fuente evitó escoger uno.

Dijo que se alegraría si lo ganaba cualquiera de ellos.

También mencionó a Fabián Ruiz.

Y reivindicó la ausencia de Mikel Oyarzabal.

Además, explicó que le sorprende que Pedri no aparezca entre los nominados.

Por tanto, afirmar que De la Fuente “ha anunciado” oficialmente al ganador sería ir más allá de sus palabras.

Lo que sí ha hecho es posicionarse con claridad a favor de una idea:

el Balón de Oro debería ser para España.

LA IMPORTANCIA DE FABIAN RUIZ

En medio de la conversación, Fabián Ruiz ha quedado en ocasiones en un segundo plano.

Pero De la Fuente lo mencionó expresamente.

El centrocampista del Paris Saint-Germain figura entre los nominados oficiales.

Y su presencia demuestra que la candidatura española no depende exclusivamente de Lamine o Rodri.

Hay varios futbolistas españoles dentro de la lista.

El seleccionador considera que todos ellos merecen reconocimiento.

Y eso revela una de las características de la actual generación española:

la profundidad.

España no depende de un único jugador.

Puede presentar candidatos en distintas posiciones.

UNA SELECCIÓN QUE GANÓ COMO EQUIPO

Este aspecto también importa.

España no ganó el Mundial gracias a una sola figura.

El título fue consecuencia de un funcionamiento colectivo.

El sistema.

La presión.

La circulación.

La capacidad para controlar los partidos.

La calidad técnica.

La profundidad de plantilla.

Y el rendimiento de numerosos jugadores.

Por eso resulta complicado trasladar automáticamente el éxito colectivo a un único futbolista.

La pregunta es quién fue el elemento individual más determinante dentro de ese éxito.

Ahí comienza realmente la discusión del Balón de Oro.

LAMINE YAMAL TAMBIÉN TIENE SU PROPIA ARGUMENTACIÓN

El propio Lamine ha hablado públicamente sobre el premio.

En una entrevista concedida a L’Équipe, explicó que desea ganar el Balón de Oro y que su objetivo no es quedarse con uno solo.

Su ambición es conquistar varios a lo largo de su carrera.

Pero también habló de una cuestión importante: el valor del equipo.

Lamine señaló que un gran jugador debe ayudar a su equipo a ganar.

Y ese argumento encaja perfectamente con lo ocurrido en 2026.

Barcelona ha tenido éxito.

España ha tenido éxito.

Y él ha formado parte de ambos proyectos.

EL MENSAJE DE LAMINE ES CLARO

El joven futbolista no está intentando esconder su ambición.

Quiere el premio.

Lo ha dicho.

No obstante, también ha evitado construir su candidatura únicamente sobre estadísticas individuales.

Ha hablado del colectivo.

De ganar.

De ayudar al equipo.

De continuar mejorando.

Ese enfoque es importante porque el Balón de Oro no se decide únicamente por una acción espectacular.

Se evalúa el conjunto de la temporada.

LA CARRERA NO ES SOLO ESPAÑOLA

Aquí es donde la historia se complica.

Porque aunque De la Fuente quiera que gane un español, el premio tiene candidatos de todo el mundo.

Lionel Messi aparece en la lista.

Kylian Mbappé también.

Erling Haaland.

Vinícius Júnior.

Jude Bellingham.

Ousmane Dembélé.

Vitinha.

Harry Kane.

Michael Olise.

Lautaro Martínez.

Y muchos más.

La lista oficial de UEFA reúne treinta jugadores.

Por eso el debate no puede limitarse a una cuestión nacional.

MESSI SIGUE EN LA LISTA

La presencia de Lionel Messi añade una dimensión histórica.

El argentino, ganador de ocho Balones de Oro, vuelve a estar entre los nominados.

Su presencia demuestra hasta qué punto continúa siendo una figura central del fútbol mundial.

Pero también introduce una comparación inevitable.

Messi tiene 39 años.

Lamine Yamal tiene 19.

Uno representa la generación que dominó el fútbol durante más de quince años.

El otro representa el futuro.

Y ambos aparecen en la misma lista.

LA FRASE DE DE LA FUENTE SOBRE MESSI

La relación entre las declaraciones de De la Fuente sobre Messi y las del Balón de Oro es particularmente interesante.

Antes de la final del Mundial, el seleccionador español afirmó que Messi era “inigualable”.

Lo describió como un jugador con un talento extraordinario y destacó su capacidad para seguir compitiendo al máximo nivel.

Pero también insistió en que Lamine debía desarrollar sus propias características.

No hay contradicción.

Se puede reconocer la grandeza de Messi y, al mismo tiempo, defender que Lamine merece su propia consideración.

EL RESPETO HACIA MESSI

De la Fuente incluso recordó una anécdota de muchos años atrás.

Contó que, cuando dirigía en las categorías inferiores del Sevilla, su equipo se enfrentó al Barcelona.

Había recibido referencias muy positivas sobre un joven llamado Messi.

Decidió ponerle un marcaje individual.

El resultado fue desastroso.

Cuando el jugador que lo marcaba recibió una tarjeta amarilla, De la Fuente decidió cambiarlo.

Messi terminó marcando cuatro goles.

La anécdota fue utilizada por el seleccionador para explicar lo extraordinario que era el argentino.

Es una historia que ilustra el respeto que le tiene.

¿PUEDE LAMINE SUPERAR A MESSI?

Ese no es el debate actual.

Comparar a un jugador de 19 años con uno que lleva más de veinte temporadas de carrera sería prematuro.

El propio De la Fuente ha evitado esa comparación.

Su mensaje es mucho más sensato:

Lamine debe ser Lamine.

No necesita ser Messi.

Y tampoco necesita cargar con la responsabilidad de convertirse en el sucesor de nadie.

EL BALÓN DE ORO Y EL PESO DEL MUNDIAL

Uno de los grandes argumentos a favor de los españoles será el Mundial.

España lo ganó.

Y varios de sus futbolistas estuvieron entre los protagonistas.

Eso genera una pregunta inevitable:

¿Debe el campeón del mundo tener al ganador del Balón de Oro?

Históricamente no existe una regla que diga que así debe ser.

Pero el Mundial puede influir considerablemente en la percepción de los votantes.

EL CASO DE RODRI

Rodri tiene un argumento especialmente fuerte porque recibió el premio individual al mejor jugador del Mundial.

Eso significa que su rendimiento fue reconocido por el propio torneo.

Además, formó parte del equipo campeón.

Por tanto, su candidatura reúne dos elementos:

éxito colectivo y reconocimiento individual.

EL CASO DE LAMINE

Lamine ofrece otro tipo de candidatura.

Su impacto ofensivo.

Su capacidad para generar ocasiones.

Su creatividad.

Su edad.

Su influencia en partidos importantes.

Y el hecho de haber sido parte de una selección campeona del mundo.

Su candidatura también tiene una dimensión histórica.

Si ganara, sería uno de los ganadores más jóvenes de la historia del premio.

Pero eso no significa automáticamente que deba ganar.

La edad es un contexto, no un criterio suficiente.

LA POSICIÓN DE DE LA FUENTE ES MÁS AMPLIA DE LO QUE PARECE

Cuando el seleccionador afirma que quiere un español como ganador, también está defendiendo una percepción sobre el fútbol nacional.

Según explicó, el jugador español destaca por formación, rendimiento, calidad y comprensión del juego.

Esa idea atraviesa buena parte de su discurso.

No se trata únicamente de una persona.

Se trata de una generación.

ESPAÑA Y SU NUEVO MOMENTO

El éxito mundialista ha reforzado la percepción internacional del fútbol español.

Durante años se habló de la herencia del Barcelona y de la selección campeona de Europa y del mundo entre 2008 y 2012.

Ahora existe una nueva generación.

Lamine.

Pedri.

Rodri.

Fabián.

Cubarsí.

Cucurella.

Ferran.

Y otros.

Algunos ya tienen experiencia internacional.

Otros todavía están desarrollándose.

LA DECISIÓN FINAL NO DEPENDE DE DE LA FUENTE

Este punto es fundamental.

Aunque De la Fuente sea campeón del mundo, no decide el Balón de Oro.

La elección corresponde al sistema de votación establecido para el premio.

Por eso sus declaraciones deben interpretarse como una opinión pública de una persona directamente vinculada a algunos candidatos.

No como una filtración de la organización.

No como un anuncio oficial.

No como una confirmación del ganador.

EL 26 DE OCTUBRE SERÁ LA FECHA CLAVE

La ceremonia del Balón de Oro 2026 se celebrará el 26 de octubre en el London Palladium Theatre de Londres.

Será la edición número 70 del premio, creado por France Football en 1956.

Desde 2024, France Football y UEFA organizan conjuntamente el galardón.

Hasta ese momento, todas las declaraciones sobre un ganador deben considerarse opiniones, análisis o predicciones.

LA EXPECTACIÓN CRECE

Y cuanto más se acerca la ceremonia, más fuerte se vuelve el debate.

Los aficionados comparan estadísticas.

Los medios analizan temporadas.

Los entrenadores hablan.

Los jugadores defienden sus candidaturas.

Y los candidatos intentan mantener el equilibrio entre ambición y respeto.

Lamine, por ejemplo, ha reconocido el mérito de Dembélé en la edición anterior.

Pero ahora quiere ganar.

Esa ambición es completamente natural en un futbolista que compite al máximo nivel.

DE LA FUENTE TAMBIÉN ESTÁ NOMINADO

Existe otro detalle curioso.

Luis de la Fuente no solamente habló del Balón de Oro.

También está nominado al premio de Entrenador del Año.

La lista oficial incluye a De la Fuente junto a Mikel Arteta, Unai Emery, Vincent Kompany y Luis Enrique.

Cuando le preguntaron si merecía el reconocimiento, respondió con humor que había ganado un Mundial y dejó la frase en el aire.

Es una muestra del ambiente que rodea actualmente al fútbol español.

UN MUNDIAL LO CAMBIA TODO

Ganar una Copa del Mundo transforma la percepción de una generación.

Y también cambia la valoración de un entrenador.

De la Fuente llegó a la selección española en 2022.

Desde entonces consiguió la Nations League, la Eurocopa y ahora el Mundial.

Reuters informó recientemente de que la Federación Española renovó su contrato hasta 2032 después de estos éxitos.

Su ciclo ha entrado en una dimensión histórica.

EL ENTRENADOR QUE CONOCE A LOS CANDIDATOS

Eso explica por qué sus palabras tienen tanto interés.

De la Fuente no está analizando jugadores desde una distancia completa.

Ha entrenado a algunos de ellos.

Ha visto su evolución.

Ha trabajado con ellos.

Ha preparado partidos con ellos.

Ha observado cómo reaccionan bajo presión.

Y ha vivido junto a ellos un Mundial.

Por eso su opinión merece ser escuchada.

Pero sigue siendo una opinión.

LA PREGUNTA QUE NADIE PUEDE RESPONDER TODAVÍA

¿Quién ganará?

Nadie puede responder oficialmente.

La lista está cerrada.

La votación tiene sus procedimientos.

Pero el resultado no se conocerá hasta la ceremonia.

Eso significa que cualquier titular que presente un ganador antes de tiempo corre el riesgo de confundir expectativa con confirmación.

Y en una carrera tan abierta, la diferencia es fundamental.

EL PAPEL DE MESSI EN ESTA HISTORIA

La presencia de Messi vuelve a elevar la dimensión del premio.

El argentino no necesita presentación.

Ocho Balones de Oro.

Un Mundial.

Copas América.

Champions League.

Récords individuales.

Una carrera que ha marcado una época.

Pero ahora aparece en una lista junto a jugadores que representan la siguiente generación.

Y eso convierte la edición de 2026 en una transición simbólica.

LAMINE CONTRA EL PESO DE LA HISTORIA

Lamine tiene una ventaja y un desafío.

La ventaja es su juventud.

Puede construir una carrera extraordinaria durante muchos años.

El desafío es que las expectativas ya son gigantescas.

Cuando un futbolista de 19 años aparece en conversaciones sobre Messi y el Balón de Oro, la presión puede ser enorme.

De la Fuente parece consciente de ello.

Por eso insiste en que Lamine debe ser Lamine.

RODRI, EL OTRO GRAN ARGUMENTO

Si el Balón de Oro busca premiar control e influencia táctica, Rodri tiene argumentos.

Si busca destacar creatividad y capacidad ofensiva, Lamine tiene argumentos.

Si se valora la experiencia internacional y el legado, Messi tiene argumentos.

Si se prioriza el impacto goleador, Mbappé y otros candidatos tienen argumentos.

Precisamente por eso la elección resulta tan difícil.

NO EXISTE UNA FÓRMULA PERFECTA

El Balón de Oro no es una ecuación.

No existe una fórmula matemática que diga:

“tres goles equivalen a un título”.

“Un Mundial equivale a dos Champions”.

“Una asistencia vale la mitad de un gol”.

El fútbol no funciona así.

La votación requiere interpretación.

Y eso explica por qué cada edición genera tanta discusión.

LA FRASE QUE QUEDARÁ

Aunque De la Fuente no haya revelado literalmente el nombre de un ganador, una frase suya ya ha quedado instalada:

“Un futbolista español debería ganar el Balón de Oro.”

Es una declaración fuerte.

Y llega justo después de que España haya conquistado el Mundial.

No es extraño que haya generado repercusión internacional.

¿Y SI GANA LAMINE?

Sería un momento histórico.

No solo para el jugador.

También para el fútbol español.

Lamine se convertiría en una de las grandes figuras individuales de una generación que ya ha conseguido algo extraordinario colectivamente.

Además, su edad convertiría el acontecimiento en uno de los capítulos más llamativos de la historia reciente del premio.

Pero todavía no existe confirmación.

¿Y SI GANA RODRI?

También sería histórico.

Un centrocampista español volvería a recibir el reconocimiento después de haber sido campeón del mundo y elegido mejor jugador del torneo.

La candidatura tendría un argumento muy diferente al de Lamine.

Más centrado en control, liderazgo y equilibrio.

¿Y SI GANA OTRO?

También sería perfectamente posible.

El listado oficial incluye numerosos futbolistas con argumentos.

Mbappé.

Dembélé.

Vitinha.

Vinícius.

Haaland.

Messi.

Bellingham.

Kane.

Olise.

Y otros.

Por eso el mensaje de De la Fuente no puede confundirse con una confirmación.

EL RESPETO A LOS RIVALES

De la Fuente ha defendido a sus futbolistas sin necesidad de despreciar a los demás.

Cuando habló de Lamine y Mbappé, por ejemplo, reconoció los méritos de ambos.

Dijo que los dos tenían argumentos suficientes.

Esa actitud resulta relevante.

Una candidatura puede defenderse sin convertir la competencia en una guerra personal.

EL FÚTBOL ESPAÑOL ESTÁ EN EL CENTRO

Lo que sí parece indiscutible es que España vuelve a ocupar un lugar central.

Campeona del mundo.

Con varios nominados.

Con su seleccionador entre los candidatos a mejor entrenador.

Con porteros españoles en la lista correspondiente.

Y con Lamine Yamal también presente en otras categorías.

La presencia española es amplia.

UEFA recoge oficialmente varios de esos nombres en las listas de nominados de 2026.

UNA GENERACIÓN QUE QUIERE MÁS

La frase de De la Fuente también refleja una mentalidad.

España acaba de ganar el Mundial.

Pero el seleccionador insiste en que el éxito no debe significar conformismo.

En declaraciones recientes habló de que lo mejor todavía está por llegar y destacó la juventud del grupo.

Su renovación hasta 2032 refuerza esa idea.

La generación actual no parece dispuesta a conformarse con un único gran torneo.

EL BALÓN DE ORO COMO SÍMBOLO

Para un jugador, el Balón de Oro representa algo más que un trofeo.

Es un reconocimiento individual.

Pero también funciona como símbolo de una época.

Messi lo convirtió en una parte fundamental de su legado.

Cristiano Ronaldo hizo lo mismo.

Ahora una nueva generación quiere ocupar ese espacio.

Y Lamine está claramente dentro de esa conversación.

LA GRAN DUDA

¿Será este el año?

Eso solo podrá saberse en octubre.

Pero existe una certeza.

Lamine está preparado para competir.

Rodri también.

España tiene argumentos.

Y De la Fuente los ha defendido públicamente.

La decisión, sin embargo, no pertenece al seleccionador.

Pertenece al proceso oficial del Balón de Oro.

CONCLUSIÓN: DE LA FUENTE ENCENDIÓ LA MECHA, PERO LA ÚLTIMA PALABRA SERÁ DE LA VOTACIÓN

La frase de Luis de la Fuente ha provocado titulares porque llega en el momento perfecto.

España es campeona del mundo.

Lamine Yamal ha protagonizado una temporada extraordinaria.

Rodri ha vuelto a demostrar su importancia.

Fabián Ruiz forma parte de la lista.

Y el propio De la Fuente aparece entre los nominados al premio de entrenador.

En ese contexto, el seleccionador ha dicho claramente que considera que el Balón de Oro debería ganarlo un futbolista español.

Eso sí está confirmado.

También está confirmado que Lamine Yamal figura entre los treinta candidatos.

Rodri figura entre ellos.

Fabián también.

Y Lionel Messi vuelve a aparecer en la lista.

Lo que no está confirmado es que De la Fuente haya revelado oficialmente al ganador.

De hecho, cuando se le preguntó directamente entre Rodri y Lamine, evitó elegir y añadió también a Fabián Ruiz a la conversación. Además, reivindicó a Mikel Oyarzabal y mostró su sorpresa por la ausencia de Pedri.

Por eso, la verdadera dimensión de sus declaraciones está en otro lugar.

El seleccionador campeón del mundo ha dejado claro que, desde su perspectiva, España tiene futbolistas con méritos suficientes para conquistar el mayor reconocimiento individual del fútbol mundial.

Y esa afirmación tiene un peso considerable.

Porque De la Fuente ha trabajado con ellos.

Ha visto su evolución.

Ha vivido un Mundial junto a ellos.

Y acaba de dirigir a España hasta la cima del fútbol internacional.

Ahora comienza la espera.

El 26 de octubre, Londres recibirá la ceremonia del 70.º Balón de Oro.

Allí terminarán las especulaciones.

Allí se conocerá el ganador.

Hasta entonces, Lamine seguirá defendiendo sus argumentos.

Rodri seguirá siendo una de las grandes referencias del debate.

Messi continuará aportando el peso incomparable de su historia.

Mbappé y el resto de candidatos buscarán convencer a los votantes.

Y Luis de la Fuente seguirá observando desde una posición privilegiada.

Puede que finalmente gane un español.

Puede que el premio vuelva a otro país.

Lo que ya nadie puede discutir es que el fútbol español llega a la cita con una generación extraordinaria y con argumentos de sobra para formar parte de la conversación.

Y quizá esa sea la verdadera bomba de las palabras de De la Fuente.

No haber revelado un nombre.

Sino haber colocado a todo el fútbol español frente a una posibilidad que hace no demasiado tiempo parecía mucho más lejana:

que después de una Copa del Mundo histórica, el Balón de Oro vuelva a hablar español.

La respuesta llegará en Londres.

Y esta vez, la espera promete ser tan intensa como la propia ceremonia.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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